La RFEF arropa al arbitraje nacional antes de la Supercopa de España
Rafael Louzán, presidente de la RFEF, se reúne en Yeda con los colegiados designados para la Supercopa de España para lanzar un mensaje de apoyo y confianza, justo antes de una semana marcada por semifinales de gran intensidad, con el foco mediático puesto sobre las decisiones arbitrales
La Supercopa de España arranca esta semana en Arabia Saudí con un cartel de primer nivel y una carga de presión inevitable. Barcelona, Athletic Club, Real Madrid y Atlético de Madrid se disputarán el primer título de 2026 en un formato que concentra tensión, expectativas y lupa mediática. En ese contexto, el arbitraje vuelve a situarse en el centro del debate antes incluso de que ruede el balón. Consciente de ello, la Real Federación Española de Fútbol ha querido dar un paso al frente para respaldar públicamente a los colegiados designados para el torneo.
Rafael Louzán, presidente de la RFEF, mantuvo un encuentro en Yeda con los árbitros desplazados para la Supercopa y con los responsables del Comité Técnico de Árbitros. El objetivo fue claro: transmitir tranquilidad, reconocimiento y apoyo institucional en una competición que, por su formato y nivel de los participantes, no admite errores.
Un mensaje de respaldo en un escenario de máxima presión
Durante la reunión, Louzán quiso poner en valor el trabajo diario del estamento arbitral y subrayar la importancia del momento que afrontan. El presidente federativo agradeció la implicación y el compromiso de los árbitros, destacando que el proceso de modernización y mejora del arbitraje español necesita también de respaldo público en escenarios de máxima exposición como la Supercopa.
El mensaje no fue solo protocolario. Desde la Federación se es consciente de que el arbitraje vive una temporada especialmente sensible, con cambios estructurales, mayor escrutinio y precedentes recientes en los que las decisiones arbitrales han generado un ruido considerable antes, durante y después de partidos decisivos.
Los árbitros, protagonistas inevitables del torneo
En lo estrictamente deportivo, ya están definidos los grandes nombres del arbitraje para esta edición. Díaz de Mera Escuderos será el encargado de dirigir la semifinal entre Barcelona y Athletic Club, mientras que Busquets Ferrer arbitrará el derbi madrileño entre Real Madrid y Atlético. La final de la Supercopa recaerá en Munuera Montero, quien tendrá la responsabilidad de dirigir el duelo que decidirá el primer campeón del año.
Designaciones que no pasan desapercibidas y que refuerzan la idea de que el torneo exige perfiles experimentados, capaces de gestionar partidos con ritmo alto, futbolistas de primer nivel y escenarios cargados de tensión emocional.
Unidad institucional entre RFEF y CTA
En el encuentro también estuvieron presentes el presidente del CTA, Fran Soto, y el responsable técnico del organismo, David Fernández Borbalán. Ambos agradecieron el clima de diálogo existente con la actual dirección de la RFEF y destacaron la autonomía y confianza con la que el colectivo arbitral puede desarrollar su trabajo.
Desde el CTA se percibe este respaldo como un elemento clave para afrontar una competición en la que cada decisión será analizada al milímetro. La coordinación entre árbitros de campo, asistentes y VAR será determinante en un torneo corto donde cualquier error puede resultar definitivo.