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De ganar la Champions con el Barcelona a vivir un calvario: "Tuve una profunda depresión durante cuatro años. Me quedaba en casa las 24 horas del día, frente al televisor"

El francés Jérémy Mathieu, que también defendió la camiseta del Valencia en LaLiga, se vio obligado a retirarse por una grave lesión y durante mucho tiempo sufrió un problema de salud mental que ahora ha desvelado

De ganar la Champions con el Barcelona a vivir un calvario: "Tuve una profunda depresión durante cuatro años. Me quedaba en casa las 24 horas del día, frente al televisor"

Jérémy Mathieu jugó tres temporadas en el FC Barcelona.IMAGO

Fernando MateosFernando Mateos 8 min lecturaSin comentarios

Cada vez son más los futbolistas que expresan abiertamente sus problemas de salud mental. En algunos casos, durante el desarrollo de su profesión, y en otros, una vez que cuelgan las botas, después de vivir una carrera exitosa. Es el caso de Jérémy Mathieu, viejo conocido de LaLiga tras jugar cinco temporadas en el Valencia, que lo traspasó por 20 millones de euros, y otras tres en el FC Barcelona, con el que conquistó 9 títulos, entre ellos la Champions League de 2015. Fue sin embargo tras su salida del conjunto catalán, del que se marchó al Sporting de Portugal al acabar su contrato, cuando una lesión truncó sus planes y le hizo caer en un pozo psicológico del que le costó salir.

“Las cosas se complicaron después de mi lesión en el Sporting. Terminé mi carrera en 2020 tras romperme los ligamentos cruzados. Todo se detuvo de repente. Llevaba una rodillera y no podía hacer mucho. Entonces entré en una espiral descendente. Pasé por una depresión, no se puede negar. Echaba de menos el campo, el vestuario, todo lo que habíamos vivido. No tuve tiempo de prepararme para mi carrera después del fútbol debido a esta lesión. Pensaba que seguiría jugando dos años más, así que mentalmente me costó aceptar la situación. Sabía lo que significaba una rotura de ligamento cruzado: ya lo había experimentado en Toulouse, con nueve meses sin jugar. Mentalmente, a veces ya tenía menos motivación para ir a entrenar. Solo quería jugar. Así que decidí parar de repente”, ha explicado sobre ese momento clave en una entrevista en Sofoot.

El que fuese internacional francés en cinco ocasiones tuvo que parar en seco y pasó un año en blanco antes de seguir jugador dos campañas más a nivel amateur en el modesto Luynes de su país, para acabar dejar el fútbol por completo en 2023. Quienes trataron con él en su etapa como futbolista aseguran que era un tipo peculiar, de pocas palabras, que hace poco más de un año fue noticia también por trabajar de dependiente en una tienda de ropa deportiva. Pero pocos conocían el calvario personal que ahora ha relatado.

"Estuve sumido en una profunda depresión durante cuatro años. Por suerte, mi esposa estuvo ahí para ayudarme a superarlo. Ya no sabía qué hacer. Estaba completamente perdido. Durante cuatro años no hice nada. Me quedé en casa las 24 horas del día. Salía de vez en cuando, pero nunca por mucho tiempo. Me quedaba en el sofá, frente al televisor, con el móvil. Ni siquiera el fútbol me interesaba ya. Veía un partido y, si terminaba en empate, cambiaba de canal. Daba vueltas en círculo: me levantaba del sofá, daba una vuelta por la casa y suspiraba”, explicó.

Además, Mathieu reveló que no acudió a un especialista para tratar de superar el problema, admitiendo que todo lo sufrido afectó a su vida familiar. “No, y no me arrepiento. Intenté superarlo con mi esposa e hijos. Al final lo conseguí. Ahora las cosas están mejor. Podría haber buscado ayuda psicológica; no hay problema con eso. Pero, como luchador, me dije a mí mismo que tenía que superarlo, pasara lo que pasara. Esta situación afectó a mis hijos. Les disgustaba un poco verme así. A mi esposa también. Fue duro”, destacó.

No tuvo la ayuda del Sporting de Portugal: "Me quedé destrozado"

En cuanto a la poca ayuda recibida, el ex lateral zurdo contó también que no se esperaba el trato dispensado por parte de su último equipo. "No quiero culpar a nadie. En 2025, le pedí ayuda al Sporting, incluyendo apoyo psicológico, pero no solo eso. Tenía un proyecto en mente, pero no funcionó. Es una lástima, sobre todo porque ayudé al club cuando me pidieron que aceptara una reducción de sueldo. Personalmente, no lo entendí. Todavía no sé por qué se negaron. Quería crear una pequeña academia en Francia y vincularla al Sporting. Contacté al director deportivo por mensaje. Le dije: 'Voy a Lisboa, ¿podemos vernos?'. Nos vimos el lunes en el centro de entrenamiento. Hablamos. Le conté los problemas que había tenido y me dijo que hablaría con el presidente sobre mi proyecto para intentar ayudarme. El miércoles, el Sporting jugó contra el Porto en la Copa. Asistí al partido. Me pusieron en un palco VIP. Una vez terminado el partido, esperé entre diez y quince minutos al presidente. Llamé a mi contacto para preguntarle si podía bajar al vestuario. Y entonces dejó de contestar. Finalmente, otro contacto vino a buscarme. Bajé al túnel y esperé 45 minutos. Me sentí como un extraño. Sentí que no había hecho nada por el club. Se habían olvidado de mí y me dolió. Prefiero que me digan que no a que me dejen tirado. Finalmente logré contactar con el director deportivo, quien me dijo sin rodeos: 'No puedo hacer nada por usted, y además, el presidente ya no está' . Me quedé destrozado. Me marché de Lisboa al día siguiente”, comentó.

Centrado en su futuro como entrenador de cantera: "El mundo profesional no me interesa"

Ahora, el que fuese también jugador del Tolouse, desde donde dio el salto a España, quiere abrirse paso en el mundo de los banquillos, pero enfocado al fútbol base, en el que ya ha comenzando a trabajar. “Supuse que ese era el camino que muchos futbolistas seguían. Quería transmitir mis conocimientos y toda mi experiencia. Así que fui al Sochaux, el club de mi infancia. Podría haberme ido allí: me ofrecieron un puesto de segundo entrenador en el equipo de reservas. Pero lo que realmente me interesaba era la cantera. El problema es que aún no tengo mi diploma de entrenador. Por eso estoy entrenando al equipo sub-15 en Aix-en-Provence esta temporada, para obtener mi certificado. Todavía me queda mucho camino por recorrer para llegar al mundo profesional. Este diploma me permitirá entrenar en la Regional 1. Aún me faltan tres niveles para llegar a la Ligue 1, pero eso no es lo que me interesa. Quiero trabajar en una cantera”, sentenció.