Florentino mantiene su apuesta de inversión millonaria en un bombazo galáctico
El Real Madrid no quita el pie del acelerador en el mercado y señala a Michael Olise como gran objetivo; el mandamás blanco estaría dispuesto a presentar una oferta que podría alcanzar los 200 millones de euros por la estrella del Bayern de Múnich
El Real Madrid sigue trabajando en silencio, pero con un objetivo cada vez más definido: Michael Olise. El internacional francés del Bayern de Múnich se ha convertido en la gran obsesión del reelegido presidente para dar un nuevo salto de calidad al proyecto que liderará José Mourinho desde el banquillo.
A sus 24 años, Olise es considerado como uno de los futbolistas con mayor impacto del panorama europeo. Su irrupción en la élite, su rendimiento en la Bundesliga y su crecimiento en la Champions han terminado de convencer al club blanco, que lo ve como un futbolista diferencial para completar un tridente ofensivo temible junto a Vinicius Jr y Kylian Mbappé.
Una oferta histórica: entre 200 y 220 millones
El Real Madrid es consciente de que la operación no es ni mucho menos sencilla. El Bayern de Múnich ya ha comunicado que no tiene intención de vender a su estrella, que tiene contrato hasta 2029 y negocia incluso una ampliación hasta 2031. Sin embargo, en el club blanco no se descarta ir con todo.
Las cifras que se manejan son de auténtico impacto: una oferta inicial que rondaría los 200 millones de euros, con variables que podrían elevar la operación hasta los 220 millones. Esta cantidad colocaría a Olise entre los fichajes más caros de la historia del fútbol, solo por detrás de operaciones como la de Neymar al PSG (222 millones de euros).
Para poder afrontar una inversión de este calibre, el Real Madrid no descarta realizar alguna salida importante en la plantilla, especialmente en el centro del campo, donde hay varios jugadores con mercado internacional.

Un perfil galáctico para el nuevo proyecto
Olise encaja en el nuevo perfil de 'galáctico moderno' que Florentino Pérez quiere incorporar al equipo. Joven, con proyección, impacto inmediato y margen de crecimiento. El seguimiento al jugador no es nuevo. Ya durante la campaña electoral del club se produjeron contactos y movimientos exploratorios para conocer su situación, aunque entonces el Bayern logró frenar cualquier intento de negociación.
Ahora, con el jugador plenamente consolidado en la élite europea, el interés ha crecido de forma notable. Cada partido del francés refuerza la convicción interna en el club blanco de que se trata de un talento diferencial.
El Bayern resiste… pero el jugador tiene la llave
En Múnich, la postura sigue siendo que Olise no está en venta. El Bayern considera al francés una pieza estructural de su proyecto deportivo y no contempla negociar su salida a corto plazo.
Sin embargo, en el entorno del Real Madrid se maneja una idea clave: la decisión final puede estar en manos del jugador. El club blanco estaría utilizando su estrategia habitual en este tipo de operaciones, tratando de que el propio Olise sea quien presione para abrir la puerta de salida.
En este contexto, el papel del futbolista será determinante. En el Madrid confían en que el proyecto deportivo, la posibilidad de jugar en el Bernabéu y la influencia de figuras como Kylian Mbappé puedan inclinar la balanza.
Mbappé, un aliado clave en la operación
La conexión entre Mbappé y Olise es otro de los factores que ilusiona en Chamartín. Ambos futbolistas comparten selección y mantienen una gran relación dentro y fuera del campo.

El propio Mbappé ha elogiado públicamente a su compatriota en varias ocasiones, destacando su facilidad para entender el juego y su capacidad para generar ventajas ofensivas.
En el Real Madrid consideran que esa sintonía podría ser determinante en una futura adaptación del extremo al equipo blanco. Tampoco hay que olvidar a otros compatriotas como Eduardo Camavinga y Aurelien Tchouaméni para dar una cálida bienvenida al desequilibrante extremo francés.
Además, en el club se valora especialmente que Olise pueda ocupar una posición clave en el extremo derecho, una demarcación considerada prioritaria para reforzar la plantilla.