Marc Márquez, sincero tras lo sucedido en Aragón: "A 300 kilómetros por hora no piensas ni en tu madre, ni en tu novia ni en tu perro"
El de Cervera sabe que compartirá equipo el próximo año con un piloto sediento de triunfos, Pedro Acosta, y admite que es uno de los que tiene mayor proyección en la categoría reina

Marc Márquez volvió a deleitar en su circuito fetiche, el de Aragón.IMAGO
Marc Márquez lo volvió a hacer en Aragón y ya son tres los triunfos que suma en dicho trazado español vestido con el mono de Ducati. Los tres consecutivos, además.
Pero más allá del nuevo doblete que conquistó en Motorland, el de Cervera supo reconocer el trabajo de otro piloto español, el mismo con el que compartirá equipo la próxima temporada: Pedro Acosta.
El murciano fue segundo en la carrera dominical y puso contra las cuerdas al catalán en su trazado fetiche. Y eso que que las prestaciones que le da su KTM distan mucho de las que le ofrecerá Ducati el próximo ejercicio.
El 'Tiburón' de Mazarrón llegó a soñar por momentos con su primera victoria en la categoría reina, algo que se le resiste ya demasiado tiempo. Y para Marc es cuestión precisamente de eso, de tiempo: "Ya llegará ese momento en que seamos compañeros para hablar de ello. Pero hay cambios generacionales que no se pueden parar".
Y es que el ilerdense es consciente de que le tocará lidiar el año que viene con un hueso duro de roer en su propio equipo. Y por si fuera poco, Acosta ya ha dejado claro que seguirá sin hacer amigos en la parrilla.
Así analiza Marc Márquez su última victoria
El catalán también hizo autocrítica tras su enésima victoria en Aragón: "Se puede fallar, porque somos humanos. Y en esta carrera casi fallo, porque he cometido un error grave en las primeras curvas, dejándome activado el dispositivo trasero de altura. He hecho todo el primer parcial bajo de atrás, y hemos perdido posiciones. Se ha complicado un poco la carrera. Pero lo dije el jueves, que si queríamos tener la mínima posibilidad de luchar por este Mundial, la opción se basará en sacar el máximo en los circuitos favorables, o estar cerca de ese máximo. Y este fin de semana hemos podido lograr esos 37 puntos".
En este sentido, temió por el triunfo cuando vio precisamente a Pedro Acosta pegado a su rueda: "Cuando vi que estaba detrás prácticamente en la segunda vuelta, sabía que era el piloto a batir este domingo. En la sprint acabó siendo el más rápido, y también en el Warm Up, con neumático usado. Así que sabía que sería el piloto que estaría enganchado a mi rueda en prácticamente toda la carrera. Pero me estaba guardando tres o cuatro décimas para final de carrera".

Por otro lado, Marc también explicó su celebración: "Celebro estas victorias de manera diferente. Porque cuando son las primeras, las celebras así por eso, porque son las primeras. En medio de tu carrera, hay un momento en que no las disfrutas tanto. Y ahora, siempre pienso en si será la última victoria. Es así. Tenemos que disfrutar estos momentos, vivirlos, porque algún día los echaremos de menos".
Por último, Márquez profundizó en las sensaciones que tuvo con Marco Bezzecchi en uno de los momentos más mágicos del fin de semana: "En ese momento, a 300 kilómetros por hora, no piensas ni en tu madre, ni en tu padre, ni en tu novia ni en tu perro. En lo único que piensas es en ver quién corta más tarde. Es un momento de adrenalina, y uno en el que el piloto debe tener locura, pero controlada".