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El Papu explica su traumática salida del Atalanta: "Gasperini intentó agredirme físicamente"

El Papu explica su traumática salida del Atalanta: "Gasperini intentó agredirme físicamente"
El Papu explica su traumática salida del Atalanta: "Gasperini intentó agredirme físicamente". - A. S.
Alejandro SáezAlejandro Sáez10 min lectura
Papu Gómez afronta su primera temporada como sevillista desde el inicio, después de haber arribado a la capital hispalense el pasado mes de enero. Asentado ya en la ciudad y en el club, el argentino, reciente campeón de la Copa América con la 'Albiceleste', analiza su presente y su futuro para La Nación. Una entrevista en la que el Papu explica también su traumática salida de Bergamo, dejando el Atalanta por la puerta de atrás después de que Gasperini, incluso, quisiera pegarle. "Me tuve que ir del club. Me esperaba una disculpa del técnico que jamás llegó –abre–. Yo me equivoqué en algo, lo asumo, porque en un partido de Champions contra un equipo de Dinamarca, el Midtjylland, lo desobedecí en una indicación táctica. Faltaban diez minutos para que termine el primer tiempo y me pidió que juegue por la derecha, mientras que yo estaba jugando muy bien por la izquierda. Y le dije que no. Imaginate, haberle respondido eso, en medio del partido, hoy, con las cámaras…, estuvo perfecto que se enojara. Ahí ya supe que en el entretiempo me iba a sacar, y así fue. Pero en el vestuario del entretiempo se sobrepasó, cruzó los límites e intentó agredirme físicamente", explica el hoy sevillista.

Sobre su discusión con Gasperini, añadió: "Sí. Y ahí dije basta. Uno puede discutir, ok, pero cuando hay una agresión física ya es intolerable. Entonces pedí una reunión con el presidente del club [Antonio Percassi] y le dije que no tenía problemas en continuar, aceptando que me había equivocado: como capitán no me había comportado bien, había sido un mal ejemplo desobedeciendo al técnico. Pero le dije al presidente que yo necesitaba una disculpa de Gasperini. Y le dije, también, que entendía que el presidente ni podía aceptar que el técnico hubiese intentado agredir a un jugador. Bien. Al día siguiente hubo una reunión de todo el plantel. Yo avancé y le pedí disculpas al entrenador y a mis compañeros por lo que había pasado. Y no recibí ninguna disculpa del técnico. Entonces, ¿cómo había que entenderlo? ¿Lo que había hecho yo estaba mal y lo que había hecho él estaba bien? Ahí empezó todo. Después de unos días le comuniqué al presidente que no quería seguir en Atalanta trabajando con Gasperini. El presidente me comunicó que no me iba a dejar salir, que no me iba a liberar. Comenzó el tira y afloje y los costos fueron para mí: me separaron del plantel y terminé entrenándome solo con la reserva".

Cuestionado sobre su peor momento a la hora de abandonar Bérgamo, dijo: "Todos. Fue feo porque después de 7 años me dejaron tirado, después de todo lo que le di al club. Se comportaron mal. Que el presidente no haya tenido los huevos de pedirle al técnico que simplemente me pidiera disculpas…, con eso se terminaba todo. Seguíamos los dos. Pero se comportaron muy mal conmigo. Porque eso no fue todo, ya que a partir de ahí me cerraron las puertas del fútbol italiano: no me querían dar a ninguno de los grandes de Italia porque decían que iban a reforzar a un rival directo. Sí llegaban ofertas de Arabia y de Estados Unidos y me querían mandar para ahí…, siendo el mejor centrocampista de la Serie A. Raro, se estaban comportando mal. Gracias a Dios apareció el Sevilla, porque yo lo único que quería era seguir compitiendo en un gran nivel para poder estar en la Copa América. Esa era mi obsesión. Por eso esperé y esperé hasta el final, y por suerte apareció el Sevilla. Quien más me desilusionó fue la propiedad, los dueños del club. Después de tantos años, después de la relación de confianza que teníamos…, mis hijos iban al colegio con los hijos de ellos, compartíamos un montón de cosas… Que me hayan tirado a la basura como me tiraron fue la parte que más me dolió. Después, uno puede tener diferencias con el técnico, y te diría que es casi normal, porque pasa, claro que pasa. Te podés pelear, como en cualquier trabajo. Pero el trato que recibí de la propiedad me dolió muchísimo. Yo creo que fue una cuestión económica. Ellos saben que Gasperini es uno de los mejores entrenadores de Europa, saben que su trabajo pone en valor al plantel y les hace vender jugadores. Fue un tema económico, y está perfecto; prefirieron seguir con él porque saben que le hace ganar mucho dinero al club. Prefirieron eso".

