Hedwiges Maduro recuerda su etapa en el Sevilla: la reunión con Monchi, un día de Feria con su amigo Reyes, su problema de corazón...
Hedwiges Maduro repasa en ED su etapa en Nervión, cómo se produjo su fichaje, la llegada de Emery con el que había conectado en Valencia, pero sobre todo el que más le marcó, José Antonio Reyes: "Con Rakitic aún tengo contacto, pero con Reyes me fui muchas veces"
Posiblemente muchos aficionados sevillistas, los más jóvenes que pertenecen a la famosa 'Generación Z', no recuerden el nombre de Hedwiges Maduro, pero aquellos que son considerados 'Millennials' seguro que sí. El centrocampista holandés llegó a un Sevilla en fase de reestructuración, pasada la gloriosa etapa de Juande Ramos en el banquillo y tras la Copa del Rey ganada en 2010 con Antonio Álvarez como entrenador tras el despido de Manolo Jiménez.
El Sevilla buscaba de nuevo volver a ser un habitual en Europa pero no encontraba esa regularidad. Pasaron Gregorio Manzano y Marcelino, hasta la llegada de Míchel. El técnico madrileño y Monchi, en el verano de 2012 se marcharon a Ámsterdam para convencer el neerlandés de que fichara por el Sevilla tras acabar su contrato con el Valencia.
Monchi y Míchel fueron Ámsterdam para ficharlo
Ahora, a sus 41 años y tras ocho retirado como futbolista, Hedwiges Maduro atiende la llamada de ESTADIO Deportivo para recordar su etapa (corta) en Nervión y aquel encuentro con el de San Fernando y el madrileño.

"Eso fue muy bueno", dice Maduro entre risas. "Tenía opciones de quedarme en el Valencia o de ir con Unai Emery al Spartak de Moscú, pero yo prefería quedarme en España. El Valencia tenía muchos problemas, económicamente tenía que vender a muchos jugadores y el Sevilla estaba creciendo en este momento. Hablé con mi representante. Y Monchi me dijo: 'Vamos a Ámsterdam, el entrenador y yo para hablar contigo'", explica el exinternacional holandés.
Evidentemente, eso fue muy importante para tomar la decisión de jugar en el Sevilla. "Yo estaba pensando, esto es serio. Estoy sintiendo directamente el cariño, los planes del futuro, imagínate. Eso es lo que yo quiero. Y fui a Sevilla por eso porque ya había hablado con el entrenador, con Monchi... Y para un jugador eso es lo más importante. Tener confianza directa y la relación con el entrenador. Entonces me fui", aclara Maduro.
Cuatro meses después vuelve a reencontrarse con Unai Emery
Sin embargo, cuatro meses después Míchel es destituido pero casualidades de la vida, el destino volvió a juntarle con Unai Emery, que también había terminado precipitadamente su aventura en Rusia, y Monchi lo convence para coger las riendas del Sevilla.
"Si, fue bueno porque ya conocía a Unai. Todavía tengo mucho contacto con Unai. Tenemos una buena relación. He ido muchas veces a Birmingham también este año. He estado viendo muchos entrenamientos suyos para formarme como entrenador. En Valencia ya trabajé con Unai cuatro años más o menos, entonces para mí fue muy bueno. Y él también encuentra su proyecto en Sevilla, para poner más jóvenes, por eso le tengo mucho respeto. En todos los sitios donde Unai se va a trabajar, tiene éxito, es increíble. Ahora con el Aston Villa también, en ese momento con el Sevilla también", reconoce un Maduro que tiene a Emery como una de sus grandes referentes en los banquillos.

En aquel Sevilla de la temporada 2012/2013 coincide con futbolistas de la talla de Andrés Palop, Fernando Navarro, Kondogbia, Jesús Navas, Negredo, Rakitic, Medel o José Antonio Reyes, y aunque con algunos todavía tiene relación, fue con el utrerano con el que entabló una amistad más cercana.
Reyes, su mejor amigo en el Sevilla: muchas cenas y un día inolvidable en la Feria
"¡El pitbull!", dice cuando recuerda al chileno. "Tuve mucha relación con Medel. Con Rakitic aún tengo contacto, pero con Reyes me fui muchas veces. Él tiene un hermano y yo también, nuestros dos hermanos iban siempre juntos a ver los partidos. Entonces quedábamos para cenar, muchas veces, después de los entrenamientos. A comer, a cenar, muchísimas veces, porque él es de Utrera y yo tenía mi casa en Montequinto. Nuestras casas estaban cerca. Fue con el que más relación tuve", recuerda Maduro, que inevitablemente lamentó también su fallecimiento, del que dentro de poco se cumplirán siete años.
"Ya sabemos la tristeza de Reyes. Ese día yo estaba en Holanda, iba para mi coche, estaba viendo el móvil y... me quedo parado, ¿sabes? Era increíble. Mi primer pensamiento fue: 'No, no, esto no puede ser. Esto no puede ser'. Estaba ya en el coche y me quedé paralizado", explica el exsevillista, que como todos, prefiere recordar al José Antonio Reyes alegre y risueño que siempre fue, que debe su gran amistad a la conexión entre sus hermanos.

"Yo creo que porque su hermano y mi hermano también siempre estaban juntos. Teníamos un poco la mismo la mentalidad porque yo tengo sangre del Caribe. Un poquito del Caribe. A él también le gustaba un poquito... ¿Sabes? A entrenar siempre fuerte, pero disfrutar también. Fui con Reyes a la Feria, por ejemplo. Me dijo un día: 'Vamos a la Feria'. Y yo no tenía ni idea de lo que era, fui por primera vez, cosas así, fue muy bueno", recuerda con una sonrisa.
Un problema cardíaco acaba con su aventura en Sevilla
Su segundo año en Sevilla se ve cortado porque en pretemporada le detectan una anomalía cardiaca. Los médicos, siempre cautos, le recomiendan parar para hacerle más pruebas, aquel fue su final precipitado en el Sevilla, porque ya no juega más y en invierno se marcha libre al PAOK de Salónica griego.
"No fue en el corazón, fue cerca del corazón. Cuando tuve las pruebas siempre hay que correr para ver el ritmo de tu corazón. El ritmo de mi corazón siempre fue bueno. Fue algo cerca de mi corazón para ver por dónde va la sangre cuando estás bajo estrés, pero cuando un doctor tiene dudas, tengo que examinador todo, fui a los mejores doctores en Estados Unidos para hacerme pruebas, y al final todo fue bien. La noticia fue bastante rara en mi cabeza, porque nunca sentí algo o que tenía problemas en toda en mi carrera. Pero cuando un doctor dice, 'Hey, tenemos que mirar algo cerca de tu corazón'... Tú tienes que ir. Eso fue muy duro, porque tú vas pensando en todas las cosas, en dejar el fútbol o... Pero al final todo fue bien gracias a Dios. Fue un momento duro porque tenía muchas dudas", aclara ex futbolista del Sevilla.