La FIFA expulsa del Mundial por insultos hacia Infantino y al árbitro
El comentarista paraguayo Jorge Chipi Vera llamó “ladrones” a la FIFA y fue expulsado de la cobertura del torneo tras sus declaraciones

Almirón antes de ser expulsadoIMAGO
La FIFA ha decidido retirar la acreditación a un periodista paraguayo durante el Mundial 2026 después de que este realizara insultos en directo contra el presidente del organismo, Gianni Infantino, y contra el árbitro del partido entre Turquía y Paraguay. Esto pasó después de la expulsión de Almirón en el partido de Turquía contra Paraguay, donde terminó ganando los paraguayos por 1-0 dejando aún así a la selección paraguaya con un jugador menos.
El afectado es el comentarista Jorge Chipi Vera, que perdió los papeles durante la retransmisión televisiva del encuentro y realizó acusaciones de gran dureza contra la organización arbitral y la FIFA, en un contexto de máxima tensión por una decisión controvertida durante el partido.
La nueva norma sobre taparse la boca
La norma sobre taparse la boca es una de las nuevas reglas que la FIFA ha introducido en el Mundial 2026 para controlar mejor las protestas de los jugadores hacia los árbitros.
La idea es que, cuando un futbolista se tapa la boca al hablar o protestar, puede estar intentando ocultar insultos o comentarios que el árbitro no puede detectar. Por eso, ese gesto puede ser sancionado si se interpreta como una forma de esconder lo que se dice en el campo.
El problema es que no siempre es fácil de interpretar. Muchos jugadores se tapan la boca de forma automática, por frustración o para evitar cámaras, sin intención de ocultar nada grave. Ahí entra el criterio del árbitro, que es el que decide si hay sanción o no.
En el Mundial, esta norma ya ha generado polémica tras la expulsión de Miguel Almirón en el Turquía –Paraguay, una acción que ha abierto el debate sobre si la medida es demasiado estricta o demasiado dependiente de la interpretación arbitral.

Jorge Chipi Vera llamó “ladrones” a la FIFA y acusó al organismo de “matar el fútbol”
Durante la retransmisión en directo, Jorge Chipi Vera reaccionó con dureza a la expulsión del jugador paraguayo y lanzó críticas directas tanto al árbitro como a la FIFA. En ese momento, el comentarista utilizó expresiones como “ladrones” para referirse al presidente del organismo, Gianni Infantino, y a los responsables arbitrales del encuentro.
Además, acusó a la organización de “matar el fútbol” en relación con la decisión que dejó a Paraguay con diez jugadores, unas declaraciones que rápidamente generaron repercusión y que han terminado con consecuencias disciplinarias por parte de la FIFA.
La FIFA retira la acreditación y veta al periodista durante todo el Mundial
Durante la retransmisión del Turquía – Paraguay, Jorge Chipi Vera vivió el partido con mucha tensión, sobre todo después de la expulsión de Miguel Almirón, una jugada que dejó a Paraguay con diez jugadores y cambió por completo el encuentro.
En ese momento, en plena narración en directo, el comentarista se dejó llevar por la frustración y elevó mucho el tono. Criticó con dureza la decisión arbitral y también a la FIFA, a la que responsabilizó del rumbo que estaba tomando el partido.
En ese contexto, llegó a utilizar palabras muy duras como “ladrones” al referirse tanto al presidente del organismo, Gianni Infantino, como al equipo arbitral, algo que rápidamente llamó la atención por la gravedad del lenguaje en una retransmisión en directo.
También fue un paso más allá y llegó a decir que este tipo de decisiones estaban “matando el fútbol”, en referencia a la expulsión y al impacto de la nueva normativa, que consideraba excesiva y perjudicial para el espectáculo.
Sus declaraciones no tardaron en tener consecuencias. La FIFA reaccionó poco después con una medida disciplinaria que terminó con la retirada de su acreditación, dejándolo fuera de la cobertura del resto del Mundial.
El periodista se disculpa y reconoce un “arrebato” en directo
Después del incidente durante la retransmisión, Jorge Chipi Vera intentó rebajar la tensión con un comunicado en el que reconoció que su reacción estuvo completamente marcada por el momento del partido.
El periodista explicó que vivió la expulsión de Miguel Almirón con mucha frustración, ya que sentía que la decisión arbitral perjudicaba directamente a su selección en un encuentro muy importante del Mundial. En ese contexto, y mientras narraba en directo, admitió que perdió el control de sus palabras y se dejó llevar por la emoción del momento.
Insistió en que no fue una postura meditada ni una crítica fría, sino una reacción impulsiva dentro de un contexto de máxima tensión deportiva. Según su explicación, la rapidez del directo, el impacto de la expulsión y la carga emocional del partido influyeron en el tono que utilizó en sus declaraciones.
En su mensaje posterior, el comunicador pidió disculpas por las expresiones utilizadas durante la retransmisión, especialmente por los calificativos dirigidos tanto al árbitro como a la FIFA y a sus dirigentes. Reconoció que ese tipo de lenguaje no es adecuado en un espacio público y asumió que había cruzado una línea en caliente.
El caso ha quedado como un ejemplo del nivel de presión emocional que se vive también fuera del campo en un Mundial, donde no solo los jugadores, sino también los narradores y periodistas, quedan expuestos a decisiones que pueden cambiarlo todo en cuestión de segundos.
Un episodio que reabre el debate sobre el nuevo reglamento disciplinario de la FIFA
El caso se produce en medio del debate generado por las nuevas normas disciplinarias aplicadas por la FIFA en este Mundial, especialmente aquellas relacionadas con el comportamiento de los jugadores y la interpretación de ciertas acciones en el campo.
La expulsión de Almirón y la posterior reacción del entorno mediático han reavivado la discusión sobre los límites de estas reglas y su impacto en el desarrollo de los partidos, así como sobre la tensión creciente entre decisiones arbitrales y reacciones públicas en un torneo de máxima exposición global.