La injusticia de España: Luis Aragonés en el Betis hacía gracia, pero Simeone con Vinicius no
El técnico del Atlético de Madrid acapara todas las portadas tras un pique con el jugador del Real Madrid durante el derbi madrileño disputado en la segunda semifinal de la Supercopa de España. La mayoría apoyan, esta vez, al atacante brasileño

Simeone prefirió no comentar su pique con Vinicius en la rueda de prensa posterior al derbi en Yeda.Cordon Press
Así va España. La de la doble moral. La de la doble vara de medir. La que hoy opina blanco y mañana negro según nos hagan creer desde arriba lo que es bueno y lo que es malo. Señores un poco de personalidad, por favor.
Si lo de Simeone con Vinicius ha sido una falta de respeto, lo que hacía el gran 'Sabio' Luis Aragonés, que en paz descanse, cada vez que podía no sé lo que era. Qué lástima que antes no hubiese VAR ni tantas cámaras, porque hubiéramos disfrutado más del que nos hizo campeón de Europa por segunda vez. Porque nos encantaba su carácter, sus formas primitivas y su sinceridad cada vez que se le ponía un micrófono por delante. Pero, ahora, hay que sancionar al 'Cholo', ¿no? Lamentable.
La campaña que se ha orquestado contra el técnico colchonero desde que terminara el partido entre el Real Madrid y el Atlético de Madrid me parece desproporcionada. Es verdad que no todo vale en el fútbol y que en el césped hay que enseñar valores porque hay muchos niños mirando, que cada vez son menos por desgracia. Pero las críticas que está recibiendo el argentino son injustas si las comparamos con las opiniones de estos mismos que le atizan cuando era Luis Aragonés el autor de estas provocaciones. Que eran encima mucho más salvajes.

Y para muestra, un botón os dejo. El famoso y gracioso -al menos a mí me lo pareció en su día- pique entre Luis, cuando era entrenador del Real Betis, con el delantero de la Real Sociedad, Darko Kovacevic.
Y si lo de Simeone con Vinicius no vale hoy día es porque el fútbol se ha vuelto en un juego dictatorial de príncipes y princesas donde hay demasiados pensamientos 'modernitos' y donde nadie puede alzar la voz y decir lo que piensa porque si no, sanción al canto.
El fútbol y la provocación van de la mano, nos guste o no. Es un deporte de contacto y forma parte de él. Es como si queremos que en la UFC se repartan besos en vez de abrirse las cejas. Pero al igual que en el octógono se abrazan al final y se felicitan con la cara reventada, cuando acaba el partido, la mejor forma de enseñar es dándose un abrazo, reírse de lo sucedido y contestar la clásica frase de los verdaderos señores de este deporte: "Lo que pasa en el campo, se queda en el campo". Aceptar cuando te provocan, sin insultos ni palabras malsonantes por no meter a familiares de por medio si puede ser, y sacar petróleo si puedes desesperando a tu rival de la forma que sea. Con balón o sin balón.

Y hago esta opinión sin saber ni siquiera si Vinicius le llegó a decir algo antes a Simeone, que no me extrañaría que todavía fuese el brasileño quien empezara la guerra. Es verdad que el 'Cholo' es de mecha corta como casi todos los argentinos en el fútbol, cosa que hemos amado siempre en este país.
Pero para mí, desde que hace 15 años me dedico también al maravilloso mundo de los banquillos, si comparo lo de Simeone a Vinicius con lo que he vivido y visto en los campos más modestos, ha sido hasta un consejo para que sea él quien se vaya del Real Madrid antes de que lo largue Florentino Pérez. 'Vini' deberías estar agradecido a Simeone. Gracias a él, hoy España te odia un poquito menos.