Rumanía confía en Hagi tras la muerte de Lucescu: nuevo seleccionador hasta 2028
La federación rumana nombra a Gheorghe Hagi como técnico nacional tras el fallecimiento de Mircea Lucescu, con el objetivo de relanzar al equipo hacia la élite, con vistas a la próxima Nations League
La Federación Rumana de Fútbol ha nombrado a Gheorghe Hagi como nuevo seleccionador nacional tras el fallecimiento de Mircea Lucescu, ocurrido el pasado 7 de abril. El técnico ha firmado hasta 2028, cubriendo los próximos ciclos de clasificación.
El exfutbolista, considerado una leyenda del fútbol rumano, regresa así al banquillo de la selección 25 años después. Su principal misión será reconstruir el proyecto deportivo y devolver a Rumanía a las grandes competiciones internacionales.
Un relevo marcado por la tragedia
La decisión de la federación llega en un contexto especialmente delicado. La reciente pérdida de Mircea Lucescu, figura histórica del fútbol europeo, dejó un vacío tanto deportivo como emocional en el combinado nacional. El fallecido entrenador había abandonado el cargo por problemas de salud pocos días antes de su muerte.
En su comunicado oficial, la federación destacó el perfil de Hagi: “Figura emblemática del fútbol rumano, símbolo de éxito, con la misión de devolver a la selección a la cima del fútbol mundial”.
Una buena trayectoria en los banquillos
A sus 61 años, Gheorghe Hagi vuelve al puesto donde inició su carrera como entrenador en 2001. Entonces, tras retirarse como jugador, asumió el cargo de seleccionador en una breve etapa que no logró consolidarse.
Ahora regresa con una trayectoria mucho más amplia en los banquillos, tras dirigir a equipos como el Galatasaray, el Bursaspor o el Viitorul Constanța, club que él mismo fundó y con el que logró un título de liga en Rumanía.
Su experiencia y conocimiento del fútbol rumano han sido factores clave en su elección para liderar esta nueva etapa, donde se busca reconstruir la identidad competitiva del combinado rumano.
El regreso del ‘Maradona de los Cárpatos’
Como jugador, Hagi es considerado el mejor futbolista de la historia de Rumanía. Apodado el ‘Maradona de los Cárpatos’, brilló en la década de los 80 y 90, llegando a ser cuarto en el Balón de Oro de 1994. Defendió las camisetas de clubes históricos como el Real Madrid, el FC Barcelona o el Galatasaray, donde conquistó la Copa de la UEFA y la Supercopa de Europa en el año 2000.
Con la Selección rumana disputó tres Mundiales y tres Eurocopas, acumulando 124 partidos y 35 goles, cifra que comparte como máximo goleador histórico junto a Adrian Mutu.
Un proyecto a largo plazo
El contrato firmado por Hagi abarca dos ciclos de clasificación completos: la Eurocopa de 2028 y el Mundial de 2030. Esto refleja la intención de la federación de apostar por un proyecto estable y a largo plazo.
Rumanía no estará en el Mundial de 2026 tras caer en la repesca ante Turquía, por lo que su debut se producirá en junio, en los amistosos ante Georgia y Gales, antes de iniciar en septiembre la participación en la Nations League, dentro de la liga B.

Un símbolo para liderar una nueva etapa
Más allá de lo deportivo, la elección de Hagi tiene un fuerte componente simbólico. Su figura representa los años dorados del fútbol rumano y conecta directamente con la afición.
En un momento de reconstrucción tras la pérdida de Lucescu, la federación ha optado por un referente histórico para liderar el nuevo proyecto.
Rumanía inicia así una nueva etapa con la mirada puesta en el futuro, pero apoyándose en una de las mayores leyendas de su historia para recuperar la ilusión.