Calero se despide del Levante: "Estoy convencidísimo de que habría salvado al equipo"
El ya ex entrenador del Levante se ha despedido entre agradecimientos, una reivindicación profesional y la promesa de un regreso

Calero se ha despedido del Levante en la mañana de hoyCordon Press
Julián Calero cerró este lunes su etapa como entrenador del Levante con una despedida cargada de emoción, gratitud y también una firme reivindicación de su trabajo. Dos días después de su destitución, el técnico compareció arropado por la cúpula del club para dar un adiós que quiso vestir “con una sonrisa”, aunque no ocultó que la decisión le deja “fastidiado”.
Un adiós sincero y agradecido tras una etapa convulsa
Calero tomó la palabra sin papeles y con un mensaje muy claro: agradecer. Agradeció al presidente Pablo Sánchez, al consejero delegado Pepe Danvila, a su cuerpo técnico y a todos los jugadores a los que siguió llamando “mis jugadores”. Recordó horas de trabajo, momentos compartidos y el vínculo construido desde que asumió el cargo en un contexto complejo. También tuvo palabras para la afición, a la que definió como “increíble” por el apoyo recibido desde su llegada.
El entrenador aseguró sentirse “querido y respetado” por el trato recibido de los medios, incluso cuando las críticas eran inevitables. “Me voy con la sensación de haber sido tratado con cariño”, repetía mientras intentaba contener la emoción.

La defensa de su proyecto y la convicción de que habría logrado la salvación
Tras los agradecimientos, Calero desveló cómo había encajado la destitución tras la derrota frente al Athletic. Confesó una larga noche sin dormir y una reflexión íntima para consolarse: dejó un equipo en Primera división, a solo tres puntos de la salvación, y con una afición “regenerada”. Remarcó que varios jugadores le enviaron mensajes que le emocionaron por la importancia que tuvo en su crecimiento.
Y entonces llegó su frase más contundente, la que marcó la comparecencia: “Estoy convencidísimo de que yo iba a salvar al equipo. Segurísimo, al cien por cien”. Admitió, no obstante, que entiende que el club deba tomar decisiones y que no siente la salida como un agravio personal.
El relato íntimo del final y la promesa de regresar al banquillo granota
Calero explicó que detectó la dificultad de continuar ya en la noche del sábado, al escuchar las declaraciones posteriores al encuentro. Pese a ello, se presentó el domingo ante los jugadores como si fuera a seguir, enviando un último mensaje de fuerza y compromiso. Minutos después, Danvila le comunicaba que la decisión era “irreversible”.
El técnico reveló que su marcha no le deja sin energía: “Soy un corredor de maratón. Me han parado en el kilómetro 14, pero tengo fuerzas para llegar al 42”. Y lanzó un mensaje directo a los capitanes: mantener vivo el ánimo y la exigencia diaria para lograr una permanencia que considera totalmente posible.

Antes de despedirse, dejó un guiño especial al presidente de honor, Paco Fenollosa, y evocó su etapa con una imagen cinematográfica. “Como en Ghost, no sabes cuánto amor me llevo”.
Y cerró con una promesa que hizo sonreír a todos los presentes: “Me voy con fuerza. Esto es un hasta luego, porque volveré”.