El regreso a casa de Samu Aghehowa: "Gracias a Dios por estar de vuelta"
El delantero melillense aunque criado en La Macarena se recupera de su grave lesión del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha, que le ha privado de estar en el Mundial, en la Ciudad Deportiva José Ramón Cisneros Palacios, donde soñaba con triunfar cuando era pequeño

El hispano-nigeriano, trabajando junto a un recuperador del Oporto en la Carretera de Utrera.IG
Samu Aghehowa, delantero del Oporto, se ha perdido el Mundial de Estados Unidos, Canadá y México por culpa de la grave lesión que sufrió en febrero pasado, cuando se rompió ante el Sporting CP el ligamento cruzado anterior de su rodilla derecha. Ahora, cuatro meses después, ha vuelto a pisar el césped y acelera su recuperación con vistas a incorporarse lo antes posible al trabajo grupal en Do Dragao. Pero el melillense de cuna, aunque criado en el hispalense barrio de La Macarena, ha elegido para esta segunda fase de su rehabilitación un lugar que le trae grandes recuerdos: la Ciudad Deportiva José Ramón Cisneros Palacios.

Con un entrenador personal llegado desde el país vecino, el atacante ha difundido en sus perfiles oficiales de las redes sociales unas imágenes muy curiosas en el Estadio Jesús Navas, utilizando mientras los jugadores del Sevilla FC siguen de vacaciones las instalaciones del edificio anexo, especialmente su gimnasio, con permiso lógicamente de la entidad blanquirroja, a la que Samu Aghehowa perteneció brevemente. Dicen las malas lenguas que sólo un año, en edad prebenjamín, justo al llegar a la capital andaluza, siendo luego descartado y aterrizando en la AD Nervión ya como infantil. Allí se formaría hasta juveniles, cuando fue reclutado por el Granada CF antes de su ascenso meteórico.
Le quedan, como poco, otros cuatro meses de convalecencia
"Paso a paso, cada vez más fuerte. ⏳ Dando gracias a Dios por estar de vuelta en la hierba y por cada paso que doy a lo largo de este viaje", escribe el hispano-nigeriano, que ha pasado página y buscado en sus orígenes. La gentileza del Sevilla FC, que se perdió por falta de vista un jugador que, como luego se ha demostrado, tiene un futuro descomunal, con el futbolista de 22 años le permite estar cerca de su madre, Edith, y de su hermana pequeña, Precious, que sí es sevillana de nacimiento.
Se encuentra más o menos en el ecuador de un largo proceso que, según los cálculos, le tendrá hasta finales de octubre o principios de noviembre sin poder jugar. Debe tirar de paciencia Samu, que decidió prescindir de su primer apellido (Omorodion) en homenaje a su progenitora, ésa que se perdía sus entrenamientos y partidos por sacarles adelante. Con contrato en Oporto hasta el 30 de junio de 2029 y una cláusula de rescisión de 100 millones de euros, tres veces más de lo que pagaron por él al Atlético de Madrid, le esperan en Do Dragao con los brazos abiertos en cuanto esté preparado.
