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Flick se rinde ante Mbappé en la previa de la Supercopa: “Ahora mismo es el mejor delantero”

El técnico del FC Barcelona, Hansi Flick, comparece ante los medios para rebajar el cartel de favorito antes de medirse al Real Madrid en la final de la Supercopa de España y pone el acento en el equipo, la confianza y la ambición por levantar el primer título del año, además de confirmar la presencia de Lamine Yamal

Pablo RivasPablo Rivas 5 min lecturaSin comentarios

Hansi Flick compareció en Jeddah con un discurso claro y sin rodeos. El entrenador del FC Barcelona sabe que un ‘Clásico’ nunca es un partido más y menos aun cuando hay un título en juego, por lo que rehuyó cualquier exceso de euforia antes de la final de la Supercopa de España frente al Real Madrid. Para el alemán, el reto pasa por repetir sensaciones, no por alimentar comparaciones.

“Creo que a todo el mundo le gusta jugar un Clásico. Ante el Athletic jugamos como un equipo y queremos ver lo mismo ahora”, explicó Flick, satisfecho por la imagen mostrada en semifinales y convencido de que ese es el camino para competir por el trofeo. El técnico insistió en que la clave no estará en el rival, sino en la versión que sea capaz de ofrecer su propio equipo.

Un Madrid de máxima exigencia

Preguntado por lo que espera del conjunto de Xabi Alonso, Flick no escatimó elogios. “Son jugadores de clase mundial, de un nivel increíble”, reconoció, aunque volvió a subrayar que su foco está en el Barça. El objetivo es claro: ganar el primer título de la temporada y hacerlo desde la motivación colectiva que generan este tipo de partidos.

El posible regreso de Kylian Mbappé al once blanco también fue abordado con naturalidad, donde Flick quiso elogiar al francés: "Ahora mismo es el mejor delantero. Ha marcado muchísimos goles y es un futbolista de clase mundial”. Destacando su capacidad goleadora y su impacto global, pero dejó claro que la respuesta del Barça deberá ser coral. “Si juega, tendremos que trabajar como equipo”, resumió.

Dudas abiertas y riqueza de alternativas

Uno de los debates de la previa gira en torno al centro del campo y al equilibrio defensivo. Flick no escondió que está satisfecho con el rendimiento mostrado ante el Athletic, pero dejó todas las opciones abiertas. “Puede jugar Frenkie, puede jugar Eric, Gerard está haciendo una gran temporada… tenemos más alternativas”, explicó, recordando que todavía resta el último entrenamiento antes de decidir el once.

Ese mensaje se repitió al hablar del delantero centro. No hay una elección cerrada ni una jerarquía inamovible. “Tenemos grandes opciones en cada posición. No es fácil para los jugadores porque todos quieren jugar, pero lo importante es el equipo”, señaló, reforzando una idea que ha sido constante desde su llegada: nadie está por encima del colectivo.

Lamine, laterales y confianza

En el apartado individual, Flick confirmó que Lamine Yamal está listo para ser titular. El joven talento regresará al once tras superar sus problemas físicos, una noticia celebrada por el cuerpo técnico. “Todos están listos para ser titulares o suplentes. Es bueno tener a todos disponibles, también Gavi y Christensen”, apuntó.

El alemán también puso el foco en los laterales, una pieza clave en su modelo. Koundé y Balde fueron elogiados por sus recientes actuaciones, aunque Flick avisó de que el contexto será diferente ante el Real Madrid. “Hay mucha calidad en los extremos del Madrid, deberán estar a su mejor nivel en ataque y en defensa”, advirtió.

Favoritismo y mentalidad

Pese a que el entorno sitúa al Barça como favorito, Flick fue tajante. “Una final es una final y un partido contra el Madrid es distinto”, insistió. El técnico aseguró que el vestuario no escucha etiquetas externas y que la prioridad es mostrar la mejor versión posible. Ganar, admite, daría un impulso anímico importante, pero incluso en el escenario contrario el enfoque sería positivo: aprender y mejorar.

Sin ensayos específicos de penaltis más allá de la rutina habitual tras los entrenamientos, el Barça afronta la final con serenidad y ambición. Flick lo resumió con una idea simple: jugar para el club, para la afición y con la confianza de un equipo que cree en lo que hace.