Alessio Lisci se muerde la lengua tras el golpe de Osasuna en el Ciutat: "Pasaron muchas cosas raras a varios niveles"
El técnico rojillo lamenta la derrota ante el Levante tras ir 0-2, reconoce que el partido se descontroló después del córner y mira ya a los últimos nueve puntos en LaLiga

Alessio Lisci en el banquillo del Ciutat de VàlenciaIMAGO

Levante
Osasuna

El CA Osasuna dejó escapar una ventaja de dos goles en el Ciutat de València y cayó por 3-2 ante el Levante UD en la jornada 35 de LaLiga. El equipo rojillo perdió una ocasión importante para seguir apretando en la pelea europea.
Tras el encuentro, Alessio Lisci evitó buscar excusas y asumió la responsabilidad de una derrota muy dolorosa. El técnico reconoció que el partido estaba controlado hasta el primer gol granota, pero que Osasuna no supo gestionar el caos posterior.
Alessio Lisci reconoce la oportunidad perdida de Osasuna ante el Levante
Osasuna llegó a Valencia con la posibilidad de dar un golpe importante en su objetivo europeo. El equipo rojillo se puso 0-2 en la primera parte y tuvo el partido en el escenario que había imaginado, pero terminó saliendo sin puntos.
Lisci fue claro al valorar lo que supone perder después de tener esa ventaja. “Claro, si vas 0-2, pues la has desaprovechado”, afirmó el entrenador, consciente de que el resultado puede pesar mucho en las cuentas finales de la temporada.
Osasuna se deshace tras el córner que cambió el partido en el Ciutat
El técnico italiano situó el punto de inflexión en el gol del Levante a balón parado. Hasta ese momento, según su lectura, Osasuna tenía el partido muy a favor: “Si no llega el gol del córner, el partido estaba totalmente controlado, donde queríamos nosotros”.
El problema llegó después. El tanto local reactivó al Levante, encendió a la grada y transformó el partido en un escenario emocional, abierto y con demasiadas interrupciones. Osasuna no logró enfriar el juego ni recuperar la pausa necesaria para proteger su ventaja.
Lisci admitió que su equipo defendió mal esa acción de córner y que, desde ahí, el encuentro se volvió “loco”. Para un equipo que necesitaba relajar pulsaciones, ese cambio de ritmo fue letal: “A partir de ahí se ha vuelto loco el partido y no hemos sido capaces de darle rigor y pausa”.
Alessio Lisci no busca excusas: “La culpa es mía”
La comparecencia de Lisci tuvo un mensaje repetido: responsabilidad propia. El entrenador no quiso entrar en detalles sobre algunas situaciones del partido que calificó como “raras”, y prefirió cargar con la derrota antes que abrir otros debates: “Pasaron muchas cosas raras a varios niveles. Prefiero no hablar de ellas”.
Pese a esa frase, el técnico evitó convertir la rueda de prensa en una queja. Su lectura fue interna: Osasuna no supo manejar el contexto después del primer gol del Levante y no encontró la serenidad competitiva que exigía el momento.
Ese mensaje también apareció cuando habló del tramo posterior a la expulsión y del caos que se generó sobre el césped. Lisci insistió en que no fue sencillo competir en ese escenario, pero volvió a cerrar cualquier vía de excusa con una idea clara: si el equipo no supo resolverlo, la responsabilidad era suya.
Osasuna mira a los últimos tres partidos con nueve puntos en juego
La derrota en Valencia deja a Osasuna tocado, pero no sin objetivos. Lisci quiso pasar página rápido y centrarse en los tres partidos que quedan, con nueve puntos todavía por disputar y la obligación de reaccionar cuanto antes.
El mensaje es ambicioso, pero también refleja la necesidad del momento. Después de dejar escapar un 0-2, Osasuna ya no tiene demasiado margen si quiere mantener opciones de pelear por Europa hasta el final.
La caída en el Ciutat deja una enseñanza evidente para los rojillos: cuando un partido entra en fase emocional, no basta con tener ventaja. Hace falta saber resistir, enfriar, ordenar y competir con cabeza. Esa fue la asignatura que Osasuna no aprobó en el Ciutat.