30 aniversario

LaLiga debe estar a la altura con Jesús de Miguel: El mejor homenaje es jugar

El fútbol tiene que respetar el dolor, el desconcierto y la aprensión de sus profesionales tras una tragedia que ha cambiado para siempre la manera de mirar al terreno de juego, pero también necesita encontrar la forma de rendir tributo a uno de los suyos para seguir adelante

LaLiga debe estar a la altura con Jesús de Miguel: El mejor homenaje es jugar

Jesús de Miguel será homenajeado este fin de semana en los estadios de Primera y Segunda. Imago

José Manuel CanoJosé Manuel Cano 4 min lecturaSin comentarios

Hoy todo el mundo se pregunta qué habría querido Jesús de Miguel para su recuerdo. Las opiniones son tan opuestas como respetables y ninguna puede ser discutida. Quienes defienden un parón generalizado de la jornada en Primera y Segunda, especialmente los futbolistas -AFE mediante-, tienen toda la razón del mundo y entiendo que lo exijan por dos grandes cuestiones. La primera, se trata de una simple cuestión de respeto. Y la segunda, y probablemente la más importante, al menos a mi parecer, existe sugestión entre los profesionales.

Perder la vida en un campo de fútbol no entraba en los planes de nadie. Hasta ahora. Bien es cierto que tampoco podemos escapar de la guadaña del destino, pero recibir a la muerte en el verde de un estadio de Segunda por la entrada de un rival escapa a cualquier ley de la lógica, una lógica que ahora se ha puesto del revés.

El futbolista también necesita espacio... y tiempo

Aunque nadie quiera verbalizarlo, los futbolistas han desbloqueado un nuevo miedo y eso ya se dejó sentir en los partidos de competición europea de esta semana. Raphinha no quiso ni hablar de fútbol tras la brillante victoria de su equipo ante el Aston Villa con un doblete suyo, por cierto. Estaba enfadado y angustiado. A partes iguales.

Se notó en alguna que otra acción en la que se echaba el freno antes de tiempo, se sintió el temor al choque en las carreras, se percibió en algún que otro balón dividido. La imagen de Jesús de Miguel sobrevoló la mente de los profesionales. Cosa lógica. Como quien se sube a un tren en estos tiempos. Es imposible no evocar Adamuz o Urda.

Quizás no debamos llamarlo miedo, pero sí hay cierta aprensión en el ambiente y eso es algo que hay que respetarle al futbolista y darle su tiempo para superarlo. Solo necesitan asimilarlo para echarle tierra encima al mal recuerdo.

El mejor homenaje es jugar

Dicho esto, el mejor homenaje creo que es jugar. El proceso del duelo transcurre según unos determinados tiempos y, desgraciadamente, ese desconsuelo se quedará en sus padres, su hermana, su mujer, sus amigos más cercanos, sus compañeros de equipo... y no se disipará en una semana ni en dos ni en tres... ni por supuesto en una secuencia de partidos. Ellos tendrán que convivir con el dolor mucho más allá de este fin de semana.

Pero el mundo seguirá girando. El fútbol tendrá que aceptar la pérdida y cerrar la herida. A su manera. La suspensión de la jornada únicamente habría servido para crear silencio y oscuridad al fallecimiento ya de por sí traumático. ¿Señal de respeto? Sin duda. Pero puestos a elegir, me decanto por la iniciativa de LaLiga, por el homenaje y el aplauso, por el recuerdo, por el sentimiento.

Nada consolará a su familia en estos momentos, pero quizás, solo quizás, cuando echen la vista atrás, dentro de unos años, podrán recordar a un hijo, un hermano, un marido e incluso a un padre siendo homenajeado en 20 estadios con un silencio contenido y una ovación emocionada cargada de cariño, con miles de flores y un '9' a la espalda para siempre. Ahí es cuando el respeto se materializa y se hace eterno.

Descanse en paz.