"Hay 150.000 esperando para cruzar": el aviso de Fouad Buchta sobre lo que se le viene a Ceuta
El técnico ceutí de piragüismo, musulmán y del PP, defiende la unión de las cuatro culturas de Ceuta frente a quienes, según denuncia, intentan sacar rédito político del caos generado por la crisis migratoria; alertando además del peligro de llevar a la Península a los que ya entraron en la ciudad autónoma
Fouad Buchta (Ceuta, 1973) es piragüista y entrenador de campeones olímpicos y paralímpicos. Campeón de España y subcampeón del mundo en K-1 1000 metros, estuvo muy cerca de competir en los Juegos Olímpicos de Atlanta 96, pero fue como entrenador donde ha ganado medallas olímpicas, llevando a deportistas de Belice y Argelia a lo más alto del podio internacional.
El argelino Brahim Guendouz consiguió la medalla de oro en K-1 200 metros de los Juegos Paralímpicos de París 2024, la primera medalla paralímpica de la historia para un kayak africano. También clasificó para esos mismos juegos a un deportista marroquí, siendo el seleccionador nacional de Marruecos, quien le echó luego antes de competir en las Olimpiadas. Además, fue entrenador de Amado Cruz, palista de Belice, en Tokio 2020.
Siempre ligado al deporte, Buchta es actualmente coordinador de Deportes del Partido Popular (PP) en Sevilla, habiendo sido antes secretario de Deportes en la ejecutiva de Juanma Moreno en la Junta de Andalucía.
Residente en Sevilla, Fouad Buchta no olvida su tierra, mucho menos después del episodio vivido el pasado 31 de julio, cuando más de 80.000 personas entraron de manera irregular en Ceuta, algo que le pilló en el Campeonato de España de Piragüismo que se celebraba en Asturias. De hecho, él creció en Playa Benítez, muy cerca de la tristemente famosa Playa del Trampolín.
- ¿Cómo empezó su relación con el piragüismo en Ceuta?
"Bueno, empieza porque tenía un vecino que hacía piragua y al mismo tiempo era alumno de los Agustinos, donde uno de los profesores de Educación Física era José Ramón López Díaz-Flor (medallista olímpico en Montreal 1976). Entonces, a partir de ahí, como éramos vecinos, me inculcó poco a poco la cultura de subir al pantano a entrenar. Y aparte, yo vivía en Playa Benítez, que lo tenía más cerca el pantano. Es decir, que lo tenía unos 700-800 metros cuesta arriba. Entonces, por eso empecé mi iniciación en el piragüismo".
- Preseleccionado dos veces para unos Juegos Olímpicos, llegó a estar entrenando en Estados Unidos en 1996, quedando a las puertas de competir en los Juegos de Atlanta. ¿Cómo sienta el estar tan cerca de esa cita olímpica sin llegar luego a competir?
"En piragüismo ahora ha cambiado. Son dos deportistas por país. Antiguamente, solamente era un deportista por país. Eso, pues, hay muchísimas modalidades que nos perjudicaban. En aquel caso, bueno, tendría que haber entrenado un poquito más y haber sido el primero".

- ¿Cuál es ese proceso de cambiar de ser el que compite a formar a otros deportistas?
"Fue por casualidad. Yo dejé lo que es la piragua y entonces me vine a Sevilla a preparar unas oposiciones para maestro. Y resulta que, bueno, el gusanito para poder entrenar me acercaba a un club para poder seguir ejercitando o entrenando para la piragua. Y en ese momento hacía falta un entrado y ahí empecé".
- En 2024 fue el entrenador de Brahim Guendouz en los Juegos Paralímpicos de París, donde el deportista argelino logró la medalla de oro. ¿Cómo es la diferencia de entrenar a un deportista paralímpico y a otro que no lo es?
"En este caso no hay ninguna diferencia porque en piragüismo olímpico hay tres modalidades. Canoa y kayak, pero aparte hay tres modalidades. Y en este caso Ibrahim está en el KL3, que digamos es para personas que tienen menos discapacidad. En el caso de Brahim, tiene una disminución de 20 centímetros de piernas. Entonces es el mismo proceso que si fuese un deportista normal. Lo que ocurre en París, la circunstancia que pasó, es que yo clasifiqué a dos deportistas. Clasifiqué a uno de Marruecos y clasifiqué a uno de Argelia. En este caso, en Marruecos me hicieron un juego sucio y, en cambio, Argelia no me hizo ese juego sucio. Es la única diferencia".
- ¿Juego sucio por qué?
"Porque lo clasifiqué yo. Yo era el seleccionador nacional que iba a ir a la Olimpiada con Marruecos, y en el último momento el Comité Olímpico me cambió por el tío del deportista. Solamente eso".

