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Ana Pérez: “Yo voy al psicólogo y no tengo ningún problema en decirlo”

Ana Pérez: “Yo voy al psicólogo y no tengo ningún problema en decirlo”

La gimnasta sevillana habló de su experiencia en Río 2016, la visibilidad que se le da a la gimnasia en España, la salud mental y su mentalidad con París 2024

Mario MíjenzMario Míjenz11 min lectura

En los últimos años los medios de comunicación se han abierto a empezar a tratar uno de los principales temas tabús de España, la salud mental. Afortunadamente, se trata de una situación que cada vez está más normalizada al tratarlo o comunicarlo ya que cada vez son más los deportistas que asumen con total naturalidad que van al psicólogo, como es el caso de Borja Iglesias, delantero del Real Betis. Asimismo, sobre ello y, lo “fundamental” que ha sido para ella, ha querido hablar la gimnasta hispalense Ana Pérez, una de las referentes en la Selección Española de Gimnasia Artística en el último lustro, en una entrevista en exclusiva para ESTADIO Deportivo. Esta se trata de la segunda parte de la entrevista con la deportista olímpica, habiendo una primera parte donde habla sobre su lesión y su estado actual.

- ¿Cómo fue ese momento en el que te vas a entrenar a Madrid?

- “Pues a mí me pidieron la beca para entrar en septiembre de 2013. ¿Qué pasa? Que no nos dieron respuesta hasta diciembre de 2013. En diciembre nos dijeron que sí, que nos la habían concedido y que el 8 de enero teníamos que estar en Madrid allí ya entrenando. A mí me pilló en shock como comprenderás, yo no sabía si llorar, reír o que hacer. Entonces, bueno, me pilló en primero de bachillerato con dieciséis años recién cumplidos, porque yo los cumplo en diciembre, y me vine en enero, a mitad de curso… Si ya es un poco traumático, por así decirlo, cambiarte en cuestión de diez días de ciudad, dejar toda tu vida y venirte sola con dieciséis años… Súmale que te tienes que venir a mitad de curso, con entrenadoras nuevas, con compañeras nuevas… En fin, para mí fue bastante duro. Yo siempre he sido muy focus con los estudios, me gustaba sacar buenas notas y demás. Y, claro, cuando llegué aquí entrenaba el doble, no me daba la vida para estudiar, mis notas bajaron, me agobiaba por eso… En fin, fue bastante duro, pero una vez que fui capaz de adaptarme, pues bien”.

- ¿La resiliencia es una palabra que puede definir tu carrera al haber superado multitud de adversidades?

- “Al final, yo creo que es importante ir adaptándose a cada etapa que se te va presentando. En realidad, todos los deportistas tenemos un poco de eso. Al final, o te adaptas o no consigues llegar a lo que se proponga uno. Yo puedo estar muy bien entrenando aquí en mi gimnasio, que me voy a una competición que, si por lo que sea hay otro tipo de circunstancia, me tengo que adaptar a ello. Estamos en constante cambio y adaptación de lo que se nos va presentando”.

- ¿Cómo fue la clasificación a los JJOO de Río 2016?

- “En Glasgow teníamos la clasificación por equipo y no la conseguimos. Entonces, el preolímpico se hacía en Río y ahí íbamos dos gimnastas para el preolímpico en Río de Janeiro en abril. Ahí fue donde conseguí la plaza olímpica”.

- ¿Cómo es ir a unos JJOO en solitario sin el resto de tus compañeras?

- “Hombre, yo siempre lo digo. Los Juegos Olímpicos es como el top, es la recompensa a cuatro años de trabajo. Siempre he dicho que aquí somos unas ocho, nueve o diez, no sé muy bien exactamente, pero al final no van todas, pero sí que todas trabajamos por igual. Entonces, es un poco injusto que solo una pueda vivir eso. A mí me mucha pena porque, al final, no te sientes igual de arropada o apoyada yendo tu sola que yendo con tus compañeras”.

- En 2018 y 2019 cosechas muy buenos resultados y clasificas para Tokio 2020 ¿Te encontrabas en tu mejor momento a nivel deportivo?

- “Yo me sentía en mi mejor momento. Madura gimnásticamente, dominaba lo que hacía, disfrutaba compitiendo… para mi era el mejor momento de mi carrera. Entonces, claro, que llegara la lesión fue duro, porque yo me encontraba pletórica”.

- La medalla de Ray Zapata supuso un gran éxito para la gimnasia española en Tokio 2020 ¿Crees que ese logro ha ayudado a esta disciplina a ganar visibilidad?

