Antonio Cordón, director de fútbol del Sevilla, en el punto de mira por dos razones de peso
El trabajo de Antonio Cordón en el mercado invernal no ha resultado decepcionante por la inactividad y su discurso para explicarlo, razonable en general, chirría por diversos motivos
En el Área Chica siempre impera la verdad, no existe cabida para justificaciones y se exigen resultados en función de las responsabilidades asumidas, y lo cierto es que, a efectos prácticos, el mercado del Sevilla ha resultado decepcionante y el discurso Antonio Cordón presenta grietas que ha detectado la afición sevillista.
A nadie se le escapa en absoluto las limitaciones drásticas con la que el alto ejecutivo afrontaba esta ventana por la situación límite en el apartado financiero, puestas de manifiesto durante su aparición ante los medios, pero los argumentos ofrecidos no han convencido prácticamente a nadie, víctima de sus propias declaraciones a la conclusión del pasado mercado.
Por entonces, una vez que ya se había anunciado la compra del 40% de los derechos de Agoumé, lo que se produjo a lo largo del periodo estival, Cordón aseguró poco después del cierre de mercado que había preferido guardar un remanente para invierno antes de emplearlo en un fichaje de última hora de garantías.
La explicación de Cordón que no encaja
Sin embargo, la llegada de Maupay se ha sostenido sobre la cesión de Alfon González al Villarreal y la utilización de parte de la ficha de Marcao al confirmar LaLiga su lesión de larga duración, y no habido más refuerzos pese a un remanente reconocido que ahora afirma que se empleó en la operación por el franco-camerunés. Explicación que resulta fácil de desmontar según la línea de temporal de cada afirmación.
Tampoco está libre de fisuras el plan conservador que ha vertebrado la actividad sevillista, en el que se ha optado por mantener el núcleo duro bajo el riesgo antes que vender para fichar bajo el riesgo de empeorar la plantilla por el reducido margen de maniobra para traer a un recambio de garantías. Por ello, se han rechazado ofertas millonarias como la realizada por el CSKA por Kike Salas en función del precio interno impuesto a sus puntales en este curso.
La defensa, un borrón considerable
Un argumento razonable en líneas generales, porque malvender nunca debe ser la solución, pero que chirría cuando se contemplan las estadísticas del Sevilla, el equipo más goleado de Primera división, por errores garrafales atrás y una ausencia de seguridad alarmante. Es inevitable pensar si realmente no valía la pena asumir algún riesgo, hacer caja y en lo posible reforzar por, ejemplo, una zaga que no resultaría demasiado difícil de mejorar en vista de cifras y rendimiento.
Al final, creo que se ha lanzado más la moneda al aire por no arriesgar que si se hubiera apostado por lo contrario. El tiempo dirá si es suficiente con los recursos que dispone Almeyda.