Hueco blanco

El susto de un Bono otra vez determinante, la rabia de Munir, una tangana inoportuna... Las mejores imágenes del Sevilla FC-West Ham

El susto de un Bono otra vez determinante, la rabia de Munir, una tangana inoportuna... Las mejores imágenes del Sevilla FC-West Ham
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Casi 35.000 espectadores vibraron con un triunfo ajustado pero meritorio de los nervionenses, más cerca de los cuartos de final de la UEL. - Lince

Casi 35.000 espectadores vibraron con un trabajado triunfo nervionense, con héroes esperados, pero también con actores principales inesperados

Villa GómezVilla Gómez3 min lectura
Sigue vigente la magia de Nervión, donde sólo ha ganado esta temporada el Lille (en un encuentro, eso sí, que pudo costar a los blanquirrojos su eliminación en Champions League). El West Ham, sexto en la Premier League y primero de los 'mortales' de Inglaterra por segundo curso consecutivo, se fue de vacío del Ramón Sánchez-Pizjuán merced a su desatino, pero también a un puñado de intervenciones excepcionales de un héroe habitual en las filas de Julen Lopetegui, Yassine Bounou, que dio el susto al ser asistido de un pequeño esguince en su tobillo izquierdo, aunque el cancerbero internacional por Marruecos aguantó hasta el final para seguir siendo decisivo.

Su compatriota Munir, nacido en San Lorenzo del Escorial pero compañero de selección tras un estreno coyuntural y sin continuidad con la 'Roja', fue el héroe inesperado. Ni siquiera iba a salir de inicio, pero, igual que en el derbi sentenció al Real Betis con un zurdazo cruzado, tras saltar en lugar del lesionado 'Papu' Gómez, suplió este jueves a un Rakitic lastimado en el calentamiento para firmar el tanto del triunfo, resarciéndose de su falta de puntería del primer tiempo, cuando heredó el desatino en las postrimerías de la visita a Mendizorroza, su antigua casa, donde tuvo el 0-1 sobre la bocina. En una acción de estrategia que ensayarían hasta la extenuación Lopetegui y sus ayudantes, el ex de Barcelona, Valencia y Alavés se quedó solo en el segundo palo para rematar de primeras y con la derecha, su pierna mala, un libre indirecto botado por Acuña, aprovechando el arrastre hacia el primer palo de En-Nesyri y compañía.

Navas se alió con Bono para mantener la escasa pero jugosa renta. Y la fiesta habría sido completa en la Avenida Eduardo Dato si Ocampos no se hubiera calentado como lo hizo por defender a un compañero que perdía tiempo y fue zarandeado por Declan Rice. Esa tangana inoportuna, como la amarilla correspondiente, le impedirá disputar la vuelta dentro de una semana en el Olímpico de Londres, donde cualquier ayuda, ante la plaga de lesiones existente, será poca para amarrar la clasificación para los cuartos de la UEL. Medio camino ya está recorrido, aunque habrá que rematar la faena, esquivando otro gafe: la falta de pegada y, por ende, buenos resultados a domicilio.

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