Rafa Jódar elige el camino de Rafa Nadal y no el de Carlos Alcaraz
El madrileño ha demostrado en Washington que lo conseguido hasta ahora puede ser solo el comienzo de una carrera a la altura de los más grandes del tenis español
Lo del tenis español tiene que dar coraje en el extranjero y mucho. Porque sin ser el deporte rey en nuestro país, la cantidad de talentos mundiales que han nacido en tan poco tiempo no tiene parangón alguno: Rafa Nadal, Carlos Alcaraz y, ahora, otro más.
Y por el camino, un sinfín de tenistas que han quedado a la sombra de estos pero que han demostrado con sus carreras por qué España es siempre la favorita también cuando se juega una Copa Davis, por ejemplo.
Y sí, estoy hablando de que Rafa Jódar, quien apunta a lo más alto del tenis mundial cuando todavía no tiene ni los 20 años cumplido (lo hará el 17 de septiembre). Y lo digo antes de que dispute su primera final ATP 500, la de Washington, donde ya se ha encargado de dejar su firma, pase lo que pase.
Si comparamos su corta carrera todavía con la de Rafa Nadal y Carlos Alcaraz encontraríamos muchas más semejanzas con la del balear que con la del murciano, pero lo que está claro es que Rafa Jódar, si se cuida y lo cuidan, ha llegado a la ATP para quedarse en el Top 10, una zona que rozará si, finalmente, se hace con su segundo título como profesional.
Y si lo consigue, Jódar será el segundo español que tenga en sus vitrinas dicho trofeo, ni siquiera los otros dos más grandes lo tienen. El único que sí fue capaz de conquistarlo fue Álex Corretja, en 2020 y ante Andre Agassi en la final. Eso sí, Corretja lo hizo con 26 años y Rafa lo puede hacer con 19 primaveras.

De no hacerlo, se quedará en el camino como se quedó Alejandro Davidovich, quien perdió frente a Alex de Miñaur el año pasado cuando curiosamente ya tenía los 26 cumplidos también.
La personalidad de Rafa Jódar
Tras lo visto hasta la fecha tanto en la pista como frente a los medios de comunicación, Rafa Jódar es más del estilo de Nadal que de Alcaraz. Y no porque este último sea malo, pero sí diferente.
Al madrileño, al menos todavía, se le ve muy tímido y queriendo siempre demostrar que tiene los pies en la tierra gane a quien gane. Y como entrador ha elegido que sea su padre quien le dirija, como hiciera el manacorí con su tío durante la mayor parte de su carrera.
En este último aspecto siempre existirá el debate de si es mejor que sea alguien externo a la familia quien ejerza de técnico, para que no se pierda la figura de padre como le ha ocurrido a otros como Tsitsipas por ejemplo, o si es mejor que lo sea porque así solo mirará por su beneficio y no por el resultado económico que le pueda dejar en sus arcas al ser prácticamente la misma hucha.
"Es fantástico. Creo que estoy haciendo las cosas muy bien con mi equipo y, especialmente, con mi padre. Él siempre está aquí conmigo y lo significa todo para mí. Aprecio muchísimo que viaje conmigo todas las semanas. Significa mucho estar en la final, pero tengo que seguir empujando porque mañana me espera otro partido muy duro", comenzó explicando el madrileño en declaraciones a TennisTV tras su última victoria ante Alejandro Tabilo.

"Empecé a jugar al tenis con él en mi club cuando era muy pequeño, con cuatro años. Significa muchísimo para mí que esté en el palco. Siempre me animó cada día cuando era niño a jugar al tenis simplemente por diversión. Ese era el principal objetivo cuando empecé y le estoy muy agradecido por haber hecho eso por mí", recalcó Jódar.
La marca 'made in' Jodar ya es una realidad
Quizás por la personalidad que tiene ha tardado tanto en saltar al mundo profesional, al circuito ATP. Tanto Nadal como Alcaraz lo hicieron mucho antes. Eso sí, parece que el de Leganés lo ha hecho cuando realmente estaba convencido de poder dar un gran golpe nada más llegar.
Y es que, tras hacerse con el ATP 250 de Marrakech, ahora está a punto de firmar también su primer ATP 500 para avisar a propios y extraños de lo que puede conseguir en su primera gira sobre pista dura.
Por encima de sus cualidades como tenistas, si por algo está destacando Jódar en este primer año con los grandes es por su capacidad de remontada, algo que también caracterizó a Rafa Nadal a lo largo de toda su trayectoria. Y esto es algo que a los rivales intimida psicológicamente. Sin ir más lejos, hasta dos ha firmado en Washington para acceder a la gran final.

Y la clave, según Jódar, no es otra que esta: "Yo sé que si se pierde el primer set todavía hay oportunidades si ganas los dos próximos y así afronto todos los partidos, sabiendo que los partidos son muy largos, que hay muchas subidas y bajadas y que pueden cambiar en cualquier momento. Hay que afrontar los partidos así". Parece hasta fácil.
Su próximo examen, el US Open
Por ahora, su participación en los Grand Slams también le da para aprobar: en Australia se quedó en segunda ronda tras perder ante Jakub Mensik en tres sets; en Roland Garros llegó hasta cuartos de final y cayó frente Zverev, quien, a la postre, se proclamaría campeón del certamen; y en Wimbledon llegó hasta la tercera ronda, donde el japonés Shintaro Mochizuki le mandó para casa, precisamente tras remontarle el primer set que había ganado Jódar.
Ahora, tiene en el horizonte ya su próximo gran examen, el US Open, el último Grand Slam de la temporada. Un 'Major' en el que, salvo contratiempo de última hora, también estará Carlos Alcaraz, vigente campeón. Y que nadie descarte que Jódar recoja el testigo del tenista murciano, quien, ahora, tendrá que empezar de cero tras la grave lesión que ha sufrido en su muñeca derecha.