Hedwiges Maduro: "Unai Emery me decía que era muy importante en el vestuario del Valencia"
El internacional neerlandés, al que Emery reconvirtió de centrocampista a central en el Valencia, atiende a ESTADIO Deportivo para repasar su etapa en el club de Mestalla, desde la llegada de Koeman y los problemas con él, hasta la transformación con el de Hondarribia en un equipo mucho más competitivo con jugadores de la talla de Marchena, Albelda, Silva, Mata, Villa, Joaquín...
Nacido el Almere, en el corazón de los Países Bajos, pero de sangre caribeña, sus orígenes son de Aruba, Hedwiges Maduro atiende a ESTADIO Deportivo desde su casa, donde tras comentar y analizar el Bayern Múnich-PSG para la radio y la televisión de su país también prepara ya el Aston Villa-Nottingham Forest de esta noche.
Precisamente en Birmingham tiene a uno de sus grandes referentes en el mundo de los banquillos, en el que ha hecho un impasse para disfrutar también de su faceta como analista, y ese no es otro que Unai Emery, con el que trabajo tanto en Valencia primero como en Sevilla más tarde. Y por esta primera etapa en LaLiga comenzamos nuestra entrevista, su llegada a un Valencia en enero de 2008 en el que ya había habido un cambio de entrenador, con la destitución de Quique Sánchez Flores y la llegada de Ronald Koeman, que pese a apartar a varios jugadores, acabaría ganando la Copa del Rey.
Sus inicios en el Valencia y la relación con Koeman
- ¿Cómo recuerda sus primeros meses en el Valencia?
- Llegué en enero, no tuve pretemporada ni nada y lógicamente entras directamente para jugar partidos. Para mí eso fue bueno porque los partidos fueron muy rápidos. Tuvimos muchos partidos en la Copa del Rey y en la Liga. Pero en esta temporada ya el equipo tenía muchos problemas en LaLiga. Los resultados no fueron buenos con Koeman y también un poco por los problemas en el vestuario. El tema de Albelda, Angulo, Cañizares...

- ¿Qué pasó con ellos? Porque Cañizares dijo hace poco que fue el culpable de su retirada...
- Yo creo que fue algo entre el entrenador y el presidente también. Con problemas de quere poner a más jóvenes y eso fue un poco difícil en el vestuario porque fuimos un grupo, estábamos entrenando y los tres jugadores no, no podían entrenar con nosotros. Y claro, para tener éxito tienen que estar unidos. Entonces en LaLiga los resultados fueron malos, pero para mí eso fue normal porque no estuvimos unidos.
- Sin embargo, logran ganar la Copa del Rey...
- En la Copa sí porque sabíamos que podíamos ganar algo, estábamos jugando bien. Entonces eso fue también algo bueno mentalmente en el grupo porque podíamos ganar al Atlético de Madrid y al Barcelona en las semifinales en la Copa pero no podíamos ganar en Almería en LaLiga, por ejemplo. Eso es algo también mental.
La llegada de Emery transforma al Valencia
- Al final acaba marchándose Koeman y ese verano llega Unai Emery, con quien alcanza su mejor nivel...
- Después de la época de Koeman entra Unai Emery y en mis primeros meses para mí fueron buenos porque Albelda también tiene su sitio otra vez en el equipo. Y con Unai yo pude jugar como central y en el centro del campo, en los dos puestos. Entonces para mí, con 23 años más o menos, fue trabajar, trabajar y entrenar para enseñar al míster que yo podía jugar y ayudar al equipo. Ese fue mi reto en esa época.

- Emery cambió por completo a aquel Valencia y le enseño el puesto de central.
- Sí, al final en los primeros meses teníamos muchos centrocampistas y no había sitio para jugar o tener muchos minutos, pero teníamos más problemas en la defensa y en los entrenamientos me fui a entrenar como central. Unai estaba viendo todos los entrenamientos y estaba pensando también: 'Hey, tú también puedes jugar como central en algunos partidos'. Y así fue un poquito mi carrera.
- ¿Y qué se siente más Maduro, central o pivote?
- Eso también es un poquito siempre mi, no mi problema, pero la gente me habla y me dice: 'Tú fuiste buen central' o 'Fuiste un buen centrocampista...' Y en mi cabeza yo soy un pivote, ¿sabes? En el Ajax nunca había jugado antes como central. Algunas veces, pero no mucho, pero en Valencia muchísimo. Entonces también la gente realmente piensa que no soy un pivote, piensa que soy central, pero yo pienso como un pivote. Podía jugar como central, pero no es mi posición natural.
Un vestuario de mucho nivel y muchas estrellas
- ¿Cómo fue compartir vestuario con jugadores como Albelda, Marchena, Baraja, Silva, Villa, Joaquín? Ahí había muchísimo nivel...
- Sí, pero muy bien, porque los jugadores tenían mucha experiencia y yo no. Entonces, yo escuchaba mucho y también veía muchas cosas en los entrenamientos, pero sobre todo escuchando el vestuario, yo soy un tipo que tengo mucho respeto por los jugadores con experiencia. Y yo creo que ellos también sabían eso. Por eso, Unai me decía a veces también: 'Tú eres muy importante en el vestuario', porque yo estoy un poquito entre todos, hablando con los jugadores con experiencia, pero también con los jóvenes. Y claro, con Albelda, Marchena... Con Marchena tengo una buena relación aún. Y claro, eso fue muy bueno para mí.

- ¿El idioma llega a ser al principio una barrera para entender a los entrenadores o a los compañeros?
- Unai habla muy rápido... (ríe) Yo creo que hasta los españoles también tienen problemas a veces para escucharlo. Imagínate, pero estaba intentando entender y aprender también el idioma muy rápido. Y fue también rápido, porque Unai siempre ha sido un entrenador que habla muchísimas veces con los jugadores. Teníamos muchas sesiones de videos... Muchas charlas, muchas cosas, porque él quiere estar entre los jugadores. Entonces eso fue también bueno para mí, porque así tengo que hablar y no solo escuchar.
- Además de Marchena, ¿todavía conservas la amistad con algún ex del Valencia de aquella época?
- Sí, con Jordi Alba. Fue como mi hermano pequeñito porque en sus primeros meses él quería jugar como extremo. Es un poco lo mismo que yo. Él quería jugar como extremo, pero en ese momento teníamos a Vicente, Juan Mata, Silva que podía jugar por ahí. Y Unai le dice que mejor va a jugar como lateral. Imagínate, Jordi Alba ha sido uno de los mejores laterales del mundo. Aún tengo contacto con él, me fui también a Miami para ver partidos del Inter Miami. Y seguramente este año nos vamos a ver para cenar.