Alarma en La Vuelta por el calor extremo: "No me extrañaría que algunos acabaran en ambulancia"
Las altas temperaturas están marcando el paso de La Vuelta por Andalucía, justo antes de que la carrera llegue a Sevilla

El calor se hizo notar en Córdoba al paso de La VueltaImago
Matthew Brennan se llevó la etapa 15 de La Vuelta a España en Córdoba, aunque otros dos fueron los protagonistas de la prueba. Su compañero de equipo, Wout van Aert, y, sobre todo, el calor extremo. Las mismas temperaturas que antes obligaron a la organización, con el beneplácito de ciclistas, equipos y comisarios de carrera, a acortar la etapa en alrededor de 90 kilómetros. La situación este martes era similar, con 43 grados a la hora de la salida en la provincia cordobesa, algo muy peligroso para la práctica del deporte y para los aficionados.
Al igual que en la calle, dentro del pelotón también hubo varias maneras de tomarse el clima adverso. Uno de los más enfadados con las altas temperaturas fue el ciclista del Visma | Lease a bike Matthew Brennan, quien no tuvo reparos en criticar la etapa cordobesa.
Con muchos signos de enfado, el corredor británico de 21 años aseguró que "no lo volvería a hacer" cuando le preguntaron sobre cómo había vivido la etapa, en la cual tuvo que estar más de dos horas y media sobre la bicicleta.
"Iba mirando el ciclocomputador y ponía 41 grados de media. Y eso es la media. Cuando estaba al principio de la subida, eran 44 grados. Ahí es cuando empiezas a pensar '¿qué estamos haciendo'?. Estoy seguro de que la gente de las oficinas de la UCI tiene la temperatura a 20 grados mientras nosotros estamos dejándonos la piel por su bien. No es agradable, pero lo hacemos. No me sorprendería si esta noche unos cuantos compañeros vuelven a casa en ambulancia por un golpe de calor", dijo indignado.
Signos de agotamiento extremo
Aunque no todos mostraron su enfado de una manera tan clara como Brennan, fueron muchos, la inmensa mayoría, los corredores que dejaron evidencias de las molestias ocasionadas por el calor extremo. La petición de bidones de agua a los auxiliares de sus equipos fue algo muy común durante toda la etapa, la cual supuso menos de tres horas de esfuerzo sobre la bicicleta.
Todo ello antes de que La Vuelta llegue a una de las provincias más calurosas del país como Sevilla, aunque afortunadamente el tiempo dará una tregua a partir del miércoles y las temperaturas bajarán.
Según las previsiones y los estudios, las temperaturas no dejarán de subir año tras año, por lo que el ciclismo deberá reinventarse para que el calor, el cual también se dejó notar en el pasado Tour de Francia, no termine pasando factura al deporte.
Traspasar las pruebas a otras fechas menos calurosas o cambiar los horarios es algo que se habla entre bambalinas, pero otros señalan que el calor siempre ha estado presente y que es un factor más dentro del deporte.