30 aniversario

Lamine Yamal desvela la clave de España para sobrevivir en Wembley: "A veces me despisto, pero a veces robo"

Lamine Yamal analizó el triunfo de España ante Inglaterra en Wembley y explicó cómo afronta la selección los distintos escenarios de un partido. El azulgrana destacó la presión, la velocidad al contragolpe y la importancia de interpretar el papel que exige cada encuentro

Lamine Yamal desvela la clave de España para sobrevivir en Wembley: "A veces me despisto, pero a veces robo"

Lamine Yamal en WembleyIMAGO

María FuentesMaría Fuentes 4 min lecturaSin comentarios

El extremo del Barcelona analizó tras el triunfo ante Inglaterra la exigencia de jugar en un estadio como Wembley y explicó una de las claves del plan de Luis de la Fuente: presión, capacidad para robar y aprovechar los espacios cuando el rival tiene el balón. Lamine Yamal volvió a ser una de las grandes amenazas de España en Wembley. La selección española arrancó su camino en la Nations League después de conquistar el Mundial y lo hizo ante una Inglaterra que obligó a la campeona a adaptarse a diferentes escenarios durante el encuentro.

Después del partido, el jugador del Barcelona atendió a Teledeporte y dejó varias claves sobre la manera en la que España afrontó un encuentro de máxima exigencia. Para Lamine, jugar en un escenario como Wembley obliga a tener muy presente que el rival también tendrá sus momentos. "Siempre se pierde pero intentamos no ser nosotros los que pierdan, es un estadio muy difícil", explicó el azulgrana.

La presión también empieza arriba

Una de las facetas en las que Lamine puso el foco fue la presión. El extremo reconoció que Luis de la Fuente insiste especialmente en este aspecto y que su intención es participar activamente en la recuperación. "El míster nos aprieta mucho con que vayamos a la presión", explicó.

El propio Lamine reconoció que no siempre consigue mantener la concentración durante todo el encuentro, pero cuando logra recuperar un balón cerca del área rival aparece una de sus grandes virtudes: el uno contra uno. "A veces me despisto, pero a veces robo y me quedo uno contra uno y puedo meter", señaló. Una descripción que encaja con la filosofía que España viene mostrando desde hace tiempo. La presión alta permite a los atacantes recuperar en zonas adelantadas y, con jugadores capaces de desequilibrar individualmente, transformar una recuperación en una ocasión en cuestión de segundos.

Otro de los aspectos más interesantes de sus declaraciones llegó cuando fue preguntado por la posibilidad de que el rival tenga el control de la posesión. Lamine no considera que España necesite dominar constantemente el balón para sentirse cómoda. La selección también sabe esperar y aprovechar los espacios que deja un adversario cuando adelanta sus líneas. "No es que nos sintamos cómodos, pero no nos molesta que el rival tenga el balón", explicó. Y ahí aparece otro de los recursos del equipo de De la Fuente. La velocidad de sus futbolistas ofensivos permite cambiar rápidamente el escenario de un partido cuando recupera la pelota. "Somos rápidos, no nos importa jugar al contraataque", añadió el jugador.

Una España capaz de cambiar el registro

La reflexión de Lamine resume una de las características que está mostrando la selección española: no depender de un único guion. La campeona del mundo puede presionar arriba, dominar con balón o esperar para atacar los espacios si el contexto del encuentro lo requiere. Para el azulgrana, la clave está precisamente en interpretar qué necesita cada partido. "Hay que saber el rol en cada partido y explotarlo", sentenció.

España inicia así una nueva etapa después del Mundial manteniendo buena parte del bloque que conquistó el título. El debut en Wembley, además, puso a prueba esa capacidad de adaptación ante una Inglaterra que también afrontaba su primer gran compromiso después de la cita mundialista. Y Lamine dejó claro que el nuevo reto no pasa únicamente por seguir ganando, sino también por saber qué necesita España en cada momento para volver a hacerlo.