Dos fichajes a la desesperada para el Real Madrid y un mercado que invita a olvidarlos
La entidad blanca intentó paliar por las bravas su mala fortuna con las lesiones y ahora enfrenta un complicado verano en el que además de la continuidad de Sergio Scariolo –ya asegurada– le toca hacer un ejercicio de profunda reflexión para volver a ser el gran coco de Europa

Omer Yurtseven, disputando un partido con el Real Madrid.IMAGO
La situación es la que es. Entre críticas, buenos partidos, otros muchos sin brillo y el escudo que supone tener al frente a una leyenda como Sergio Scariolo, al Real Madrid se le ha terminado por escapar una temporada que bien podría ser ilustrada a lo meme entre la euforia y la desesperación. Y sí, todo ello edulcorado con dos fichajes exprés que tuvieron bastante más de obligación que de decisión.
El mercado ha hablado para dejar claro que no solo hay que olvidar esos trazos finales de brocha gorda, sino entender que toca reinventarse o morir. Porque desde Dubai han roto la hucha, ASVEL ha pasado a ser el gigante francés –adiós al efímero Mónaco–, en Grecia viven en el derroche constante con su deporte rey, por Israel no se quedan atrás... Y sí, la NBA Europa asoma, pero los blancos no entienden de mañana ni de proyectos a largo plazo, sino de ganar desde ayer.
Un año sin títulos siempre hace daño al Madrid, y eso que en este caso no se puede decir que no lo hayan tenido cerca, ya que han disputado hasta tres finales –Supercopa, Copa del Rey y Euroliga–. Visto así no habría que volverse locos, pero la realidad es que los del Movistar Arena han dado la sensación de ir demasiado justos en todo momento, tanto como para plantarse en cuartos de final de la Liga ACB y perder ante el octavo de la temporada regular.
Un proyecto que apunta a caduco
Confiamos plenamente en Sergio Scariolo, pero no en que cuente con las piezas necesarias para poner en valor sobre el parqué toda sabiduría. Es obvio que la suerte no les ha acompañado con hasta tres lesiones en la pintura y la necesidad de fichar –se hicieron con Omer Yurtseven y Mady Sissoko–, pero es que el resto, lo que hace el todo, parece haber caducado.

Nos mojamos con nombres propios. Edy Tavares tiene 34 años, Facundo Campazzo 35, Sergio Llull 38, Gaby Deck 31... ¡Ojo! Son jugadores que han dado muchísimo y que se merecen una enorme ovación, pero suenan más a tocar el cielo hace un lustro que a poder soñar hoy con ello.
Adiós melancolía, hola realidad
Hay que ser valientes. Cuando has tenido jugadores que te han dado tanto, desprenderte de ellos da vértigo, pero de igual modo hay saber decir adiós. Muchos de ellos están lejos de su mejor versión y la Euroliga no perdona. Mientras los rivales se arman hasta los dientes a base de físico y juventud, el Real Madrid no puede vivir anclado en su glorioso pasado.
Hace semanas les tocó poner un parche que pasará a la historia como una triste anécdota. Ahora, con todo un verano por delante –ni ha empezado–, no hay excusas para que la dirección deportiva haga su trabajo y devuelva el brillo a un Real Madrid que no puede ir por Europa con la lengua fuera, sino que tiene que volver a infundir miedo en cualquier cancha por la que pase.