Orlando Gill vendió la camiseta de su debut por su hijo y ahora debe eliminar a Francia para recuperarla
Antes de convertirse en el héroe de Paraguay en el Mundial de 2026, Orlando Gill vivió uno de los momentos más duros de su vida. El portero tuvo que vender la camiseta de su debut con la selección sub-20 para afrontar el tratamiento de su hijo

Orlando Gil contra EspañaIMAGO
En las grandes competiciones es donde nacen las grandes estrellas, pero también donde salen a la luz historias que emocionan más allá del terreno de juego. En este Mundial de 2026, uno de los nombres que han salido es el de Orlando Gill. El portero de Paraguay se ha convertido en uno de los protagonistas del torneo, no solo a los momentos que ha disputado bajo la portería, especialmente tras su decisiva participación en la clasificación de la selección guaraní para los octavos de final, sino también por la historía que trae a sus espaldas
El guardameta tuvo que afrontar una de las situaciones más difíciles de su vida. Su historia, conocida ahora durante el campeonato gracias a su mujer que ha sido la encargada de recordar ese momento comparándolo con lo que viven ahora, ha emocionado a aficionados de todo el mundo por el sacrificio que realizó para sacar adelante a su familia.
Un gesto por su hijo
Gil no era jugador profesional, pero con el tiempo, Gill logró meter cabeza en los altos estándares hasta convertirse en uno de los pilares de la selección paraguaya. En el Mundial de 2026 ha demostrado su calidad con actuaciones decisivas que le han permitido ganarse el reconocimiento internacional.
La historia del guardameta volvió a cobrar fuerza cuando su esposa, Melissa Ávalos, recordó públicamente los difíciles momentos que atravesó la familia antes de vivir todo lo que están viviendo ahora. Explicó que hicieron todo lo posible para sacar adelante a su hijo, llegando incluso a seguir el Mundial de Qatar 2022 desde un teléfono móvil averiado y utilizando una conexión a internet prestada. "Nuestro hijo luchó por su vida y Orlando vendió todo. Vendió su camiseta de la selección sub-20, sus prendas, sus botines... literalmente vendió todo para poder solventar los gastos", escribió cuando Gill debutó con la selección absoluta.
La repercusión que ha alcanzado su historia durante este Mundial permitió localizar la camiseta que había vendido años atrás. Estaba en manos de Pedro Suárez, su amigo de la infancia que la compró por aquellos entonces con el único objetivo de ayudarle económicamente. Ahora, Suárez ha anunciado que se la devolverá sin pedir nada a cambio. Entre bromas, le puso una única condición: que Paraguay elimine a Francia en los octavos de final. Tras varios años custodiando ese recuerdo, considera que ha llegado el momento de que vuelva a quien realmente pertenece.
Un ejemplo dentro y fuera del campo
Más allá de sus paradas y de los éxitos deportivos, Orlando Gill se ha convertido en un ejemplo de superación. Su historia recuerda que detrás de cada futbolista hay una persona que también afronta dificultades, toma decisiones complicadas y lucha por sacar adelante a los suyos.
Orlando ha demostrado que algunos de los mayores triunfos no se celebran únicamente sobre el césped. A veces las victorias más importantes son aquellas que se consiguen lejos de los estadios, cuando el amor por la familia está por encima de cualquier logro deportivo.