Jessica Pegula rechaza los cinco sets en los Grand Slams: ''No es necesario''
La estadounidense no está de acuerdo con que los partidos femeninos puedan disputarse en cinco sets

Jessica Pegula en la final del torneo de DubaiImago
El debate sobre si el circuito femenino deberían adoptar los cinco sets en los Grand Slams ha vuelto a primera línea tras las recientes declaraciones de Jessica Pegula. Aunque el tenis es pionero en equiparación salariar y protagonismo mediático, el formato de juego sigue siendo un punto de fricción para quienes exigen una igualdad absoluta de condiciones.
Pegula da su opinión sobre los polémicos cinco sets
La chispa definitiva la encendió Craig Tiley al proponer este cambio para las rondas finales en Australia, una idea que muchos consideran una provocación antes de su salida de TennisAustralia hacia USTA. Pegula ha aprovechado su peso en el Consejo de Jugadoras para mostrarse tajante en Indian Wells, dejando claro que el tenis femenino no necesita copiar el modelo masculino para validar su estatus profesional.

''No debemos hacerlo, ya lo he dicho algunas veces. No soy fan de los cinco sets, ni siquiera en los hombres. Sé que hay partidos muy emocionantes y que dejan huella, pero en la mayoría de casos, se llega a las cinco mangas por el cansancio de los jugadores, por su necesidad de gestionar la energía de manera diferente. Muchos de ellos me lo han confesado así'', comentaba Jessica Pegula, acordándose de sus compañeros del circuito masculino.
La contradicción de ampliar los partidos
''Hay atletas espectaculares en el circuito femenino ahora mismo, creo que podríamos jugar a cinco sets, pero no es necesario que lo hagamos'', comentaba Pegula. Y es que, si lo pensamos fríamente, ya bastante complicado es para la organización saber cuando empieza y acaba un partido, más aún si los femeninos también adoptasen ese formato. Este cambio no solo dificultaría la programación de los torneos, sino que correría el riesgo de agotar a unos aficionados que acabarían hastiados ante sesiones excesivamente largas y horarios imposibles de seguir.

''Hay muchas variables que la gente no considera o en las que los aficionados no caen en primera instancia, pero que supondría un cambio enorme para el tenis. No sé cómo se podría hacer la programación de los torneos. La gente podría tirarse diez horas viendo dos partidos de tenis, no creo que eso fuera la experiencia más agradable. Los hombres tampoco creo que quisieran porque se alargarían mucho las jornadas, acabarían partidos muy tarde... Hay muchos aspectos a considerar, serían necesarias muchas conversaciones para plantear algo así, pero no creo que fuera positivo para el tenis'', concluía tajante la estadounidense.