30 aniversario

El Villarreal busca romper su maldición en el Bernabéu: solo dos victorias y ninguna de Iñigo Pérez

El conjunto amarillo afronta una de las visitas más exigentes del calendario con un balance histórico muy desfavorable y un técnico que todavía no ha conseguido puntuar a domicilio ante el Real Madrid

El Villarreal busca romper su maldición en el Bernabéu: solo dos victorias y ninguna de Iñigo Pérez

El Villarreal solo ha ganado dos veces en el Santiago Bernabéu en su historia.Imago

José Manuel CanoJosé Manuel Cano 8 min lecturaSin comentarios

El Villarreal afrontará este sábado uno de esos partidos que miden la dimensión real de todo proyecto. El conjunto de Iñigo Pérez visita al Real Madrid en el Santiago Bernabéu y lo hace con un balance estadístico que normalmente se le ha atragantado.

Los números son contundentes: 26 enfrentamientos ligueros disputados en el estadio madridista se han saldado con únicamente dos victorias amarillas, seis empates y 18 triunfos locales. La estadística refleja la dificultad del reto y lo llamativo es que esas dos victorias llegaron relativamente cerca en el tiempo. El equipo castellonense consiguió ganar en el Bernabéu por primera vez la temporada 2017/2018, cuando un gol de Pablo Fornals en el minuto 86.

Cinco años después llegó el segundo y último golpe. En la campaña 2022/2023, el conjunto amarillo asaltó nuevamente el feudo blanco en un partido absolutamente frenético. Pau Torres marcó en propia puerta, Samu Chukwueze igualó, Vinicius adelantó de nuevo al Madrid y José Luis Morales y Chukwueze completaron la remontada para un inolvidable 2-3. Desde entonces, la historia siempre se ha inclinado del lado madridista.

Tres derrotas consecutivas desde la última victoria

El Villarreal encadena tres derrotas en sus últimas tres visitas al Santiago Bernabéu. En la 2023/2024 cayó por un contundente 4-1 y en la 2024/2025 perdió por 2-0. La última visita, además, todavía está muy presente. El 4 de octubre de 2025, el conjunto entonces dirigido por Marcelino se encontró con un Real Madrid que terminó imponiéndose por 3-1. Vinicius marcó dos goles, uno de ellos de penalti, Mikautadze recortó distancias y Mbappé sentenció en el tramo final.

Ahora, el Villarreal llega con otro entrenador y con la intención de demostrar que su actual tercer puesto en la clasificación no es fruto de la casualidad. Iñigo Pérez ha comenzado una nueva etapa con el objetivo de mantener al equipo en la zona noble y el Bernabéu supone una prueba de máxima exigencia para él.

Iñigo Pérez tampoco sabe lo que es puntuar allí

El técnico navarro, además, afrontará un desafío personal. Y es que nunca ha puntuado en el Santiago Bernabéu. Sus dos anteriores visitas al estadio madridista llegaron durante su etapa al frente del Rayo Vallecano y ambas terminaron con derrota.

La primera fue un 2-1, con goles de Mbappé y Vinicius antes del descanso y respuesta de Pedro Díaz. La segunda llegó el pasado 31 de enero y tuvo un desenlace todavía más cruel para el técnico del Rayo: Vinicius adelantó al Madrid, De Frutos empató y Mbappé decidió el encuentro en el minuto 90 desde el punto de penalti.

La estadística cambia cuando Iñigo Pérez recibe al Real Madrid. En sus tres enfrentamientos como local consiguió puntuar siempre. Ahora busca trasladar esa resistencia al estadio más complicado.

Renato Veiga, oportunidad para reivindicarse

En ese contexto aparece un nombre propio: Renato Veiga. El central portugués es el único jugador de campo del Villarreal que ha disputado todos los minutos de LaLiga esta temporada. Los 630 minutos del campeonato reflejan hasta qué punto se ha convertido en una pieza imprescindible para Iñigo Pérez.

Su presencia en el Bernabéu parece especialmente probable, aunque habrá que comprobar cómo llega después del intenso parón internacional con Portugal. El zaguero también se ha convertido en un fijo para Jorge Jesús y ha acumulado todos los minutos con su selección estas últimas dos semanas.

Fijo para Iñigo y para Jorge Jesús

Renato Veiga se ha convertido en uno de los hombres imprescindibles para Iñigo Pérez. El central portugués ha disputado los 630 minutos posibles en las siete primeras jornadas de LaLiga, siempre como titular y sin ser sustituido. A esa carga hay que añadir los 90 minutos que jugó en el estreno del Villarreal en la Champions League ante el Borussia Dortmund. En total, 720 minutos con su club entre ambas competiciones.

Su importancia no se limita al Villarreal. Veiga también ha sido reclamado por Portugal y acaba de completar los dos encuentros internacionales del último parón, otros 180 minutos que elevan todavía más su carga competitiva. Es uno de los internacionales que ha disputado todos los minutos con su selección.

El Bernabéu, la prueba que le faltaba

El contexto del rival puede darle todavía más protagonismo. El Real Madrid llega al encuentro con problemas en el centro de la defensa: Raúl Asencio ha sido operado y estará fuera entre dos y tres meses, mientras que Dean Huijsen no podrá jugar por sanción. José Mourinho dispone de Rüdiger y Konaté -que llega muy justo tras superar la lesión-, y aunque el regreso de Militao alivia parcialmente la situación, llama la atención el contraste por la tremenda regularidad del central portugués del Villarreal, que lo ha jugado absolutamente todo hasta ahora.

Tendrá además una motivación añadida. El pasado verano su nombre apareció en la agenda del Real Madrid de José Mourinho como posible alternativa para reforzar el eje de la defensa en caso de salida de Raúl Asencio. El técnico portugués valoraba especialmente su perfil de central zurdo, su capacidad física y su polivalencia. Finalmente, la operación no se produjo y el futbolista continuó en Vila-real. Ahora, apenas unos meses después, el destino puede ofrecerle un escenario perfecto para reivindicarse.

Para Renato será una oportunidad de demostrar su crecimiento ante un club que ya se interesó por él. El pasado verano, el Real Madrid de Mourinho valoró su perfil como posible alternativa para reforzar el eje de la zaga en caso de salida de Raúl Asencio. Finalmente no hubo negociación ni oferta formal, pero el interés existió y el Bernabéu puede convertirse ahora en el escaparate perfecto para que el portugués vuelva a poner en valor aquel perfil que llamó la atención del conjunto blanco.

El Villarreal hizo una apuesta importante por Veiga cuando lo incorporó procedente del Chelsea y lo vinculó hasta 2032. El defensa se ha ganado desde el primer momento la confianza del cuerpo técnico y, a sus 23 años, ya ejerce como uno de los pilares de la zaga. Los números de este curso reflejan esa condición: siete titularidades, 630 minutos y una asistencia en Liga, además de su presencia completa en el estreno europeo.