30 aniversario

El Levante tiene un dilema con Etta Eyong: vender por necesidad, pero sin perder al goleador

El Levante UD negocia una operación en diferido con el CSKA de Moscú por Etta Eyong. El conjunto granota quiere hacer caja para cuadrar cuentas y ganar margen en enero, pero busca retener a su delantero franquicia hasta final de temporada para lograr la permanencia

Pablo RivasPablo Rivas 4 min lecturaSin comentarios

El Levante UD vive días de máxima tensión en el mercado invernal. Mientras el equipo empieza a remontar en LaLiga, ha llegado al club una operación que puede marcar el rumbo deportivo y económico de los próximos meses. Etta Eyong, irrupción ofensiva del curso y referencia indiscutible del equipo, se ha convertido en el epicentro de un equilibrio casi imposible: ingresar ahora sin perder calidad ofensiva.

La propuesta del CSKA de Moscú está encima de la mesa desde noviembre. No es nueva ni ha sido mejorada, pero sigue siendo difícil de rechazar. Hablamos de unos 25 millones de euros fijos, con variables que acercan la cifra a los 30 de su cláusula de rescisión. Una cantidad que permitiría al Levante reequilibrar las pérdidas del último ejercicio y aliviar una tesorería asfixiada, pero hay mucho más que dinero en la operación.

El tiempo como factor decisivo

El verdadero nudo de la negociación está en el calendario. El Levante necesita a Etta Eyong en el césped para mantenerse en Primera división. Sus goles sostienen puntos, y los puntos sostienen la categoría. Por eso, según informa la Cadena SER, la idea del club pasa por una venta en diferido: cerrar el traspaso antes del 2 de febrero, pero mantener al delantero camerunés cedido hasta el 30 de junio.

Ese planteamiento también encaja, en parte, con los deseos del jugador. Eyong no termina de ver claro su futuro inmediato en Rusia. Su objetivo pasa por la Premier League, y retrasar unos meses su salida le permitiría ganar tiempo, seguir creciendo y exponerse en una segunda vuelta que puede ser decisiva para atraer a clubes ingleses.

Por su parte, el Levante intenta además que una parte de esos ingresos compute de forma inmediata en el ‘fair play’ financiero. Ahora mismo, el margen disponible ronda apenas los 250.000 euros, insuficiente para reforzar una plantilla corta y exigida.

Muchas partes con diferentes intereses

La complejidad del escenario es máxima. El CSKA no quiere convertirse en una simple plataforma de paso, pagando una cifra elevada para que el jugador salga al poco tiempo rumbo a Inglaterra sin llegar siquiera a debutar en la liga rusa. Por eso, desde el entorno del futbolista se trabaja para introducir cláusulas que obliguen a una venta futura si llega una oferta potente en verano, generando plusvalías también para el club moscovita.

Mientras tanto, el Levante no puede forzar. Eyong es su jugador franquicia y cualquier presión mal medida podría afectar a su rendimiento en el tramo más delicado del campeonato. La sensibilidad del vestuario y del propio futbolista es un factor que el club cuida con especial atención.

La operación salida, en paralelo

El caso Eyong no se entiende sin el resto de movimientos en Orriols. José Luis Morales ya ha comunicado que cumplirá su contrato hasta junio. Si la apuesta es mantener a Carlos Espí, todas las miradas apuntan a Goduine Koyalipou como posible salida, siempre que RC Lens y jugador acepten romper la cesión. Además, la negociación con el Génova por Kervin Arriga se considera clave para liberar masa salarial, evitar tensiones de tesorería y ampliar el margen de maniobra en este mercado.

Si la venta de Etta Eyong no se cierra antes del 2 de febrero, las conversaciones seguirán, dejando una certeza clara: el futuro del delantero camerunés lo decidirá él mismo. Por el momento, su cabeza sigue en terminar la temporada vestido de granota para atraer a equipos de primerísimo nivel.