Comunicado de la RFEF: el sensor del balón falló y el penalti de Aramburu "podría no haber sido correcto"
Un informe de Kinexon detecta un desfase de sincronización de entre 20 y 40 milisegundos entre la señal del balón conectado y las imágenes del VAR, lo que pudo provocar una interpretación errónea de la jugada

Nico Williams busca regatear a Aramburu.Imago.
La Real Federación Española de Fútbol (RFEF) ha reconocido, a raíz de un informe elaborado por Kinexon, empresa responsable del desarrollo del sistema 'Connected Ball', que el jugador de la Real Sociedad Jon Aramburu sí habría tocado en último lugar el balón en la acción que terminó con el penalti señalado sobre Nico Williams y que supuso el 2-1 definitivo para el Athletic Club.
Según explica la Federación en un comunicado, la jugada fue revisada desde la sala VOR y, con la información que ofrecía en ese momento el balón conectado, se interpretó que había sido el futbolista del Athletic quien había tocado el esférico, sin que Aramburu llegara a intervenir en último lugar. Sin embargo, tras detectar dos picos en la señal cuya correspondencia con las imágenes no estaba clara, el Comité Técnico de Árbitros (CTA) solicitó a Kinexon un análisis específico de la acción.
"En una acción del primer tiempo, el árbitro señaló penalti al considerar punible el derribo de un defensor de la Real Sociedad (Jon Aramburu) sobre un atacante del Athletic Club (Nico Williams). La jugada fue revisada desde la sala VOR y, conforme a la visualización disponible en ese momento de la señal proporcionada por el 'Connected Ball', se interpretó que era el jugador del Athletic Club quien tocaba el balón, sin que lo tocase el jugador de la Real Sociedad", explica la RFEF en un comunicado.
"Al trasladarse posteriormente la métrica a la producción televisiva para mayor transparencia, se corroboró que el contacto del jugador del Athletic Club coincidía con el último pico registrado en la métrica (antes de que hipotéticamente el jugador de la Real Sociedad pudiese haber tocado el balón), sin que apareciese ningún otro con posterioridad, lo que indicaba que el futbolista de la Real Sociedad no había llegado a tocar el balón. No obstante, se apreciaron dos picos anteriores cuya correspondencia con las imágenes no resultaba clara", recalca.
Un "desfase de sincronización", la explicación lógica
El informe de la compañía concluye que la explicación más probable es un desfase de sincronización de entre uno y dos fotogramas, equivalente a entre 20 y 40 milisegundos a 50 imágenes por segundo, entre la señal del balón y el vídeo utilizado por el VAR. "En la visualización original, los picos de la señal aparecen ligeramente antes que los contactos físicos correspondientes que se ven en el vídeo. Esto pudo llevar a interpretar que el jugador de la Real Sociedad no tocó el balón, ya que en el momento aparente del contacto no se veía ningún pico adicional. Sin embargo, al resincronizar la señal con el vídeo descontando este desfase, la señal encaja con lo que se ve en pantalla, no solo en esta acción sino también en lo que ocurre antes y después, algo que no sucedía en la visualización original. El pico más destacado coincide entonces con la llegada del jugador de la Real Sociedad al balón", explica.
Al corregir ese desfase, la señal coincide con los contactos que aparecen en las imágenes y el pico más destacado corresponde a la llegada de Aramburu al balón. Por tanto, el jugador de la Real Sociedad sí habría sido el último en tocarlo, por lo que la decisión de señalar penalti podría no haber sido correcta.
"A la vista de las conclusiones del informe, el jugador de la Real sí habría tocado en último lugar el balón pudiendo no ser correcta la decisión de señalar penalti. Sin embargo, atendiendo exclusivamente a la información que el árbitro VAR tenía disponible en el momento de la revisión y a la sincronización que mostraba entonces el sistema, la resolución adoptada desde la sala VOR fue la correcta en dicho momento, al no disponer de evidencias que permitiesen modificar la decisión tomada sobre el terreno de juego y, precisamente, contar con una evidencia sólida (la métrica del balón conectado) que permitía aseverar que solo el jugador del Athletic Club había tocado el balón", expresa la Real Federación Española de Fútbol.

Así pues, la RFEF defiende que la actuación del VAR fue correcta atendiendo exclusivamente a las pruebas disponibles durante la revisión. Según el organismo, en aquel momento existía una evidencia sólida proporcionada por la métrica del balón conectado que indicaba que únicamente el jugador del Athletic había tocado el balón, por lo que no había elementos suficientes para modificar la decisión tomada sobre el terreno de juego.
La Federación también ha aclarado que antes del encuentro el árbitro VAR designado, Carlos del Cerro Grande, realizó junto al operador la sincronización prevista en el protocolo, sin detectar ninguna incidencia. Del Cerro cuenta con experiencia en el uso de esta tecnología tras haber participado en el pasado Mundial y recibir formación específica. Además, Mediapro llevó a cabo durante el partido comprobaciones aleatorias de la sincronización.
Por último, el CTA ha precisado que el sistema 'Connected Ball' funcionó correctamente durante el encuentro y que la incidencia se limitó al desfase de sincronización entre la señal del balón y las imágenes utilizadas por el VAR.