El Villarreal pierde a su primer mundialista: Nicolás Pépé dice adiós con la cabeza alta
El extremo del Villarreal firmó actuaciones decisivas, especialmente en el partido ante Curazao, donde anotó un doblete que selló el pase a las eliminatorias y lo devolvió al gran escaparate internacional

Nicolas Pépé es el primer internacional del Villarreal CF que hace las maletas en el Mundial.Imago
El Mundial 2026 empieza a dejar las primeras 'víctimas' entre los futbolistas del Villarreal CF. El primero en despedirse de la cita norteamericana ha sido Nicolás Pépé, cuya selección, Costa de Marfil, cayó eliminada en la primera ronda de cruces tras una fase de grupos que había devuelto al extremo amarillo su mejor versión.
El atacante del Villarreal, sin embargo, se marcha con la cabeza alta ya que fue uno de los grandes protagonistas del torneo en su primera fase y el líder emocional de una selección que llegaba con ilusión renovada.
El adiós del primer groguet en el Mundial
Costa de Marfil no ha podido prolongar su sueño en el torneo pese a una notable fase de grupos en la que el equipo africano mostró carácter, velocidad y pegada. El rendimiento de los jóvenes talentos como Amad Diallo o Yan Diomande había generado expectación, pero fue la experiencia de Pépé la que sostuvo al equipo en los momentos clave.
El extremo del Villarreal firmó actuaciones decisivas, especialmente en el partido ante Curazao, donde anotó un doblete que selló el pase a las eliminatorias y lo devolvió al gran escaparate internacional. Aquel encuentro no solo significó su clasificación para dieciseisavos, también fue un reencuentro del jugador con su mejor versión.
"Fue una de las mejores noches de mi carrera"
Tras aquel partido, Pépé no ocultó la emoción por su rendimiento y el contexto personal que rodeaba su regreso al primer plano internacional. El jugador del Villarreal añadió que aquel partido representaba algo más profundo que un simple buen rendimiento. "Esto es la recompensa por todo mi trabajo duro. Espero que continúe siendo así en los próximos partidos".
El extremo, que ha vivido años de altibajos en su carrera, volvió a sentirse importante en una cita de máxima exigencia.
De la duda al liderazgo en Costa de Marfil
La historia de Pépé ha sido un camino de contrastes. Tras su explosión en el Lille y su traspaso récord al Arsenal, su carrera entró en una fase irregular que lo llevó a salir de la élite europea de forma progresiva.
Sin embargo, su llegada al Villarreal CF ha sido un punto de inflexión. En La Cerámica ha recuperado sensaciones, continuidad y confianza, convirtiéndose en un recurso de lo más valioso dentro de la rotación ofensiva del equipo.
En el Mundial, ese crecimiento se ha trasladado a su selección. Emersé Faé apostó por él como pieza clave en el tramo decisivo y el propio técnico lo defendió públicamente tras su gran actuación ante Curazao.

Un Villarreal con gran protagonismo mundialista
La eliminación de Costa de Marfil supone la primera baja confirmada de los jugadores del Villarreal en el torneo, pero no empaña el buen papel global de los futbolistas amarillos en la cita.
Todavía quedan siete. El resto de internacionales siguen adelante y también con actuaciones destacadas en sus distintas selecciones, confirmando el peso internacional de la plantilla grogueta.
Aún faltan por jugar Renato Veiga con Portugal, Pape Gueye con Senegal, Alex Freeman con Estados Unidos, Thomas Partey con Ghana y Logan Costa con Cabo Verde. A ellos se suman los canadienses Tajon Buchanan y Tani Oluwaseyi, que ya han dado un paso más puesto que Canadá superó a Sudáfrica y ya está clasificada para los octavos de final.
La presencia del Villarreal en el Mundial viene siendo más que notable tanto en minutos como en impacto, consolidando el crecimiento del club en el panorama internacional.
Un adiós que no borra el momento dulce
Pese a la eliminación, Pépé regresa con una sensación muy distinta a la de etapas anteriores de su carrera. Su papel en el torneo ha reforzado su confianza y ha vuelto a situarlo como un jugador capaz de decidir partidos en escenarios de máxima presión.
El Villarreal, por su parte, toma nota de su rendimiento en una competición que ha servido como escaparate y validación de su estado de forma.