Nuevos ejemplos de que, fuera de La Palmera y La Cartuja, los equipos sí sienten el calor de su gente
Las aficiones de Deportivo, Castellón, Almería, Málaga, Leganés o Mirandés pudieron acompañar desde muy cerca a los autobuses de sus respectivos conjuntos, todo lo contrario de lo que ocurre en los choques como local de los verdiblancos, que ya denunciaron el agravio con sus vecinos

Hace cuatro años, los recibimientos al autobús local en el Villamarín eran así.IMAGO
No hace ni tres semanas, el Real Betis emitía un comunicado público mostrando públicamente su "malestar con la Subdelegación del Gobierno de España en Sevilla y el Cuerpo Nacional de Policía por la distancia insalvable que disponen entre los aficionados béticos y los jugadores en el acceso al Estadio de La Cartuja los días de partido", que en los últimos años "fue aumentando" cuando el autobús con los hombres de Manuel Pellegrini llega al recinto, igual que ocurría antes en las inmediaciones del Benito Villamarín, con lo que no existe "conexión alguna entre los seguidores y el equipo".
Insistían desde la planta noble del antiguo Olímpico de Sevilla en que "todas las solicitudes y diferentes alternativas planteadas han sido rechazadas", impidiendo una práctica que "se facilita en todos los estadios de España, haciendo compatibles los recibimientos con la lógica seguridad" y que, por ejemplo, no tenía tantas cortapisas en los aledaños del Ramón Sánchez-Pizjuán: "En los últimos días sí se ha facilitado la cercanía de los seguidores con el bus del Sevilla FC. Se ha generado de esta manera un importante agravio comparativo con el Real Betis Balompié y con los béticos", que deben conformarse con 'manifestaciones' improvisadas tras un éxito o fichaje.
En media España es una práctica permitida
Huelga decir que extraña que los impedimentos dentro de la misma provincia de Sevilla, donde los mandatos de la Subdelegación del Gobierno de España en la capital hispalense deberían ser idénticos, molesta sobremanera, aunque no dejan de sorprender los ejemplos que se han podido vivir este domingo en otras latitudes del país, cuando apenas se vislumbraban cordones de seguridad en la llegada a su campo de la UD Almería, cuyos hinchas, de todas maneras, sí pudieron jalear a sus jugadores a pocos metros antes de su decisivo encuentro ante el Real Valladolid para certificar la plaza en el 'play off' de ascenso.
Tanto en la lucha por el título de LaLiga Hypermotion (finalmente, fue el Racing de Santander, pero tenía opciones de desbancarlo el otro que sube directamente, el Deportivo de La Coruña) como por la mencionada fase de ascenso y por esquivar la última plaza de descenso hubo aglomeraciones impresionantes y de gran colorido cuando los profesionales arribaban a los escenarios. Ocurrió en Riazor, en Zaragoza con los seguidores del Málaga CF, en Castalia o El Plantío con los anfitriones, así como en Butarque con los de CD Leganés y CD Mirandés.