Marc Márquez (33 años): "Tenía que ser buen estudiante. En casa, si no había notas, no había moto. Vi a un compañero que le dijeron que no continuaba porque era mal estudiante"
El piloto de Ducati recuerda las exigencias que tuvo que cumplir fuera del circuito para llegar a lo que es hoy

Marc Márquez tuvo que ser un buen estudiante antes de ser campeón del mundo de MotoGPImago
Marc Márquez luchará en las últimas carreras de la temporada por ganar su décimo Mundial de MotoGP. Tras un arranque de año muy complicado, en el que la lesión que arrastraba de la pasada temporada le impedía rendir, poco a poco ha ido mejorando hasta situarse a sólo dos puntos de Jorge Martín, quien aguanta arriba y ha convertido el campeonato en una pelea entre españoles.
El mayor de los hermanos Márquez lo tiene complicado, a priori, en Mandalika, en un Gran Premio de Indonesia que debería ser favorable para las Aprilia. Sin embargo, conociendo el rendimiento que ofreció hace unos días en Motegi y su ambición, siempre hay que contar con él.
El nueve veces campeón del mundo pugna por ser el mejor piloto de la historia, pero antes que eso tuvo que esforzarse mucho para llegar y no sólo a las motos. Desde muy joven destacó y se vio en él un campeón en potencia. De hecho, fue el campeón más joven y derrotó en su primer año en MotoGP, en el que se proclamó campeón, a su compañero Dani Pedrosa, a Valentino Rossi o a Jorge Lorenzo, varios de los pilotos que están entre los mejores de la historia de la categoría.
Las exigencias en casa de los Márquez
Marc Márquez no sólo tenía que ir ganando y mejorando cada año, sino que también tenía que tener el mismo buen rendimiento en los estudios. "Tenía que ser buen estudiante. Si no, no había moto. Es que si no, no había moto. En mi casa era que si había notas, había moto", reconocía en El Objetivo, el programa de entrevistas de Ana Pastor, donde el piloto de Cervera desveló algunas de sus andanzas cuando era pequeño.
En aquella época, sus padres se sacrificaron mucho por la afición de sus dos hijos y lo apostaron todo por ellos, porque pudieran llegar algún día alcanzar sus objetivos en el mundo de las motos, que era su gran afición. A la vista está que la apuesta salió. Pero no por eso dejaron de estar muy alerta de que fueran trabajadores y se buscaran una alternativa por si no salía.

Y no sólo era por imposición propia. También eran unas normas del campeonato (RACC), según señala Marc. "Los primeros equipos a los que fui, que no eran a nivel profesional, sino de promoción, llegaba a final de año y te decían 'notas'. Si las notas estaban aprobadas, continuabas. Si no... Yo vi que a un compañero de mi equipo le dijeron que no continuaba porque era mal estudiante", afirma.
Marc Márquez era buen estudiante
Aunque tenía ese temor, no debió sufrir mucho por ello, porque según aseguraba su madre, Roser Alentá, en otra entrevista, el vigente campeón de MotoGP era muy buen estudiante.
"Marc era muy aplicado, el primero de la clase estudiando, se le daban muy bien las Matemáticas y el Dibujo, sacaba nueves y dieces", aseguraba al respecto, incluso desvela que "le habría gustado estudiar una carrera", algo que no pudo compaginar una vez que se dedicó a las motos de lleno. Con lo que "no tenía paciencia" era "con las manualidades", justo lo contrario que su hermano Alex, al que se le daban muy bien.
El piloto de Ducati confirma su predilección por las matemáticas, debe ser por eso que es tan calculador encima de la moto, donde parece tener un ordenador en la cabeza cuando va pilotando a más de 200 km por hora.
Marc ocultaba a sus amigos lo bueno que era
De aquella época, ya en el instituto, Marc Márquez también reconoce que le daba vergüenza hablar sobre las carreras y sobre lo que estaba haciendo, pese a que sus compañeros lo sabían. De hecho, admite que esquivaba el tema o lo resolvía rápido: "Los amigos sabían que corría, pero no me gustaba nada que al llegar de una carrera me preguntaran cómo había ido".

A esos niveles aún podía compaginar estudios y motos, algo que ya no pudo cuando subió de categoría y empezó a competir en el Mundial, algo que hizo a la edad de 15 años, en 2008. "Me llevaba los deberes, los apuntaba en la agenda y cuando terminaba los entrenos, los hacía", explica sobre ese último año en el que tuvo que compaginar sus estudios con el campeonato del mundo.
Esa temporada, con cara de niño aún, alcanzó su primer podio con 15 años y 127 días en el Gran Premio de Gran Bretaña (Donington Park). Aún tardaría dos años en ganar su primer Gran Premio, pero, desde entonces, no ha dejado de hacerlo.