El diferente trato arbitral a Sevilla y Barça: "Eso no es fútbol, eso se llama judo"
La 'RefCam' de Martínez Munuera desvela el presunto agravio del valenciano, a quien Raphinha se quejó por la dureza de los rivales y que bromeó con Suazo y Juan Iglesias cuando le reclamaron la señalización de una falta: "Tenemos ésta o ésa, tenéis dos para elegir"

Lucien Agoumé choca con Dani Olmo durante el choque del pasado sábado.IMAGO
"¡¡Fofana!! ¡¡Eh, Rapha, Rapha!! Los dos: tú le agarras y tú te lo quitas... Eso no es fútbol, eso no es fútbol; eso se llama judo", gritaba Martínez Munuera para frenar el forcejeo al borde del área entre el pivote francés y el delantero brasileño en una falta a favor del FC Barcelona durante su reciente visita al Sevilla FC, saldada con una victoria culé por 1-3 más sufrida en el primer tiempo y menos en el segundo. Los vídeos de la 'RefCam' difundidos por DAZN dejan bien a las claras el diferente trato del valenciano a unos y otros, marcado por la familiaridad con los visitantes y la firmeza con los anfitriones.
Para muestra, las caras de Juan Iglesias y Gabriel Suazo, con sonrisa de resignación, cuando el de Benidorm bromeaba con dos caídas en la frontal de Dani Olmo ante Lucien Agoumé y de Lamine Yamal en una acción con el lateral chileno que, en realidad, no parecieron gran cosa. "Sigue, sigue", dice primero el juez principal de la contienda, para luego señalar la infracción y explicarla así: "Escucha, tenemos o ésa o ésta, podéis elegir. Tengo dos para elegir, una u otra. Porque grita, no, sino porque hay contacto. Porque hay contacto, ¿no?".
En otro momento, el propio Raphinha Dias se acerca a Martínez Munuera para pedirle que esté "atento a los bloqueos y los agarrones", quejándose de la dureza de los defensores nervionenses: "Hay un momento con esos bloqueos en que nos van a romper la espalda". La respuesta del colegiado, con su mano en el hombro del artillero brasileño, en la línea de lo antes apuntado: "Lo estamos controlando; créeme que lo estamos controlando. Lo hemos visto y, de hecho, se lo he dicho a ellos también". El 'pichichi' de LaLiga tenía la solución: "En el momento en que marques dos faltas, las dejan de hacer".
Una sola amarilla, a los locales, pero más faltas visitantes
En realidad, Martínez Munuera dejó jugar pese a las apariencias y, de hecho, sólo mostró una tarjeta amarilla, al sevillista Lucien Agoumé ya al final, perdonando una a Lamine Yamal por provocar a la afición. El caso es que, pese a las quejas barcelonistas, los culés cometieron más faltas (11) que su anfitrión (10), que dejó ver su fútbol físico y presionante, imponiéndose en duelos terrestres ganados (43 por 39), mientras que los aéreos fueron azulgranas en su mayoría (10-17). Como en La Coruña, el que más se impuso en estas lides fue, paradójicamente al ser extremo, el blanquirrojo Miguel Sierra (10), por los ocho de Youssouf Fofana.