La planificación del Betis en 2021: la situación de cada jugador en el mercado

32
Parece algo más estancado y, con tres delanteros en el primer equipo, su promoción se dificulta. Ha de seguir cumpliendo en el filial y apretando en las pretemporadas, aparte de cuando le llegue una oportunidad. Muchas esperanzas puestas en él.
Claudio Bravo es el único de los cuatro fichajes verdiblancos en la pasada ventana de transferencias que se ha hecho claramente con la titularidad. El chileno ha sido titular en los seis partidos (de nueve totales) en los que ha estado disponible (540 minutos), perdiéndose tres por un esguince de rodilla. El resto, apenas ha aparecido testimonialmente, siempre para dar descanso a un compañero de posición (Miranda, 15' y Víctor Ruiz, 52') o para cubrir su baja (Montoya, 96'), aunque el lateral drecho ha estado ausente en otras ocasiones en que iba a actuar de inicio por sanción o por curantena, debido al contacto con un positivo.
Esta tesitura confirma que no mentían Pellegrini y Cordón cuando avisaban en verano de que se confiaba plenamente en la plantilla existente y que se trataría de obtener un mayor rendimiento de la misma. Todo cierto, aunque la afirmación tenía truco: el Betis no podía afrontar traspasos salvo que hubiera antes alguna venta importante, frenada en un par de casos por el empeño de no malvender a nadie. Una postura debatible, pero asentada en la planta noble del Benito Villamarín, donde han demostrado que no tienen problemas para financiar proyectos con las plusvalías que generen otras operaciones. No era el contexto adecuado para obtener las mejores ofertas por sus efectivos, devaluados por la mala campaña 19/20 del equipo, personal o colectivamente hablando, y también por la crisis sanitaria.
Se presenta el año 2021 con mejores perspectivas a priori, gracias a las buenas noticias sobre las vacunas contra el coronavirus, aunque el presente curso se da ya casi por amortizado en Heliópolis, ya que no se prevé el retorno del público a los estadios de manera regular, como pronto, hasta el ejercicio que viene. Presupuestariamente hablando, ayudaría un acuerdo con la plantilla para que sus fichas anuales se redujeran a corto plazo y la cantidad impagada se prorrateara durante el resto de sus contratos, así como alguna salida invernal. Todo esto queda en el aire, aunque advierten desde La Palmera que existen otras fórmulas legales para equilibrar balances mientras el panorama mejore.
Sea como fuere, Antonio Cordón y su nuevo equipo de colaboradores, tras la limpia efectuada en la secretaría técnica (con casi una decena de despidos), afronta las dos próximas ventanas con ideas renovadas y la firme intención de ir conformando un bloque solvente, con dos futbolistas por puesto que generen competencia al compañero y que puedan relevarse sin que se note en demasía el resultado. Para ello, el extremeño es consciente de que debe haber cambios, por lo que está estudiando cada caso particular con detenimiento. En la galería adjunta, ESTADIO Deportivo analiza la situación de todos los miembros del plantel bético.
Esta tesitura confirma que no mentían Pellegrini y Cordón cuando avisaban en verano de que se confiaba plenamente en la plantilla existente y que se trataría de obtener un mayor rendimiento de la misma. Todo cierto, aunque la afirmación tenía truco: el Betis no podía afrontar traspasos salvo que hubiera antes alguna venta importante, frenada en un par de casos por el empeño de no malvender a nadie. Una postura debatible, pero asentada en la planta noble del Benito Villamarín, donde han demostrado que no tienen problemas para financiar proyectos con las plusvalías que generen otras operaciones. No era el contexto adecuado para obtener las mejores ofertas por sus efectivos, devaluados por la mala campaña 19/20 del equipo, personal o colectivamente hablando, y también por la crisis sanitaria.
Se presenta el año 2021 con mejores perspectivas a priori, gracias a las buenas noticias sobre las vacunas contra el coronavirus, aunque el presente curso se da ya casi por amortizado en Heliópolis, ya que no se prevé el retorno del público a los estadios de manera regular, como pronto, hasta el ejercicio que viene. Presupuestariamente hablando, ayudaría un acuerdo con la plantilla para que sus fichas anuales se redujeran a corto plazo y la cantidad impagada se prorrateara durante el resto de sus contratos, así como alguna salida invernal. Todo esto queda en el aire, aunque advierten desde La Palmera que existen otras fórmulas legales para equilibrar balances mientras el panorama mejore.
Sea como fuere, Antonio Cordón y su nuevo equipo de colaboradores, tras la limpia efectuada en la secretaría técnica (con casi una decena de despidos), afronta las dos próximas ventanas con ideas renovadas y la firme intención de ir conformando un bloque solvente, con dos futbolistas por puesto que generen competencia al compañero y que puedan relevarse sin que se note en demasía el resultado. Para ello, el extremeño es consciente de que debe haber cambios, por lo que está estudiando cada caso particular con detenimiento. En la galería adjunta, ESTADIO Deportivo analiza la situación de todos los miembros del plantel bético.































