Luis García 'esconde' el balón a los suyos en la última sesión de la semana
El técnico madrileño diseñó este domingo a puerta cerrada un entrenamiento eminentemente físico para ajustar la carga de su plantilla que comenzaría en el gimnasio y terminaría sobre el césped con varias series de carrera continua antes de afrontar directamente la preparación de la visita a La Coruña

Miguel Sierra, Suazo, Kike Salas e Isaac Romero, trotando sobre el verde de la Cisneros Palacios este 13-S.SFC
Entrenamiento a puerta cerrada del Sevilla FC para abrochar la semana antes del acelerón que se vivirá en la próxima antes del parón de selecciones, superior a las tres semanas para los nervionenses (por vez primera, aunque se repetirá ya por estas fechas hasta 2030) al unificarse ya las fechas Fifa de septiembre y octubre. Tocará visitar el miércoles 16 de septiembre a las 19:00 horas al RC Deportivo de La Coruña, mientras que el sábado 19-S a las 21:00 horas comparecerá en el Estadio Ramón Sánchez-Pizjuán el todopoderoso FC Barcelona, que cuenta sus seis partidos oficiales de este curso por victorias, la mayoría por goleada.

Lo llamativo de esta sesión dominical fue la ausencia de balón, pues Luis García Plaza dispuso una jornada eminentemente física para ajustar las cargas de trabajo de sus hombres que comenzó en el gimnasio sito en el edificio principal del primer equipo junto al Estadio Jesús Navas y terminó con varias series de carrera continua sobre el césped de la Ciudad Deportiva José Ramón Cisneros Palacios. Será ya este lunes a partir de las 10:30 horas, igualmente en la Carretera de Utrera, cuando se retome el contacto con la pelota, mientras que el martes, en la misma franja aunque en 'La Bombonera', culminará la preparación antes de partir a las 17:15 hacia el aeropuerto rumbo a tierras gallegas.

Pendientes de Sangante y Rubén Vargas
El inicio de semana será clave para conocer cómo están los dos lesionados que tiene Luis García Plaza. A saber: el central Arouna Sangante, que ya cumplió ante el Valencia CF el partido de sanción derivado de su expulsión ante el RCD Espanyol pero arrastra un esguince en su tobillo derecho que no le ha dejado estar con sus compañeros en los últimos entrenamientos desde aquel partido, y el extremo Rubén Vargas, que viajó el jueves a Madrid en busca de una segunda opinión para su parameniscitis externa en la rodilla derecha. Salvo sorpresa mayúscula, ninguno de los dos estará en Riazor, aunque el madrileño los necesita para entrar en las rotaciones pronto.
Especialmente en el caso del ex del Ausburgo, a falta de los resultados de las nuevas pruebas médicas a las que se ha sometido, habrá que esperar hasta después del largo 'impasse' de selecciones que se avecina, en el que la lógica dicta que no viajará con la selección suiza, a no ser que su responsable, Murat Yakin, quiera que los servicios médicos helvéticos lo examinen 'in situ'. Sea como fuere, resulta perentorio ajustar el tratamiento, conservador en primera instancia cuando Rubén Vargas comunicó sus molestias en la articulación, aunque el diagnóstico ahora podría aconsejar otro.