Ibai Gómez desvela cómo Marcos Llorente le cambió la vida: "Yo utilizaba Fairy para fregar platos y Llorente usaba productos ecológicos"
Ibai Gómez ha revelado cómo su encuentro en el Alavés con Marcos Llorente marcó un antes y un después en su vida. El exfutbolista cuenta cómo los hábitos de su compañero le llevaron a cambiar su alimentación, entrenamiento, descanso y hasta los productos que utilizaba en casa

Marcos Llorente siendo espectacular en la celebración del MundialIMAGO
Ibai Gómez ha explicado en el podcast Los Fulanos los cambios que experimentó en tu etapa como jugador profesional. El exjugador del Athletic Club explica que su compañero Marcos Llorente, con quien coincidió en el Alavés en 2016, le influyó a la hora de comenzar a cuidar su alimentación, entrenamiento, descanso y hasta productos que utilizaba en el hogar.
"Yo utilizaba Fairy para fregar platos, y un día cuando fui a casa de Llorente vi que usaba productos ecológicos", empezó Gómez recordando. Esto hizo que se fijara en los 'raros' hábitos de su compañero, los que estaban muy lejos de su rutina.
Llorente tenía entonces 21 años y ya destacaba dentro del vestuario por su preparación física. Gómez quedó especialmente sorprendido al comprobar que el centrocampista realizaba sesiones adicionales por su cuenta. "Físicamente pasaba por encima de todos. A las tardes entrenaba con un preparador físico. Jamás había visto algo así en el mundo del fútbol", explica.
La curiosidad llevó al exfutbolista a interesarse por los métodos de su compañero y, poco a poco, comenzó a incorporar algunos de ellos a su propia vida. Uno de los primeros fue el ayuno, una práctica que Llorente ya había introducido en su rutina. "Me empezó a explicar qué tipo de alimentos comer para poder hacer ayuno", cuenta Gómez, que terminó aplicándolo durante los últimos siete meses de su carrera. Según su propia experiencia, el cambio tuvo un impacto positivo en su rendimiento.
Un cambio que fue más allá del fútbol
La transformación de Gómez no se limitó al entrenamiento. También modificó su alimentación y eliminó de su dieta el gluten, los productos procesados y el azúcar. El exjugador asegura que notó especialmente la diferencia a nivel muscular. "Mejoré mucho", afirma. También relaciona estos cambios con una etapa en la que dejó de sufrir lesiones, aunque evita presentarlo como una relación directa. "Nadie te asegura que no te lesiones, pero disminuye la probabilidad", matiza.
La influencia de Llorente llegó incluso a cuestiones que, en principio, poco tenían que ver con el deporte. La anécdota del Fairy es precisamente el ejemplo que utiliza Gómez para explicar hasta qué punto comenzó a revisar todos los elementos de su día a día.
El exfutbolista también ha hablado de la suplementación y de su particular concepción del deporte profesional. Una de sus conclusiones es contundente: "El deporte de élite no es salud".
A lo largo de los años ha tenido que aguantar criticas por su manera de entender su rendimiento y bienestar. Gómez reconoce que ha recibido todo tipo de comentarios por defender determinados hábitos. "Me han llamado de todo", asegura. Sin embargo, explica que actualmente presta menos atención a quienes cuestionan sus decisiones. "Cuando alguien me escribe diciendo que le he cambiado la vida, ya merece la pena estar expuesto. Ahora las críticas me dan igual", señala.
Eso sí, Gómez insiste en que sus recomendaciones vienen de su propia experiencia y no deben entenderse para todo el mundo igual. "Compartimos lo que nos ha ido bien; podemos estar equivocados porque no hay una verdad absoluta", sostiene. También reconoce que no tiene formación médica: "No soy médico, no soy un profesional, pero a base de leer...".
El descanso y los ritmos circadianos
Otro de los grandes cambios llegó con el sueño. Gómez explica que anteriormente tenía dificultades para descansar y que incluso utilizaba la televisión para quedarse dormido. "Me dormía con la televisión puesta como somnífero a la una de la madrugada", recuerda. Los problemas se intensificaban especialmente antes de los partidos. Con el paso del tiempo comenzó a prestar mucha más atención a sus horarios y a los ritmos circadianos. También modificó sus cenas: "Antes cenaba muy tarde; ahora solo lo hago en horarios de luz".
La iluminación también forma parte de su rutina actual. Gómez habla de la utilización de luz roja y de gafas naranjas y rojas dentro de sus hábitos para controlar su exposición a determinados tipos de luz y favorecer el descanso.

El exfutbolista reconoce, no obstante, que mantener este estilo de vida resulta complicado para muchas personas. Los horarios laborales, los turnos nocturnos o las obligaciones diarias impiden a buena parte de la población organizar sus comidas, sueño y exposición a la luz como él hace. Por eso se considera "un afortunado" por poder disponer de esa libertad.
Su relación con el sol tras sufrir un melanoma
Uno de los aspectos más llamativos de su relato es su relación con la exposición solar. Gómez diferencia entre los distintos momentos del día y las condiciones de cada lugar, y rechaza exponerse durante las horas de mayor intensidad sin protección. "No puedo ir a Las Palmas y ponerme al sol como en Bilbao, no es el mismo sol", explica. Además, recuerda que en 2016 sufrió un melanoma a pesar de haber utilizado protección solar desde niño.
Actualmente asegura que no utiliza crema solar, aunque deja claro que no pretende recomendar su decisión al resto de personas. Su manera de exponerse al sol consiste en hacerlo durante las primeras o las últimas horas del día, empezando con periodos cortos. "Cuando te pones rojo te vas a la sombra", afirma. Si detecta enrojecimiento, explica que se cubre con ropa y abandona la exposición directa.
Una conversación que refleja cómo aquella relación con Marcos Llorente en el vestuario del Alavés terminó provocando en Ibai Gómez una transformación que trascendió en su vida y en el terreno de juego.