Así es el lugar secreto donde descansa Mikel Oyarzabal para desconectar en verano
Mikel Oyarzabal elige Jaca como su refugio ideal para desconectar del fútbol y disfrutar de la tranquilidad del Pirineo

El lugar donde Oyarzabal descansa durante sus vacacionesImago
Lejos de los focos del fútbol profesional, Mikel Oyarzabal ha encontrado desde hace años un lugar ideal para desconectar: Jaca. El capitán de la Real Sociedad y habitual en la selección española elige esta localidad del Pirineo como su refugio personal durante las vacaciones, donde puede disfrutar de una vida más tranquila y alejada de la presión mediática.
Un destino marcado por la calma y la discreción
Para el internacional español, Jaca representa mucho más que un simple destino turístico. Allí posee una segunda residencia familiar, que se ha convertido en su punto de encuentro habitual durante los meses de verano. En este entorno, Oyarzabal adopta un perfil bajo, integrándose con naturalidad entre vecinos y visitantes. Es habitual verlo pasear por el casco antiguo o compartir momentos en terrazas, donde pasa prácticamente desapercibido.

Este estilo de vida, basado en la normalidad y el anonimato relativo, encaja con su carácter reservado. Frente al ritmo frenético de la élite, Jaca le ofrece una rutina pausada, ideal para recargar energías.
Naturaleza y deporte en pleno Pirineo
Ubicada en el valle del Aragón, Jaca destaca por su privilegiado entorno natural. La zona ofrece una amplia variedad de rutas de senderismo que recorren bosques de montaña, miradores y cumbres emblemáticas como Peña Oroel, cuya silueta domina el paisaje local.
Además, durante el invierno, su cercanía a estaciones como Astún y Candanchú convierte a la ciudad en un punto estratégico para los amantes del esquí. Este equilibrio entre actividad deportiva y contacto con la naturaleza refuerza su atractivo para perfiles como el del futbolista.
Historia y patrimonio con siglos de legado
Más allá de su entorno natural, Jaca cuenta con un importante peso histórico. Fue la primera capital del antiguo Reino de Aragón, un hecho que dejó huella en su patrimonio. Su principal símbolo es la Catedral de San Pedro de Jaca, una construcción del siglo XI considerada uno de los grandes exponentes del románico en España.
El casco antiguo concentra buena parte de la vida social y cultural, con plazas, comercios y edificios históricos que conviven con monumentos como la Ciudadela de Jaca, una fortificación de planta pentagonal levantada para proteger la frontera con Francia.
Un equilibrio perfecto para desconectar
La combinación de tranquilidad, historia y ocio moderado convierte a este destino en el lugar ideal para quienes buscan desconectar sin renunciar a ciertas comodidades. Para Oyarzabal, Jaca simboliza familia, descanso y rutina, un espacio donde mantener los pies en el suelo mientras sigue brillando sobre el césped.
Así, mientras durante la temporada destaca en la élite del fútbol, su tiempo libre transcurre en un enclave que mezcla paisajes de montaña, riqueza cultural y una vida serena, lejos del ruido mediático que rodea a las grandes estrellas.