Rubi, contundente: "Parece que se nos acaba el mundo"
Joan Francesc Ferrer Sicilia reconoce errores y alerta del bajón anímico del Almería tras la derrota en Castellón

Rubi hace autocrítica tras el encuentro del AlmeríaImago
El técnico de la UD Almería, Joan Francesc Ferrer Sicilia, ofreció una comparecencia poco habitual en la previa del choque ante el Leganés. Lejos de su tono sereno, el entrenador catalán se mostró más serio y reivindicativo, en un contexto marcado por la reciente derrota frente al Castellón y la creciente presión sobre el equipo.
La intervención dejó entrever la preocupación interna que atraviesa el conjunto almeriense, especialmente tras una actuación que no estuvo a la altura de lo esperado.
Un equipo que se viene abajo tras el primer golpe
Uno de los aspectos que más inquieta al técnico es la fragilidad emocional del grupo cuando encaja un gol. Rubi fue claro al describir la situación: el equipo reacciona como si todo estuviera perdido desde ese momento, lo que dificulta cualquier intento de reacción.
Este problema no solo es perceptible en el juego, sino también en los datos. El Almería apenas ha logrado remontar un partido en toda la temporada tras empezar perdiendo, una cifra que evidencia la dificultad del equipo para sobreponerse a situaciones adversas.
Autocrítica y debate táctico tras la derrota
El entrenador no eludió responsabilidades y reconoció errores, especialmente en la segunda mitad del encuentro disputado en Castalia. Aunque defendió el planteamiento inicial, admitió que algunas de sus decisiones no ayudaron al equipo en un momento clave.

También respondió a las críticas por el uso de una defensa de cinco jugadores, rechazando que se trate de un sistema conservador. Según explicó, muchos equipos de élite utilizan este esquema con éxito, insistiendo en que la intención siempre fue buscar el gol, aunque el equipo no supo plasmarlo sobre el terreno de juego.
Falta de intensidad y exceso de individualismo
Otro de los puntos señalados por Rubi fue la irregularidad en la intensidad del equipo. El técnico reconoció que al Almería le cuesta mantener un ritmo alto durante largos periodos, lo que termina penalizando su rendimiento.
Además, criticó el exceso de acciones individuales en ataque, especialmente tras verse por detrás en el marcador. En lugar de mantener el orden colectivo, los jugadores tienden a buscar soluciones por su cuenta, lo que termina debilitando el juego ofensivo.
El Leganés, un rival exigente en un duelo clave
De cara al próximo encuentro, Rubi advirtió sobre la dificultad que supondrá enfrentarse al CD Leganés, al que definió como un equipo bien organizado y competitivo. Destacó su buena dinámica reciente y el nivel de una plantilla que considera superior a lo que refleja la clasificación.
El partido se presenta como una oportunidad clave para recuperar sensaciones y mantenerse en la pelea por los puestos de ascenso, en un momento donde cada punto resulta determinante.
Llamamiento a la afición y responsabilidad compartida
En el tramo final de su intervención, el técnico apeló al apoyo de la grada, subrayando la importancia de generar una conexión fuerte entre equipo y afición en este tramo decisivo de la temporada. Considera que el respaldo desde el estadio puede ser un factor diferencial en los partidos como local.
Asimismo, asumió parte de la responsabilidad por la gestión del banquillo, reconociendo que en ocasiones se ha precipitado al realizar cambios debido a la amplia plantilla disponible.
Un partido para medir la reacción del equipo
El enfrentamiento ante el Leganés no solo tiene valor clasificatorio, sino también emocional. El Almería necesita demostrar que es capaz de reaccionar ante la adversidad y recuperar la solidez colectiva que le permitió sumar buenos resultados anteriormente.
La cita marcará si el equipo está preparado para dar un paso adelante o si, por el contrario, las dudas continúan condicionando su rendimiento en un momento crucial de la temporada.