Si, yo creo que, gracias a su logro, volvió a dar un poco de visibilidad a la gimnasia que la habíamos perdido durante tantos años. Al final es complicado dar visibilidad a un deporte como el nuestro, que luego estadísticamente en los Juegos Olímpicos es uno de los más vistos, pero durante los otros cuatro años se pierde, no entiendo muy que pasa ahí, pero bueno, gracias a la medalla de Ray si que es verdad que la gimnasia estuvo saliendo en mucho más medios de comunicación y se hicieron más cosas para dar visibilidad a nuestro deporte.

- Si no me equivoco ¿Eres familiar del jugador de la Selección Española Sub-19 de fútbol y jugador del Real Betis Balompié, Dani Pérez? Desde luego, una familia deportista.

Sí. Una familia deportiva y de momento, por lo que se ve, triunfadora. ¿Debut de Dani? Ojalá.

- Imagino que bética ¿No?

Sí, yo super bética, la duda ofende.

- Uno de los momentos más llamativos en gimnasia artística durante los JJOO de Tokio 2020 fue cuando Simone Biles decidió no participar en su prueba correspondiente por esos problemas de salud mental que dejó al mundo helado ¿Cuánto de importante es para los gimnastas y atletas tener una buena salud mental y estar apoyados por especialistas?

- “Me gusta mucho esta pregunta, me encanta, la verdad. Yo creo que el tabú que hay hacia la salud mental hay que quitarlo porque, sinceramente, es algo normal. O sea, son cosas cotidianas del día a día, hay personas que diariamente tienen ataques de ansiedad por el nivel de estrés que llevan, porque se presionan asimismo o porque reciben presiones externas. Los deportistas al final, estamos expuestos a muchísima presión, a que nos juzguen, al que dirán… Entonces, para mi es fundamental que un deportista de élite trabaje con un psicólogo o psicóloga deportivo. Es fundamental porque al final, cuando eres más pequeña no eres consciente de estas cosas, pero si empiezas a tratarlo ya, a trabajarlo y a que te den las herramientas... no te encuentras con una situación de mayor en la que digas: “Ostras y ahora como lo gestiono”. Entonces, como de repente te empiezan a caer cosas que pesan, la opinión de los demás, que te juzguen, si fallas y defraudas… todo eso te pesa, entonces yo creo que eso hay que atajarlo desde un primer momento. Obviamente es algo que se va normalizando, porque al final, los deportistas les estamos dando voz, que es lo importante, y espero que, dentro de tres años, por poner un periodo de tiempo, sea un tema pues totalmente normal y que nadie se escandalice por oír a otra persona que va al psicólogo o que simplemente le de vergüenza decir que va al psicólogo. Yo voy al psicólogo y no tengo ningún problema en decirlo. Yo creo que es una inversión y para mí es fundamental”.

- ¿Tenéis psicólogos deportivos en el CAR?

- “Si, pero yo trabajo con un psicólogo aparte fuera de aquí (el CAR). Bueno, cuando yo empecé a trabajar con mi psicóloga ella sí que trabajaba aquí, en el Centro del Alto Rendimiento (CAR), pero tuvo una serie de circunstancias y lo dejó. Entonces yo ya había empezado a trabajar con ella y yo no quería cambiar de psicóloga. Al final, llevo trabajando desde el año 2016 con ella y tengo total confianza, tratamos tanto lo personal como lo deportivo”.

- ¿Cómo de importante está siendo para ti tu psicóloga en este periodo tan complejo con la lesión?

- “Ha sido pilar fundamental, pero claramente, porque, al final, son muchas emociones, lo que decía antes, muchos altibajos, ahora estoy bien, pero dentro de un rato no me apetece hacer nada. Aprender a gestionar un poco, a descubrir porqué me pasa eso e incluso muchas veces cómo me siento y porqué me siento así. Muchas veces me preguntaba: “¿Qué te pasa? “Estoy triste” “¿Porqué estás triste?” “Pues no lo sé, porque sí”. Porqué si no, ahí hay realmente un motivo y hay que llegar a lo que te hace sentir así”.

- Para terminar… ¿Es realista pensar en París 2024?

- “Bueno yo ahora mismo me he llevado tantos palos durante estos dos años que no quiero decir sí o no. Quiero ir día a día, recuperarme poco a poco y si dentro de un año París 2024 es una realidad para mí, yo estaré inmensamente feliz, pero ahora mismo voy a ir con pies de plomo, nunca mejor dicho, porque me he llevado muchísimos palos con esta lesión y no quiero volver a llevarme otro. Lógicamente, cuando vaya avanzando en el tiempo, si veo que la cosa va bien pues me haré ilusiones o no, pero hoy por hoy quiero tener la cabeza fría en ese sentido”.