El presente y el futuro del Papu


- ¿Volver a Argentina?: "Volver a jugar en la Argentina no es una opción –advierte–. Y a vivir, tampoco. No me atrae. No me llama la atención… no me gusta el entorno, me genera estrés. No tengo ganas de volver. En los mercados me ha llamado gente de los clubes grandes para saber si quiero volver, y la respuesta es siempre la misma: te agradezco muchísimo el interés, pero no. La verdad es que hace mucho me fui y te acostumbrás a la vida acá, en Europa. Sabemos que la Argentina está complicada y pretendo seguir viviendo en paz. Por mi familia, por mis hijos. No digo nunca, nunca, porque no sabés, quizás mañana quiero empezar a dirigir y me llaman de Argentina y me voy a laburar a Argentina. Pero la verdad, después de tantos años, estoy acostumbrado a este ritmo de vida", explica el Papu, quien tampoco ha pensado todavía en qué hará una vez que cuelgue las botas, algo que está todavía lejos, pero cada vez más cerca. ¿Entrenador? Quizá... "Es un tema que no lo tengo muy claro, todavía. Por un lado me encanta la parte técnica, el análisis del juego…, pero la única parte que no me encanta es que tenés que seguir la misma vida de tus días como jugador. O peor. Y esa parte no me gusta. Hay algo que me atrae, que es la parte futbolística, pero todavía no lo tengo bien claro, creo que hoy por hoy pienso todo el tiempo como jugador. Tal vez cuando me retire me den ganas de dirigir, o tal vez no. Hoy no sé qué voy a hacer después de jugar".

- Maradona y su recuerdo en Sevilla, donde jugó en la década de los 90: "El recuerdo de Diego está muy latente en el club. Nuestro team manager, quien se encarga de los viajes, de la logística y de todas esas cosas, es Juan Martagón, que jugó acá con Diego. Él siempre nos cuenta historias, anécdotas…, aquí nos quieren mucho a los argentinos, hemos pasado muchos, muchos por la institución. Nos respetan, nos valoran. Y el recuerdo de Diego está por todos lados; en el store del club todavía siguen vendiendo la réplica de la camiseta que él uso en la temporada 1992/93. Hay fotos de él en el club, dos por tres hacen algún que otro homenaje y a mí me encanta llevar la camiseta que Diego usó. Me llena de orgullo".

- El fútbol en España: "En España se juega un fútbol mucho más rápido, tenés menos tiempo para pensar. Los campos están siempre muy mojados y la pelota corre muy veloz. En Italia, como los rivales te esperan o se cierren más atrás, eso te da márgenes para administrar con más comodidad la pelota. Es España el juego es más vertical y en Italia la propuesta es más táctica y posicional".

- Messi: "Que Leo ya no esté nos da un poquito de aire a los demás, ¿no? Leo, en Barcelona, por lo menos hacía 15/20 puntos él solo. Con Leo sabés que tenés, siempre, la carta ganadora. Entonces, si los demás compañeros no están bien, él en cualquier momento puede encenderse y hacer un desastre. Barcelona seguirá siendo un top, y también están el Real Madrid y el Atlético de Madrid, pero si no está el número 1, los demás pasamos a tener un poquito más de opción. Sí".