Borja Iglesias y el valor de un campeón del mundo en el Celta de Vigo
El Panda, primer futbolista en la historia de club vigués que ha ganado un Mundial, ha vivido momentos complicados a lo largo de su carrera hasta encontrar los contextos ideales para él y que le han llevado al éxito

Borja Iglesias con la Copa del Mundo.Imago
No cualquiera gana un Mundial. El título más grande en el mundo del fútbol y del que puede presumir desde hace unos días Borja Iglesias. Un futbolista que tras la final de Nueva York disfruta del éxito absoluto pero que también ha vivido momentos muy complicados a lo largo de su carrera. Probablemente eso le forjó para ser el que es ahora. Un delantero singular por su trayectoria y que también ha colocado al Celta de Vigo en el primer plano.
De hecho es el primer campeón del mundo que tiene en su historia el Celta de Vigo. Un valor añadido el que ofrece el Panda al club vigués, un elemento más para que los aficionados del equipo celeste se sientan orgullosos. No supone puntos, victorias o títulos para el Celta, pero sí colocar en primer plano a un club que viene creciendo en los últimos tiempos y que, también estos detalles, el de tener un campeón del mundo, suma.
Los que conocen a Borja Iglesias desde hace tiempo señalan el llamativo crecimiento de un futbolista al que le costó llegar a élite, por más que despuntara y jugara en las canteras del Valencia o Celta de Vigo. Tuvo que salir de casa, de Galicia, para hacerse un hueco en el profesionalismo y dar alguna que otra vuelta hasta volver a casa. Zaragoza, Espanyol, Real Betis y vuelta a Balaídos. Su ecosistema.
Borja Iglesias: de la Copa del Rey ganada con el Betis a su rol en su vuelta al Celta de Vigo
En el Zaragoza y en el Espanyol, especialmente en el equipo catalán, descorchó sus cualidades goleadoras ante de desembarcar en el Benito Villamarín donde vivió altibajos. Seguramente en el Betis le pesó la mochila del traspaso pagado por los verdiblancos. Le costó arrancar aunque firmó brillantes temporadas como bético. Por ejemplo el año en el que con un gol suyo en la final, los de Manuel Pellegrini conquistaron la Copa del Rey. Luego volvieron tiempos de un Borja Iglesias menos productivo en cuanto a números, lo que le llevó a cesiones al Bayer Leverkusen y al Celta.
Y volvió a casa donde ha encontrado otra vez la mejor versión y donde se ha convertido en un referente dentro del equipo de Claudio Giráldez. Un veterano, como los Iago Aspas o Marcos Alonso, que generan una interesante mezcla con tantos jugadores jóvenes en la firme apuesta que el Celta de Vigo viene realizando por la cantera y los futbolistas jóvenes. Un valor seguro, independientemente de tener más o menos minutos en las rotaciones del entrenador gallego.

Un rendimiento que al final le hizo entrar en la selección española, más allá del tiempo en el que el propio Panda renunció, y que le ha llevado a jugar y ganar un Mundial con la selección española. Allí desprendió ese mismo carácter, positivo y dispuesto a sumar, independientemente de que tuviera más o menos protagonismo en el equipo. A otra escala, pero lo mismo que ha ido ofreciendo en el Celta de Vigo.
Las cualidades de Borja Iglesias, dentro y fuera del campo
El valor futbolístico de Borja Iglesias no es nada nuevo. Un nueve que sabe moverse de lujo de espaldas y asociarse con sus compañeros, capaz también de ofrecer interesantes números goleadores, si bien es cierto que, como todos los delanteros, con rachas de más o menos puntería de cara al arco rival. Sin embargo hasta esos momentos aporta.
Un interesante valor también fuera de los terrenos de juego, por la capacidad de darle naturalidad a todo. Ahora el Celta de Vigo puede presumir de tener un campeón del mundo en sus filas, un jugador que ha llevado a su club por bandera en estas semanas y que merece el máximo reconocimiento de los suyos. No cualquiera gana un Mundial.