Ulloa confiesa que se volvía "loco por ir al Betis... literal"
El ex delantero argentino, retirado desde hace cinco años, recuerda cómo las formas de pago frustraron su deseo de vestir de verdiblanco en 2012

El de General Roca gana un salto a su paisano Guido Rodríguez durante el Rayo-Betis de la 19/20.IMAGO
Retirado en 2021 tras dos temporadas en el Rayo Vallecano, ha concedido Leo Ulloa una extensa entrevista al podcast 'Offsider', donde 'rajó' de Claudio Ranieri (confesando que se negó a jugar, fingiendo estar lesionado, al faltar el italiano a su palabra y ficharle el último día de mercado a Islam Slimani) y alabó a Juanma Lillo, con el que no le importaba jugar poco en la UD Almería, porque destilaba "pasión por el fútbol" y por un estilo muy característico de practicarlo.
En la charla, el otrora delantero argentino, que cuenta ahora con 39 años, confiesa que estaba "loco por ir al Real Betis" en el verano de 2012, aunque aquella operación no se pudo dar, firmando en el siguiente mercado invernal al Brighton de Gustavo Poyet. "En la UD Almería hice un montón de goles y ni siquiera nos dio para entrar en 'play off'. Fueron 29 goles. Lo más loco es que ni siquiera jugamos por el ascenso. No nos dio. Salí 'Pichichi' del torneo. Ahí empiezan a aparecer el Betis, el Málaga y diferentes situaciones", afirma el de General Roca.

Que continuaba explicando por qué no pudo vestir de verdiblanco, como deseaba: "El club, por una parte, me quería vender, pero había tenido dos malas experiencias con Juanma Ortiz y Kalu Uche, que se habían ido para Escocia y no les habían pagado. El presidente dice que quería venderme, pero que tenía que ser a tocateja. Los clubes entonces no operaban así. Viene Javi Gracia como técnico y, en teoría, yo me iba a ir. Traen a Charles y no me termino yendo porque no aceptaron las ofertas o las formas de pago. Por lo que fuese, no me fui".
Su predilección: "Yo quería irme al Betis, pero me tuve que quedar"
"Hubo conversaciones con distintos clubes, pero no se llegó a ningún acuerdo. El Betis fue el que más apostaba y el que estuvo hablando con el club, tratando de ver cómo arreglarlo. Y yo quería irme al Betis. Me volvía loco por ir al Betis... literal. Pero me tuve que quedar. Yo estaba recontra enojado. Ya me había probado en Primera y sabía que podía hacer goles. No me voy y me renuevan con la promesa de que, si aparecía un club a los seis meses, me podía ir", apunta Leo Ulloa, traspasado al Brighton en enero de 2013 por 1,8 millones de euros. Año y medio después, el Leicester abonó casi diez veces más por su pase.
