Íñigo Pérez estalla contra LaLiga por el Rayo - Atlético: "Este partido se podía haber jugado perfectamente"
Íñigo Pérez compareció para dar la cara después del traslado del duelo ante el Atlético de Madrid a Butarque. El técnico del Rayo Vallecano defendió que el encuentro frente al conjunto rojiblanco “se podía haber jugado en Vallecas” y cuestionó que se cancelara el jueves para disputarse el domingo

Íñigo Pérez estalla contra LaLigaIMAGO
El polémica lleva días apuntando al Rayo Vallecano. El estado del césped de Vallecas y las decisiones adoptadas por LaLiga han generado un ruido mediático y social que ha terminado por desembocar en un derbi atípico ante el Atlético de Madrid en Butarque, estadio del Leganés.
En medio de la tormenta institucional, Íñigo Pérez asumió el papel de portavoz. Lo hizo con claridad y sin matices: “Creo que el partido se debería haber jugado en Vallecas”. Dando todo su apoyo al club y contradeciendo a LaLiga en su decisión.
Diferencias entre el Oviedo y el Atlético
El técnico quiso separar ambos episodios. Sobre la suspensión ante el Real Oviedo fue rotundo: “El día del Oviedo se suspendió correctamente”. Incluso reconoció que ya intuía que no se disputaría tras comprobar el estado del terreno de juego.
Sin embargo, su postura cambió respecto al choque ante el Atlético: “Este partido sí se podía haber jugado en Vallecas”. Y añadió una reflexión que dejó patente su malestar: “No entiendo cómo se puede suspender un jueves, jugando un domingo. Se podía haber hecho otro test”.
El argumento que le trasladaron fue logístico. “Me dijeron que fue por logística pero salimos perjudicados”, afirmó. Para Íñigo, esperar unas horas más habría permitido evaluar mejor la evolución del césped tras varios días sin lluvia.

El impacto en la afición
Más allá de la parcela deportiva, el entrenador puso el acento en los seguidores franjirrojos. “Ahora veo a miles de aficionados que tienen que organizarse… ¿y nosotros, nuestra gente?”, planteó. El traslado a Leganés altera planes, horarios y rutinas en un momento clave de la temporada.
Aun así, quiso marcar límites: “Vamos a ir a Leganés y no va a haber excusas”. Y utilizó una metáfora que ya resuena en el entorno vallecano: “El río está sucio, pero vamos a intentar pescar”.
Crítica y autocrítica
Íñigo no rehuyó la complejidad del momento. “Hay un ruido mediático y social que es real y debemos afrontarlo”, reconoció. Lejos de minimizarlo, lo definió como “una oportunidad única para entre todos cambiar cosas”.
También defendió el esfuerzo reciente del club para mejorar las condiciones del estadio: “Igual que soy muy crítico con otras cuestiones, lo que se ha hecho en estos diez días es muy potente a nivel de gestión”. Aunque matizó que ese trabajo debería consolidarse a largo plazo.

Sin aplazamientos ni cautelares
Sobre la posibilidad de solicitar medidas para retrasar el partido o buscar otra fecha en Vallecas, fue tajante: “Deportivamente no es lo adecuado, estar tanto tiempo sin jugar. Tres semanas parados no sería bueno para nosotros”.
En el plano puramente competitivo asumió el contexto con pragmatismo: “Mañana no somos locales, ambos somos visitantes. Es un estadio neutral y nos lo tomamos como si fuese una final. El Atlético no te va a dar la mano y debemos estar preparados”.
Un mensaje final
El técnico cerró su comparecencia con una declaración de intenciones que resume el estado emocional del equipo: “Hay dos caminos. O claudicar y tirar la toalla o aguantar los golpes y seguir avanzando. En mi caso, como técnico del Rayo, lo vamos a convertir en motivación”.
Vallecas no será escenario del derbi, pero la reivindicación del Rayo sí ha encontrado altavoz. El balón rodará en Butarque, por lo que el técnico franjirrojo quiere que, pese al ruido, la respuesta llegue en el césped.