Pedro Martínez, a pecho descubierto en la Final Four: "Algunas personas piensan que soy un entrenador conflictivo, pero no es verdad"
El entrenador del Valencia Basket rebosa ilusión de cara a una cita histórica para todo Valencia y en la que esperan romper una racha de cuatro derrotas consecutivas ante el Real Madrid

Pedro Martínez, entrenador del Valencia Basket, durante un partido de Euroliga.IMAGO
Pedro Martínez es tan claro que a veces confunde. Justo eso piensa él mismo a la hora de analizar la previa de semifinales de la Euroliga ante el Real Madrid, la cual supone un nuevo cara a cara europeo con Sergio Scariolo, a quien conoce hace tanto como para haberlo enfrentado en la Copa Korac hace 36 años. Ahora, siendo ambos unos veteranos curtidos en una y mil batallas, subraya que guardan una fantástica relación.
"Tengo una gran relación con él, creo que somos amigos. Algunas personas piensan que soy un entrenador conflictivo con otros entrenadores, pero eso no es verdad. Le respeto. Estamos muy orgullosos de estar aquí otra vez, de competir otra vez en una gran competición. Y esperamos hacer esto en el futuro también", señala sobre el preparador italiano, a quien ganó en aquella lejana final cuando entrenaba al Joventut de Badalona.
Respecto a cómo llegan sus chicos al partido, Pedro Martínez huye de dar excesiva importancia a lo ocurrido ante el Panathinaikos, afirmando que la fortaleza mental del grupo tiene el germen en el trabajo que realizan constantemente y no en un momento concreto de la campaña.
"Nuestra confianza no debe depender de si hemos ganado o perdido el último partido, tiene que venir de nuestro día a día, de nuestra identidad, de creer en ella", asegura.
Jean Montero huye de los precedentes
Una de las piezas clave del partido ante el Madrid es sin duda Jean Montero, quien fue elegido MVP de la ronda de cuartos de final y que ahora debe enfrentarse a su compatriota Andrés Feliz, jugador del Real Madrid. En cuanto a lo que espera del encuentro, considera que los precedentes este año entre ambos conjuntos deben quedar al margen.
"Es un entorno diferente. Creo que en la Final Four uno tiene que olvidarse de lo que está haciendo. En la temporada regular o en los playoffs la mentalidad es diferente. Esto es una eliminatoria a un solo partido y hay que tener una gran mentalidad. Uno tiene que estar listo para competir y divertirse", comenta antes de apostar por pensar poco y simplemente jugar.

"A veces los jugadores le dan demasiadas vueltas a las cosas y se trata de jugar partidos de lo que amo, que es el baloncesto. Para mi no hay presión; solo juego un partido, trato de pasármelo bien, de divertirme y de competir", sentencia con el deseo de llegar a la batalla definitiva por el título.