Luis García Plaza emerge como favorito para relevar a Julián Calero en el banquillo del Levante
El Levante acelera la búsqueda de un entrenador tras la destitución de Julián Calero y sitúa a Luis García Plaza como opción prioritaria para hacerse cargo del equipo. El técnico madrileño, sin equipo desde 2024 y con un pasado exitoso en Orriols, es el perfil que más convence en las oficinas del club, que trabajan con urgencia

Luis García Plaza, favorito para entrenar al LevanteCORDON PRESS
Con la salida oficial de Julián Calero, comunicada el pasado domingo por la entidad, el Levante ha activado de inmediato el proceso para contratar a un nuevo entrenador capaz de reconducir la delicada situación del equipo en Primera división. La derrota del sábado ante el Athletic Club en el Ciutat de València precipitó la decisión del consejo de administración, un movimiento que abrió la puerta a un escenario ya valorado internamente en las últimas semanas por la mala dinámica del conjunto granota.
Entre los nombres manejados en las oficinas, Luis García Plaza se ha colocado en el primer lugar de la lista. Según ha confirmado Marca, el entrenador madrileño es la opción preferente para recibir una propuesta formal y, si las negociaciones avanzan según lo previsto, podría regresar al banquillo que ya ocupó entre 2008 y 2011. Durante aquel ciclo logró un ascenso a Primera división en el año del centenario del club, un hito que continúa siendo muy valorado dentro de la entidad.
Una candidatura reforzada por su experiencia en la élite
A sus 52 años, Luis García Plaza se encuentra sin equipo desde diciembre de 2024, cuando fue cesado por el Deportivo Alavés pese a haber renovado su contrato hasta 2026 y sin haber caído en ninguna jornada a la zona de descenso. Esa trayectoria, unida a sus ocho temporadas en la máxima categoría con equipos como Getafe, Villarreal, Alavés o el propio Levante, ha reforzado su candidatura como la alternativa más sólida en este momento.
El club entiende que su conocimiento del entorno y su capacidad para gestionar situaciones límite encajan con la urgencia competitiva del equipo, actualmente penúltimo y en serio riesgo de descenso. Además, su predisposición a incorporarse de inmediato y su identificación con Orriols lo han convertido en la opción mejor valorada por la dirección deportiva.
Mientras llega el relevo, un cuerpo técnico interino
A la espera de cerrar un acuerdo definitivo, el Levante ha confiado la dirección del primer equipo a dos figuras de la casa. Vicente Iborra, asistente principal desde el inicio de la temporada, y Álvaro del Moral, primer entrenador del Atlético Levante, asumirán el mando de forma interina y estarán en el banquillo esta semana en el encuentro de Copa del Rey frente al Cieza. Ambos han aceptado la responsabilidad con el objetivo de ofrecer estabilidad mientras avanza el proceso de elección del nuevo técnico.

El comunicado oficial del club confirmó la estructura provisional, subrayando que se trata de una medida transitoria. La salida de Calero, descrita como inmediata, fue consolidada con el voto de José Danvila y Pablo Sánchez, responsables del área ejecutiva granota.
Un mercado reducido y pocas alternativas claras
Aunque Luis García Plaza es la opción prioritaria, el Levante también valora otros nombres para cubrirse ante cualquier contratiempo. Entre las alternativas disponibles aparece Diego Martínez, que se encuentra libre y cuyo perfil ha sido analizado por la dirección deportiva. No obstante, la quiniela inicial no se ha ampliado en exceso, lo que evidencia que el club trabaja con un objetivo muy definido.
La urgencia clasificatoria, la necesidad de reaccionar a corto plazo y la familiaridad del entrenador madrileño con la entidad apuntan a un escenario claro: el Levante quiere que Luis García Plaza sea el encargado de liderar el intento de resurgir en la segunda mitad de la temporada. Todo dependerá ahora del avance de las conversaciones y de la rapidez con la que ambas partes puedan alcanzar un acuerdo definitivo.