Nico Williams, Sancet y compañía: talento hay, pero idealizado
Sancet, por rendimiento, y Nico Williams, por múltiples factores, son dos de los futbolistas que estaban destinados a tomar las riendas de un proyecto ilusionante en el Athletic Club, pero la inexperiencia y la presión les ha comido la tostada en una temporada para olvidar. Paciencia, todo a su tiempo, la era de la precocidad en el fútbol pesa

Sancet y Nico Williams, jugadores del Athletic Club.IMAGO
El Athletic Club afronta los últimos duelos de LaLiga con 6 puntos de diferencia respecto al descenso y a Europa. El objetivo de los rojiblancos a principio del año era volver a repetir la gesta del pasado curso, que lograron una histórica clasificación a la Champions League. Pero la competición continental le ha quedado gigante a un equipo lleno de talentos idealizados. Y esta, ahora mismo, es la única realidad de un Athletic Club que produce luces y sombras por partes iguales.

Si nos remontamos al comienzo de temporada, con 9 puntos de 9 posibles, hubo parte de la afición, como era lógico, que se ilusionó con una campaña que apuntaba a ser inolvidable. Desde luego, lo está siendo, pero para mal. El Athletic Club, como siempre, mostraba presencia de equipo grande en LaLiga, como lo ha sido durante toda su historia y como lo sigue siendo. "¡No!", dijo el club al Barcelona cuando se lanzó a por Nico Williams. La decisión fue clara y mandaba un aviso a Europa en torno a Lezama: las cosas de casa no se tocan. El Athletic Club, tras una grandísima temporada en la que el talento local brilló, dejó claro que el presente y el futuro del club está en el trabajo realizado en la cantera con Nico Williams, Sancet y compañía, pero el talento se ha idealizado demasiado rápido y, como dice el refranero español, todo lo que sube baja. Igual de rápido que creció la ilusión por un futuro brillante, llegaron las críticas cuando los futbolistas no han estado a la altura.
Sancet, Nico Williams y compañía: la prisa juega malas pasadas al Athletic Club
Y es que la afición del Athletic Club, por una parte, tiene toda la razón del mundo. ¿Qué es lo que le ha pasado a Sancet?, se pregunta todo el mundo en Bilbao. Es indiscutible que al navarro le sobra talento, aunque quizás le ha faltado trabajo, no solo físico, si no mental. Cuando las cosas no salían de cara, el mediapunta ha estado desaparecido y ni ha hecho acto de presencia cuando más lo necesitaba el equipo y, en especial, Ernesto Valverde. De la noche a la mañana, el futbolista ha pasado de ser el máximo goleador del Athletic Club y a echarnos las manos a la cabeza al no verlo en las convocatorias de Luis de la Fuente, a cantar un gol suyo cada 10 partidos. De los aplausos, a los pitos. El jugador sigue siendo el mismo, lo que ha cambiado es la lupa con la que se le mira.
Aunque la situación con Nico Williams es diferente, la sensación es idéntica. El extremo ha estado más tiempo lesionado que jugando sobre el terreno de juego y, encima, cuando lo ha hecho, no ha marcado la diferencia. El joven atacante ha pecado, en muchas ocasiones, de novato y se ha visto superado cuando la situación del Athletic Club dio un vuelco. No vamos a poner en tela de juicio el talentazo que atesora el futbolista, porque sería de necios, pero sí podemos sacar a debate que, quizás, aún es demasiado pronto para ser la mega estrella de un relato que se ha vendido y comprado en Bilbao y en Europa. Quizás, y solo quizás, esa carga extra depositada sobre la espalda del internacional español ha sido gran protagonista de las lesiones del extremo.

Para más inri, la historia no termina ahí, si no que se sigue repitiendo con protagonistas clavados y con una cantera, la de Lezama, que no para de producir jugadores que, con dos partidos en Primera división, empiezan a notar la presión de un club que da la sensación que vive por encima de sus posibilidades. El último gran ejemplo es el de Selton Sánchez. Es lógico que, con el momento que atravesaba el Athletic Club, la ilusión con un jugador tan joven, de la cantera, fuese desmedida. Pero la situación del club es la que es y Ernesto Valverde, que es perro viejo en esto, tuvo que frenar la progresión de la perla bilbaína porque esta fase de incertidumbre le quedaba enorme al mediapunta. ¿Significa eso que no vale? Ni mucho menos, pero la precocidad de futbolistas como Lamine Yamal, Pedri y Musiala, por poner ejemplos, empuja a los jugadores a dar un paso adelante cuando, ni mucho menos, le tocan.
Valverde lo sabe y el propio técnico rojiblanco lo explicó en su día. "No es el momento", decía el 'Txingurri'. La situación ha ido a peor y la inexperiencia juega en contra de un Athletic Club que necesita veteranía para esquivar la bala del descenso, que no es un tema, ni mucho menos, descabellado. El propio Valverde lo ha tocado ya en alguna que otra rueda de prensa. Ahora mismo, Lezama ha pasado de ser el presente y futuro del Athletic Club, a solo el futuro. Este tropiezo en una temporada para olvidar es un aprendizaje para el Athletic Club que debe acudir al mercado de fichajes en busca de lo que Lezama no le puede dar. Paciencia, todo a su tiempo.