Hueco blanco

Djokovic y el '¡Vamos, Rafa!' más odiado antes de la Final de Wimbledon

El tenista serbio ha tenido un comportamiento en las semifinales que no ha gustado del todo al público inglés

Djokovic y el '¡Vamos, Rafa!' más odiado antes de la Final de Wimbledon
Novak Djokovic durante un partido de Wimbledon - Twitter - @DjokerNole
Luisma SánchezLuisma Sánchez 3 min lectura

Novak Djokovic es uno de los tenistas más grandes de la historia, por no decir que apunta a ser el más grande. Gustará más o gustará menos, pero lo cierto es que su gen competitivo le hace pelear por todo sin importarle las críticas en absoluto. Justo antes de la Final de Wimbledon frente a Carlos Alcaraz, varios medios ingleses han dado eco de un comportamiento poco ejemplar del tenista serbio durante las semifinales del torneo ante Jannik Sinner.

Lo cierto es que Djokovic sufrió de lo lindo ante el italiano y fuera aparte, el público tampoco le acompañó. Molesto con los aficionados que veían en partido en la piesta central, también se le pudo ver contrariado con algunas decisiones tomadas por el juez de silla. El serbio fue penalizado con un punto perdido por alargar su grito tras realizar un revés. Se considera una penalización debido a que sirve para molestar a su adversario.

"Estarás de broma. Señalar eso en una semifinal de Wimbledon. ¿Qué estás haciendo?", le decía al juez de silla en la pista. Incluso durante dicho partido, alguien gritó desde el público irónicamente un "¡Vamos, Rafa!", algo que no sentó nada bien a Nole y respondió con aplausos y un pulgar hacia arriba. Más tarde, al igual un set, el serbio se dirigió a los aficionados y los imitó llevándose las manos a sus ojos haciendo un gesto como si estuvieran llorando.

El periódico The Times quizás fue de lo más crítico con Novak Djokovic, titulando su artículo nada más vencer a Sinner como "Ganar feo". "Un malhumorado Djokovic prepara el enfrentamiento con Alcaraz. El campeón pierde un punto por gruñir y luego se burla del público de la Pista Central", decía el artículo.

No es algo que preocupe a Novak Djokovic. El tenista serbio ya sabe lo que es jugar en contra del público en varias ocasiones. Odiado y respetado al mismo tiempo en muchos contextos, veremos cómo recibe el público inglés en la Final ante Carlos Alcaraz. "El poder supremo de Novak Djokovic es que, por mucho que esté desesperado por ser amado, también obtiene una energía inagotable de ser odiado", terminaba explicando The Telegraph en uno de sus artículos hablando sobre Nole.

Novak Djokovic se ha convertido en este Wimbledon en el tenista con más finales de Grand Slam de la historia (35) tras superar a Chris Evert. El serbio ahora va a por su octavo título en Wimbledon. Carlos Alcaraz intentará frenar la racha del de Belgrado.