Los Chicago Bulls manejan hasta seis nombres para entregar las llaves del equipo
Tras años bajo los designios de Arturas Karnisovas, la franquicia de Illinois optó por despedirlo y dar rienda suelta a una reconstrucción en la que solo parece tener asegurado su puesto el entrenador, Billy Donovan

Billy Donovan, entrenador de los Chicago Bulls, hablando con uno de sus jugadores.IMAGO
Hablar de los Chicago Bulls es hacerlo de Michael Jordan, de seis anillos, del mejor jugador de la historia... Sí, todo eso lo tenemos cada uno de nosotros más que masticado, pero resulta que hace décadas que de eso no queda ni la sombra. Los de Illinois perdieron el rumbo hace mucho y salvo por el amor de verano que vivieron con Derrick Rose las decisiones lamentables se han ido sucediendo año a año. ¿Tiene solución? Eso piensa el presidente y director ejecutivo de la franquicia, Michael Reinsdorf, quien ya está manos a la obra para entregar las llaves del equipo al siguiente 'jefe'.
Tal cual suena. Después de despedir tanto a Arturas Karnisovas como presidente de operaciones como al general manager Marc Eversley, el 'mandamás' de los Bulls confirmó por un lado el deseo de mantener en el banquillo a Billy Donovan –"Si Billy quiere ser nuestro entrenador y alguien no está en consonancia con eso, entonces probablemente no sea el candidato adecuado para nosotros"– y de encontrar en el mercado una mano firme que se haga carga de la dirección deportiva. Pues bien, en esa línea es ESPN el medio que da el nombre de hasta seis candidatos para que lideren dicha reconstrucción.

Con el codiciado puesto de jefe de operaciones de baloncesto en disputa, el citado medio señala Chicago ha obtenido permiso para entrevistar a Matt Lloyd de Minnesota Timberwolves, Dennis Lindsey de Detroit Pistons, Bryson Graham de Atlanta Hawks, Mike Gansey de Cleveland Cavaliers y Dave Telep de San Antonio Spurs. Además, también se espera que hablen con el cojefe de la división de baloncesto de CAA, Austin Brown, respecto a dicha vacante.
Los Bulls, un acertijo con difícil solución
Llegue quién llegue no tendrá nada fácil dar forma a algo que funcione. Josh Giddey es quizás la pieza más establecida en la plantilla, pero tras un gran final de campaña en 2025, el curso recién finalizado tampoco le ha terminado de dejar en buen lugar. Más allá del joven guard, poco más hay que rascar. Hay otros chavales por pulir –el más reconocido Matas Buzelis–, pero al llegar alguien nuevo es normal que quiera trazar su propio plan.
Justo hablando de eso, de un nuevo comienzo, no parece tener demasiado sentido que al nuevo 'director deportivo' se le imponga un entrenador; es más, nunca suele salir bien y frecuentemente acaba conduciendo a despido en poco tiempo. Es hora de entregar las llaves sí, pero no de cualquier manera.