Emilio Cortés, abogado y experto en derecho deportivo, pide una investigación penal por la muerte de Jesús de Miguel
El abogado y experto en derecho deportivo considera que el choque entre el portero del Andorra y el delantero del Tenerife debe investigarse en los juzgados. Mientras tanto, Owono se expone a una suspensión de entre cuatro y doce partidos por el artículo 102 del Código Disciplinario de la RFEF

Jesús de Miguel tras el choqueIMAGO
La tragedia que ha sacudido al fútbol español trasciende ya lo sucedido sobre el césped del Heliodoro Rodríguez López. La muerte de Jesús de Miguel, delantero del CD Tenerife, después de sufrir una parada cardiorrespiratoria tras su fuerte choque con Jesús Owono, portero del FC Andorra, ha abierto un debate sobre las posibles consecuencias deportivas y judiciales de una acción que terminó con el peor desenlace posible.
Mientras el fútbol español sigue conmocionado por el fallecimiento del futbolista madrileño, también comienzan a ponerse sobre la mesa las responsabilidades que podrían derivarse de aquel lance. Una de las voces que se ha pronunciado al respecto ha sido la de Emilio Cortés, abogado, catedrático de Derecho Penal y experto en derecho deportivo, que ha defendido en la Cadena COPE la necesidad de que los hechos se examinen también desde el ámbito penal. "Esto merece una investigación penal, con todo el respeto y garantías constitucionales para el portero del Andorra", ha señalado Cortés. Su postura abre una perspectiva jurídica sobre el caso: considera que debe esclarecerse si la actuación del guardameta pudo exceder los límites del riesgo permitido en una competición deportiva, sin que ello implique anticipar un juicio sobre su responsabilidad.
De hecho, el experto sostiene que el riesgo inherente al fútbol no puede justificar cualquier comportamiento y que deben analizarse las circunstancias concretas del impacto. Una posición que contrasta con la cautela expresada por el fiscal jefe de Santa Cruz de Tenerife, José Luis Sánchez-Jáuregui, quien considera muy difícil que el caso termine en un procedimiento penal al haberse producido el golpe durante una disputa del balón.
La sanción a la que se enfrenta Jesús Owono
Al margen de la posible vía judicial, Owono también está pendiente de las consecuencias disciplinarias de la acción. El colegiado Manuel Ángel Pérez Hernández le mostró la tarjeta roja directa después de impactar con fuerza sobre De Miguel durante la disputa de un balón. En el acta arbitral dejó constancia de que el guardameta golpeó a su adversario "con su pierna en alto" y haciendo "uso de fuerza excesiva".
La expulsión ya está recogida en el acta, pero la sanción definitiva dependerá de la interpretación que realice el Comité de Disciplina de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF). En este sentido, el artículo 102 del Código Disciplinario contempla suspensiones de entre cuatro y doce partidos cuando un futbolista actúa violentamente contra un adversario durante el juego y provoca consecuencias dañosas o lesiones consideradas graves.
Es, por tanto, el precepto que podría tener mayor relevancia en este caso, aunque será el órgano disciplinario quien determine su aplicación y el grado de la sanción. Por su parte, el artículo 130 establece castigos de uno a tres encuentros para acciones violentas durante el juego cuando existe riesgo, pero no se producen consecuencias lesivas. La diferencia entre ambos artículos será fundamental para resolver el expediente. No obstante, el fallecimiento del delantero no significa que Owono vaya a recibir automáticamente el castigo máximo previsto en el reglamento. La resolución deberá atender a la naturaleza de la acción, las circunstancias del lance y su encaje en el Código Disciplinario.
La Policía Nacional investiga la muerte del delantero
La dimensión judicial del caso también ha dado un paso adelante. El Grupo de Homicidios de la Policía Nacional ha abierto una investigación para esclarecer las circunstancias del fallecimiento de Jesús de Miguel, que ya se encuentra bajo supervisión judicial.
Sin embargo, el fiscal jefe de Santa Cruz de Tenerife ha pedido prudencia. Sánchez-Jáuregui considera que las lesiones producidas durante la práctica deportiva no suelen ser punibles cuando se enmarcan dentro de los riesgos propios de la competición, salvo que se aprecie una agresión o una conducta que exceda esos límites. La clave estará, por tanto, en determinar si la salida de Owono fue una acción propia de la disputa del balón o si existió una imprudencia que pueda tener relevancia penal. También habrá que valorar las imágenes, el acta arbitral y los informes médicos.
Cortés, por su parte, defiende que existen motivos suficientes para que los juzgados examinen lo ocurrido. Una posible investigación penal no supondría una condena ni una declaración de culpabilidad para el portero ecuatoguineano, que tiene derecho a todas las garantías durante el procedimiento. Mientras tanto, el caso deja dos cuestiones pendientes: la resolución disciplinaria de la RFEF y el esclarecimiento judicial de una tragedia que ha golpeado de lleno al Tenerife, al Andorra y a todo el fútbol español.