- Coordinador de Deportes del Partido Popular en Sevilla, lo ha sido también con Juanma Moreno en la Junta de Andalucía, ¿cómo compatibilizas esa faceta política con la carrera como entrenador deportivo?
"Es muy sencillo. Yo estoy en política para ayudar al deporte. Entonces, en el PP de Sevilla hacía falta alguien que supiese un poquito más de deporte y contactaron conmigo. Y yo di el paso adelante y la verdad que es muy fácil de compaginar, no es tan complicado".
- ¿Hay más cultura de la piragua en Sevilla que en Ceuta?
"Por supuesto. Sevilla es la cuna del piragüismo, digamos en el sur de España. Porque aquí afortunadamente tenemos el río dentro de la ciudad. Entonces, no solamente hay más cultura de eso, sino también de remo, de piragua... Todos los campeones del mundo y olímpicos vienen a Sevilla a entrenar. En invierno, desde noviembre hasta mayo, están aquí los mejores deportistas del mundo. Tanto de piragua como de remo. Entonces, esto es una mina de oro para la ciudad de Sevilla".
- Ceuta está, desgraciadamente, de rigurosa actualidad. Usted estaba en el campeonato de España en Asturias, ¿cómo vivió lo ocurrido el pasado 31 de julio?
"Primero nos llegaron unos vídeos. Llamé a un amigo mío, que es inspector jefe, y me confirmó que era verdad. Nadie se lo creía. Esa avalancha de gente constante. Llegó un momento en que no se sabía qué cantidad ni qué tiempo iba a durar esa entrada".
- ¿Qué te contaban y decían tus amigos en Ceuta?
"En principio, sorpresa. A lo largo del día llegaron informaciones de que estaba cerrando Mercadona, de que la propia gente de Ceuta se refugiaba en su casa, que no salía a la calle. Llegó un momento de incertidumbre. ¿Qué va a pasar? ¿Sí se va a actuar a la fuerza? Tengo primos, tengo tíos y mi sobrina. Contacté con ellos y desde el principio me dijeron que se refugiaban en casa y no iban a salir durante todo el día".
- ¿Les ofreciste en algún momento el que se viniesen a la península por miedo?
"Tengo una casa en Algeciras y les ofrecí que se vinieran. Hay incertidumbre. La gente no sabe lo que va a durar la incertidumbre. Es verdad que hay muchos caballas que lo que hicieron fue coger el barco e irse para la península, los que tuviesen casa fuera, una segunda vivienda. Hay otros que han mandado a los niños fuera de Ceuta... Pero mucha gente no quiso abandonar Ceuta, también por miedo a que alguien entrase en casa también".
- ¿Qué le parece la reacción por parte española?
"Yo estuve en Ceuta en agosto y esta noche también iré para Ceuta. Según lo que cuentan la Guardia Civil y los militares, hay unos 30.000 todavía en Ceuta. Entre 1.500 y 2.000 en casas particulares, garajes y con familiares. Ahí tenemos que separar tres cosas muy fundamentales. Una cosa es la población, tanto ceutí como española, que se está portando maravillosamente con Ceuta. El gobierno de Ceuta lo está haciendo, desde Juan Vivas hasta el último consejero; lo están haciendo muy bien. Dando la cara, saliendo a la calle, manifestándose, haciendo entrevistas, buscando soluciones. Y después, la tercera parte es el Gobierno central, que no está haciendo nada...
Ahora mismo el Gobierno se ha encontrado con un gran problemón y no sabe qué hacer. Si trae gente para la península, en la frontera de Marruecos hay 150.000 que están esperando para cruzar. Si los devuelve, Marruecos a lo mejor dice que no los admite. Ahora mismo el problema lo tiene el Gobierno, pero los que lo están sufriendo son los caballas".

- El deporte también se está viendo afectado
"Sí. Hay padres que no pueden llevar a sus hijos a entrenar por la tarde porque no saben cómo van a volver. Hay muchas pistas que están ocupadas. Hay gente desde la península que ya no va a Ceuta a competir porque tienen la incertidumbre de dónde voy, de qué es lo que me encuentro... Están en una situación en la que no saben qué hacer. Ese es el problema, que no se ve... No saben qué hacer. Todos los políticos no saben qué hacer. Tú hablas con ellos privadamente y no saben qué hacer".
- Esto ha servido para poner en el mapa y dar a conocer la convivencia real que existe en Ceuta con ese famoso eslogan de 'Ciudad de las cuatro culturas'"Voy a ser franco y sincero. Era mi gran preocupación. Y así se lo transmití cuando vi a Juan Vivas. Le dije que defendiera las cuatro culturas. Porque el mayor tesoro que tiene Ceuta es la convivencia... Parece mentira después de su larga y rica historia... Es el mayor patrimonio de Ceuta y por eso tenemos que luchar todos. Por la convivencia de las cuatro culturas tenemos que luchar todos, para que no se rompa y sigamos con la de siempre, que es muy importante".

- Durante esta crisis hay gente que ha tensado demasiado la cuerda y que esa convivencia ha podido peligrar
"Las convivencias siempre se rompen por los extremos. Puede ser el extremo izquierdo o el extremo derecho, pero siempre se aprovechan. Cuando hay una situación así, siempre alguien se aprovecha del caos. Yo lo que pido de aquí, desde Sevilla, y como deportista, como musulmán, como caballa, es que ningún partido se aproveche de la situación, del caos que hay en Ceuta, para sacar provecho. Tenemos que trabajar en la unión. Y aquí, ahora mismo, el mayor problema que tiene Ceuta, o el mayor enemigo que tiene Ceuta, es el gobierno de Pedro Sánchez. Hay que dejarlo muy bien claro. Porque no está haciendo nada y lo que está creando es un caos en Ceuta. Entonces, nosotros lo que tenemos que hacer, todos los caballas, da igual que sean musulmanes, cristianos, hindúes o hebreos, es unirnos...
Esto no es una carrera de 100 metros. La carrera de 100 metros ya se perdió el primer día. Ahora mismo se ha convertido en una carrera de maratón. Es decir, esto va a ser muy largo y tenemos que tener mucha paciencia. Vamos a tener muchos altibajos, pero nunca tenemos que dejar de luchar. Y todos los caballas tenemos el mismo propósito. Que todos se vuelvan a su país y que el que quiera venir, que venga como cualquier inmigrante, con su pasaporte y con ganas de trabajar. No somos racistas, no somos fachas, no somos nada; lo que queremos es que el que venga venga legalmente".