30 aniversario

La finca de Pelé sale a la venta: 35 millones y un homenaje al rey en cada rincón

La finca que perteneció a Pelé durante 38 años sale a la venta por 35 millones de reales, unos 6,7 millones de dólares. Situada en Brasil, cuenta con 661 hectáreas, casi 30 suites, piscinas, campos deportivos y explotaciones agrícolas y ganaderas que reflejan la vida del rey del fútbol lejos de los estadios

La finca de Pelé sale a la venta: 35 millones y un homenaje al rey en cada rincón

Pelé y su gran villa a la ventaDAZN

María FuentesMaría Fuentes 6 min lecturaSin comentarios

Lejos de los estadios repletos y de los focos que acompañaron su carrera, Pelé encontró en el campo un lugar donde disfrutar de otra faceta de su vida. El legendario futbolista brasileño, considerado uno de los grandes nombres de la historia del deporte, tuvo durante casi cuatro décadas una finca que combinaba el descanso familiar con la actividad agrícola y ganadera. Ahora, esa propiedad vuelve a llamar la atención tras salir al mercado por una cifra millonaria.

Conocida como Fazenda Sossego, la finca se encuentra en Juquiá, en el interior del estado brasileño de São Paulo, a unos 130 kilómetros de Santos, la ciudad donde Pelé escribió algunas de las páginas más importantes de su trayectoria deportiva. El exdelantero adquirió el terreno a finales de los años sesenta, cuando atravesaba una de las etapas más destacadas de su carrera, y mantuvo su vinculación con él durante 38 años. La propiedad está anunciada por 35 millones de reales brasileños, una cantidad que equivale aproximadamente a 6,7 millones de dólares. Pero su atractivo no reside únicamente en el precio o en sus dimensiones: la finca reúne una infraestructura residencial y agropecuaria de gran tamaño, además de espacios asociados a la vida cotidiana del astro brasileño fuera del fútbol.

Una finca de 661 hectáreas con casi 30 suites

Las dimensiones de la Fazenda Sossego explican buena parte de su elevado valor. El terreno ocupa aproximadamente 661,62 hectáreas y está dividido en cuatro áreas residenciales, con instalaciones pensadas tanto para alojarse como para desarrollar actividades agrícolas, ganaderas y de ocio. En total, la propiedad suma cerca de 30 suites, tres piscinas y dos capillas.

La zona que mantiene una relación más directa con Pelé es la sede principal, donde el exfutbolista acostumbraba a alojarse. Allí se encuentra una casa de estilo rústico con seis suites, salón, cocina, terraza y piscina. El espacio también cuenta con un salón de celebraciones que incorpora otras diez suites, además de zonas de reunión y entretenimiento.

La finca dispone asimismo de sauna seca y húmeda, gimnasio, sala de convenciones, salón de juegos y varias zonas destinadas a las comidas y las celebraciones. En el exterior hay un campo de fútbol de dimensiones reducidas, con vestuarios, una pista polideportiva y una cancha de bochas. Una capilla completa las instalaciones de esta parte de la propiedad. Las otras tres sedes amplían todavía más las posibilidades del complejo, con viviendas, suites adicionales, piscinas, barbacoas y espacios de almacenamiento. No se trata, por tanto, de una única casa de campo, sino de un extenso conjunto de edificaciones distribuidas por el terreno.

El otro negocio de Pelé: ganado, peces y cultivos

La faceta menos conocida de Pelé también está presente en la historia de esta propiedad. Además de utilizarla como refugio, el brasileño impulsó diferentes actividades agropecuarias que contribuyeron a dar relevancia económica a la finca y a su entorno.

Alrededor de 370 hectáreas estaban destinadas a la agricultura y la ganadería. Entre los cultivos figuraban las bananas, el palmito y otras frutas, mientras que la explotación ganadera llegó a contar con unos 200 ejemplares de ganado Nelore. La propiedad también tuvo una granja porcina con capacidad para aproximadamente 1.200 animales y una instalación lechera equipada con sistemas de ordeño mecánico.

La cría de peces era otra de las actividades desarrolladas en la finca. Sus distintas sedes cuentan con varios estanques destinados a la piscicultura, además de instalaciones auxiliares para almacenar productos y atender las necesidades de la explotación. La infraestructura incluye también un corral preparado para albergar hasta 500 cabezas de ganado, establos para caballos y espacios destinados a la cría de ovejas. No todas las instalaciones mantienen actualmente la actividad original: la granja porcina, por ejemplo, se encuentra fuera de servicio. La explotación tuvo suficiente repercusión en la zona como para que Pelé recibiera el título de ciudadano de Juquiá en 1999, en reconocimiento a su vinculación con el municipio y al impacto de su actividad rural.

Un legado que va más allá de los terrenos de juego

La venta de la Fazenda Sossego vuelve a poner el foco en una faceta menos conocida del que fuera tres veces campeón del mundo con Brasil. Pelé falleció el 29 de diciembre de 2022, a los 82 años, pero su patrimonio sigue generando interés, tanto por su valor económico como por la historia que acompaña a algunos de sus bienes.

La finca forma parte del legado patrimonial del exfutbolista y se suma a los bienes contemplados en los trámites sucesorios tras su fallecimiento. Su comercialización ofrece ahora la posibilidad de adquirir un terreno que durante décadas estuvo ligado a una de las mayores leyendas del fútbol. Por 35 millones de reales, el futuro propietario no solo encontrará cientos de hectáreas y una extensa infraestructura residencial y productiva. También tendrá ante sí un lugar que refleja una parte diferente de la vida de Pelé: la de un hombre que, lejos de la presión de los grandes estadios, encontró en el campo un espacio para dedicarse a otras pasiones.