La influencia de Paco Jémez acerca al West Ham a la permanencia: tres victorias en cuatro partidos desde su llegada
La llegada de Paco Jémez al cuerpo técnico del West Ham ha provocado un cambio radical en el equipo, que vuelve a creer en la permanencia tras encadenar resultados positivos

Nueva victoria del West Ham para creer en la permanenciaImago
El West Ham United empieza a ver la luz al final del túnel. El conjunto londinense logró una victoria clave ante el Burnley (0-2), penúltimo clasificado, en un duelo directo por la permanencia que puede marcar un punto de inflexión en su temporada. El triunfo supone la tercera victoria en cuatro partidos desde la llegada de Paco Jémez al cuerpo técnico encabezado por Nuno Espírito Santo, una dinámica que ha devuelto la esperanza a los ‘hammers’.
Un cambio de tendencia evidente
Hace apenas unas semanas, el West Ham parecía condenado al descenso. Sin embargo, la reacción del equipo ha sido notable. En sus últimos cuatro encuentros, los londinenses han sumado nueve puntos de doce posibles, con una única derrota ante el Chelsea, encajada además en los instantes finales. La mejoría en resultados y sensaciones ha sido clara, especialmente en términos de solidez y eficacia ofensiva.

Ante el Burnley, el equipo mostró una versión práctica y contundente, consciente de lo que estaba en juego. No era un partido para florituras, sino para sumar tres puntos vitales.
El partido, decidido antes del descanso
El West Ham dejó el choque encarrilado en la primera mitad, aprovechando sus mejores momentos para golpear con precisión. El primer tanto llegó tras una brillante acción individual que terminó con Crysencio Summerville definiendo con clase, elevando el balón por encima del guardameta tras una rápida transición ofensiva.
Poco después, Valentín “Taty” Castellanos amplió la ventaja con un cabezazo picado, culminando un centro medido desde la banda izquierda de El Hadji Malick Diouf. Dos golpes certeros que dejaron muy tocado a un Burnley incapaz de reaccionar con claridad.
Dominio estéril del Burnley
El conjunto local no bajó los brazos y lo intentó con insistencia durante todo el encuentro. De hecho, el Burnley acumuló 17 remates, de los cuales 14 fueron entre los tres palos, pero se encontró una y otra vez con una defensa bien organizada y con la falta de puntería en los metros finales.
Pese al empuje y la intensidad, los de Scott Parker fueron incapaces de transformar su dominio territorial en goles, lo que terminó por condenarlos a una nueva derrota que complica seriamente su futuro en la categoría.
Fernandes y Summerville, los más destacados
En el apartado individual, el centrocampista Mateus Fernandes fue uno de los grandes protagonistas del partido. El portugués firmó una actuación muy completa, con 58 pases acertados, siete recuperaciones y una gran influencia en la salida de balón.

También brilló Summerville, autor del primer gol y un quebradero de cabeza constante para la defensa rival. El extremo no solo marcó, sino que participó activamente en el juego ofensivo, mostrando personalidad y desequilibrio.
Un West Ham que vuelve a creer
Gracias a esta victoria, el West Ham continúa en puestos de descenso, pero la situación ha cambiado radicalmente. Ahora se encuentra a solo tres puntos de la salvación, marcada por el Nottingham Forest, que cayó derrotado en esta jornada. El margen es mínimo y el calendario ofrece oportunidades para seguir recortando distancias.
En el lado opuesto, el Burnley se queda con 15 puntos, a once de la permanencia, y empieza a asumir un destino que apunta peligrosamente al Championship, al igual que otros equipos muy comprometidos en la zona baja.
La permanencia, más cerca que nunca
El impacto de Paco Jémez en el día a día del equipo empieza a notarse, tanto en la mentalidad como en la competitividad. El West Ham ha recuperado confianza, ha mejorado su rendimiento colectivo y vuelve a creer en la salvación.
Con esta dinámica positiva, los ‘hammers’ afrontan las próximas jornadas con un objetivo claro: salir del descenso cuanto antes y confirmar que su reacción no es casualidad, sino el inicio de una remontada muy esperada en Londres.