Muere el seleccionador rumano Mircea Lucescu
El fútbol mundial está de luto tras confirmarse el fallecimiento de un legendario técnico con seis décadas de trayectoria

Mircea Lucescu en su última aparición ante los medios.Imago
El fútbol rumano y mundial está de luto tras el fallecimiento de Mircea Lucescu, quien murió este martes en Bucarest a los 80 años de edad. El que fuera hasta hace apenas unos días seleccionador nacional de Rumanía no logró superar los problemas cardíacos que ya habían obligado a su dimisión el pasado 2 de abril, dejando tras de sí una trayectoria histórica tanto en los banquillos como sobre el terreno de juego.
La noticia fue confirmada por el Hospital Universitario de Urgencias de Bucarest, que informó en un comunicado oficial de que el fallecimiento se produjo alrededor de las 20:30 horas. La institución médica destacó la relevancia de Lucescu en la historia del deporte del país, subrayando su papel como uno de los entrenadores y jugadores más importantes que ha dado Rumanía. En ese mismo mensaje, recordaron especialmente uno de sus grandes hitos: fue el primer técnico en clasificar a la selección rumana para una Eurocopa, concretamente la de 1984, un logro que marcó un antes y un después en el fútbol nacional.
Leyenda del fútbol rumano
Lucescu no solo fue una figura destacada por sus éxitos deportivos, sino también por el impacto que tuvo en varias generaciones. Durante décadas, su nombre estuvo ligado al crecimiento y la proyección internacional del fútbol rumano, convirtiéndose en un auténtico referente. Para muchos aficionados, su figura trascendía lo meramente deportivo, siendo considerado un símbolo nacional. No es casualidad que, tras conocerse su fallecimiento, se hayan producido numerosas muestras de cariño y reconocimiento desde distintos ámbitos del país.
Su salida reciente del cargo de seleccionador ya había encendido las alarmas. El técnico se vio obligado a renunciar después de sentirse indispuesto durante una sesión de entrenamiento con el combinado nacional. Este episodio se produjo pocos días después de que Rumanía cayera ante Turquía en una de las semifinales de la repesca europea para el próximo Mundial que se celebrará en Estados Unidos, México y Canadá. Aquel partido terminó siendo su última aparición al frente del equipo.

Mentor y visionario
La Federación Rumana de Fútbol expresó públicamente su profundo pesar por la pérdida de una de las figuras más influyentes en la historia del deporte del país. En su mensaje, destacaron que el fútbol rumano no solo pierde a un gran entrenador, sino también a un mentor y a un visionario que supo llevar al equipo nacional a cotas de reconocimiento internacional. Asimismo, recalcaron que su legado es "colosal" y difícilmente igualable, poniendo en valor tanto sus logros como su capacidad para inspirar a jugadores y aficionados.
Como muestra de respeto y homenaje, la federación anunció que se guardará un minuto de silencio en todos los partidos de la próxima jornada, tanto en la Superliga como en las divisiones inferiores y en la liga femenina. Un gesto simbólico para recordar a una figura que marcó una época y que deja una huella imborrable en el fútbol rumano.
La desaparición de Lucescu supone el adiós a una de las grandes leyendas del deporte en Rumanía. Su trayectoria, marcada por el éxito, la dedicación y la pasión por el fútbol, permanecerá en la memoria colectiva como ejemplo de compromiso y excelencia.