30 aniversario

El amago de boicot de Troy Parrott y sus compañeros de Irlanda a Israel

El portero del Bolton Gavin Bazunu, de ascendencia nigeriana, se planta y abandona la concentración, mientras que hasta siete compañeros se niegan a enfrentarse con el combinado hebreo por su genocidio en Palestina, lo que propicia una votación interna y un retraso de entrenamiento y rueda de prensa en la víspera

El amago de boicot de Troy Parrott y sus compañeros de Irlanda a Israel

El entrenamiento de Eire en Debrecen (Hungría) cuatro horas después de lo previsto.@DavidSneyd

Óscar MurilloÓscar Murillo 3 min lecturaSin comentarios

La República de Irlanda, con Troy Parrott como titular indiscutible y gran estrella en punta, perdía el pasado jueves en Kosovo (1-0) en el primero de los cuatro partidos oficiales de la UEFA Nations League que disputará durante este larguísimo parón de selecciones de tres semanas, cuando, aparte de recibir a Austria en Dublín el próximo jueves 1 de octubre, se medirá en dos ocasiones con Israel en el Grupo 3 de la Liga B. La primera, este domingo a las 20:45 horas en la ciudad húngara de Debrecen, y, la segunda, el 4-O en casa. Pero el más inminente ha estado a punto de no disputarse por la revuelta ocurrida en la concentración insular.

Tanto es así que el guardameta del Bolton Wanderers Gavin Bazunu, nacido en la capital de Eire pero de ascendencia nigeriana, ha abandonado, incluso, la misma al negarse a jugar contra los hebreos en represalia por su genocidio en Palestina, propiciando que otros seis compañeros, cuya identidad no ha trascendido, lo apoyaran. El entrenamiento matinal en el Nagyerdei Stadion se retrasó, como la rueda de prensa del míster, Heimir Hallgrímsson, 'bombardeado' a preguntas (con perdón de la expresión) por la prensa por la incongruencia que supondría apoyar a sus pupilos, pero haber entrenado al Al-Arabi de Qatar, una nación cómplice con una de las partes del conflicto.

Tras cuatro horas de debate interno, el director ejecutivo de la FAI (Football Associaton of Ireland), David Courell, comparecía ante los medios de comunicación para confirmar que su equipo comparecerá este domingo en Debrecen al ganar el sí de una "significativa mayoría" de los jugadores (al parecer, un 72%). "Ellos sienten que están haciendo algo malo al jugar este partido ante el pueblo de Irlanda. No es una buena sensación tener esa presión de tu propia gente. Estamos jugando porque son las reglas, no porque apoyemos nada de lo que ha pasado en Gaza", apuntaba el seleccionador, que habría cuestionado previamente a los reclutados sobre su opinión.

A regañadientes a la espera de la 'vuelta' en Dublín del 4 de octubre

El pueblo irlandés, de hecho, se ha mostrado mayoritariamente contraria al asedio de Israel sobre Palestina, con manifestaciones y muestras públicas de repulsa, por lo se espera un boicot o algún tipo de protesta el jueves 4 de octubre próximo en Dublín. De momento, se jugará en tierras húngaras ante el combinado hebreo, aunque se ha aprobado que Eire luzca brazaletes negros en memoria de las víctimas del conflicto y se realizará una donación benéfica, aunque la prensa del país y muchos seguidores anónimos en redes sociales tachan de vergonzoso que se obligue a los futbolistas a jugar.